¿Por qué fracasaron Cali y Santa Fe en Copa Libertadores?

Publicado por: admin el Vie, 11/04/2014 - 06:48
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En una semana que pudo ser para el terror de los equipos colombianos en la Copa Libertadores, Atlético Nacional ganó en Argentina y rescató el honor del fútbol colombiano que sigue soñando con se
¿Por qué fracasaron Cali y Santa Fe en Copa Libertadores?
En una semana que pudo ser para el terror de los equipos colombianos en la Copa Libertadores, Atlético Nacional ganó en Argentina y rescató el honor del fútbol colombiano que sigue soñando con ser monarca del fútbol sudamericano. Sin embargo, más allá del oasis llamado Nacional, Independiente Santa Fe y Deportivo Cali mostraron en su participación copera, miserias al seno de los clubes y también en la organización del fútbol local. Ambos equipos llegaron al certamen internacional sin ser campeones, los puntos obtenidos en 2013 los llevaron a acompañar al equipo verdolaga que se quedó con toda la gloria el año anterior, ganando los dos torneos de liga y la Copa Colombia. En un año mundialista, la Dimayor decidió que el torneo se modificara y pasara de jugarse con cuadrangulares, a jugarse con cuartos de final, semifinal, y una finalísima. El ente mayor del fútbol colombiano comprimió las fechas disputando seis jornadas entre semana para un total de 18 encuentros en 83 días, sin contar la competencia internacional. Sumado a los seis de la Copa Libertadores, Deportivo Cali disputó 24 partidos en ese lapso de tiempo mientras que Santa Fe jugó dos más porque afrontó la serie de fase preliminar ante Morelia de México. Era una buena oportunidad para que el torneo intentara con un formato de liga, lo que eleva el nivel domestico y además hubiera quedado cómodo en el calendario con relación al mundial. Mientras que en 2002 nueve de diez torneos nacionales en Sudamérica mantenían el formato de postemporada (salvo en Argentina), en 2014 solo Colombia conserva ese modelo. A lo sumo, países como Perú y Ecuador disputan una súper final, sin embargo, en Colombia ocho equipos tienen la oportunidad de disputar el título una vez acaba la disputa regular. El modelo democrático de cuadrangulares o en esta ocasión de liguilla, como se juega en México, permite a los equipos especular y salir a empatar en varias canchas, comprendiendo que no es necesario quedar primero en el todos contra todos, solamente es obligatorio alcanzar 27 puntos para clasificar, cifra con la que generalmente se queda entre los mejores ocho. En Copa Libertadores, aunque el formato desde octavos de final es ida y vuelta, en fase de grupos muchas veces los equipos tuvieron que ganar como visitantes pero Santa Fe y Cali no lo pudieron conseguir. Atlético Nacional es otro caso. El equipo verdolaga se encontró obligado desde el inicio de la Copa a ser protagonista a nivel internacional, por lo que afrontó de manera distinta los partidos y con mucho suspenso, obtuvo seis puntos a domicilio ganando en Uruguay y Argentina. Pero, más allá de la responsabilidad de los organizadores del fútbol colombiano, tanto ‘azucareros’ como ‘cardenales’ tuvieron problemas internos que derivaron en el fracaso deportivo. Deportivo Cali fue un cabaret Decepcion Libertadores El año empezó de manera esperanzadora para un equipo que pretendió volver a los años de gloria. Una nueva junta directiva con capital fresco trajo a jugadores que jerarquizaran la plantilla, siendo Cristian Marrugo, Gustavo Bolivar y el paraguayo Robin Ramírez los más encumbrados. No obstante, el caos comenzó cuando el entrenador de turno, Leonel Álvarez, exigió la llegada del defensor Nicolás Ayr, algo que nunca se concretó. La turbulencia pareció bajar con la obtención de la Súper Liga ante Atlético Nacional pero lo peor estaba por venir. El equipo no consiguió resultados inmediatos y a eso se sumó un conflicto entre el director técnico y Álvaro Domínguez. El hecho, que fue en principio negado, quedó en evidencia cuando en el partido en Barranquilla entre Junior y Cali, el hermano del jugador que actúa para el conjunto ‘Tiburón’, Juan Guillermo Domínguez, celebró un gol en frente de Leonel haciendo el gesto de disparar una metralleta. Entre pasillos aún se comenta que el problema fue de carácter