Álvaro Lemmon, el icónico humorista con deseo de seguir vigente

Publicado por: luis.cifuentes el Lun, 23/08/2021 - 17:04
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Luis Cifuentes
Casi 50 años en la televisión colombiana, no son nada despreciables, y Alvaro Lemmon, mejor conocido como el ‘Hombre Caimán’, se da el lujo de ostentar ese reconocimiento.
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Cortesía: Álvaro Lemmon/iTalentt

Álvaro Lemmon es oriundo de Plato, un municipio ubicado en la región centro del departamento del Magdalena. Salió de su pueblo, cuando tenía tan solo 20 años buscando reconocimiento en todo el país, él mismo era consciente que para lograrlo tendría que llegar a Bogotá. 

Había conseguido ser muy reconocido en su tierra, a los 15 años era la voz principal de la orquesta de su municipio, llamada “Saumeth y sus Plateños”, desde ese momento se encaminaba a