pasional entre los involucrados y una presentadora reconocida a nivel regional. Fuera del terreno de juego los problemas también abundaron. La mecenas del club, María Clara Naranjo, evitó ser presidente y depositó su confianza en Álvaro Martínez. Durante el año, hubo un corto circuito entre Martínez y Naranjo por lo que la vicepresidenta se alejó del club aduciendo que las cosas no eran como ella creyó y ante la negativa del presidente de dejar el club, el dinero acabó. Muchos de los jugadores ofrecieron su respaldo a la saliente madrina y eso dividió el vestuario. La disciplina tampoco fue un punto fuerte en el seno de Deportivo Cali. Vladimir Marín fue apartado del equipo por llegar a la concentración durante un juego en Bogotá, en supuesto estado de embriaguez. El programa Planeta Fútbol de Antena 2 contó que el talentoso zurdo “fue a tomarse tres cervezas con permiso del cuerpo técnico pero a su regreso, decidió quedarse parrandeando”. Al no tener constancia de esto, los directivos le pidieron a Álvarez que regresara al jugador a la plantilla por no tener causas para el despido. Ante la negativa de Leonel, su andanza empezó a ser cuestionada y el 27 de febrero fue despedido. La dirigencia colocó en el banquillo a Héctor Cárdenas que llegó como bombero a rescatar al club, pero el incendio era incontrolable. Marín fue reincorporado y Deportivo Cali se ilusionó con posibilidades numéricas, pero con la derrota en Paraguay ante Cerro Porteño, la ilusión llegó a su fin. Santa Fe y un problema ‘Hinchado’ Decepcion Libertadores, Santa Fe, Nacional Cuando arrancó la temporada parecía que Santa Fe iba a por todo. Líder en la liga, clasificado a fase de grupos en la Copa y un 3-0 a Nacional de Paraguay para arrancar, no hizo presagiar lo que vendría. Lo primero fue la anemia goleadora. El equipo ‘Cardenal’ era incapaz de anotar en los primeros tiempos. Luego, comenzaron las derrotas, siendo las más dolidas ante Mineiro en Brasil, Zamora en Venezuela y sendos clásicos ante Millonarios en las jornadas 7 y 9. Los jugadores vieron en la prensa un enemigo. Ante cada derrota, decidieron no hablar y los rumores de problemas en el vestuario se agigantaron. Programas de chismes afirmaron que el lio era entre el jugador Omar Pérez, ídolo del club, y el presidente César Pastrana, todo por una mujer. No era cualquier dama, la supuesta implicada fue Angelica Camacho, conocida como ‘La Hinchada’. Diarios de circulación nacional como El Espectador hicieron eco del triangulo rosa. A su vez, los aficionados apoyaron a los jugadores y se fueron en contra de los periodistas. En cabildo abierto, la fanaticada entonó canticos insultando a la prensa en el partido ante Envigado en El Campín, obviando la crisis por la que el equipo atravesaba. Algunas victorias en el tramo final hicieron que se acallaran las voces de escándalos dentro del club, pero el equipo fue incapaz de revertir la situación. En lo futbolístico, el entrenador jamás pudo resolver los problemas aéreos en la defensa y en el día de la eliminación ante Nacional de Paraguay, quedó evidenciado. Atlético Nacional tiene una vida más Decepcion Libertadores, Nacional El equipo de Juan Carlos Osorio caminó al filo de la cornisa y solo pudo abrochar su pase a octavos de final ganando en Argentina ante Newells Old Boys. Cayendo en el grupo de la muerte con el equipo rosarino, Gremio de Brasil y Nacional de Uruguay, el conjunto verdolaga subestimó la situación y fichó jugadores que no generaron la expectativa que el hincha quería. Solo Edwin Cardona, quien regresó desde Junior de Barranquilla, superó las expectativas aunque junto a él, muchos de los jugadores bajaron su nivel. El más incomodo fue Sherman Cárdenas. En el partido ante Newells en Argentina, la expulsión prematura de Cardona hizo que el santandereano otra vez se sintiera el ‘capo’ y no falló. De esa manera, Atlético Nacional salvó el honor del fútbol colombiano que en todo caso quedó manchado de cara al futuro porque según el reglamento de Conmebol, el tercer equipo colombiano en la próxima Copa Libertadores deberá enfrentar a un representante de las naciones que más equipos metieron en octavos de final (Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y México). Y ¿Quién paga los platos rotos de este desastre?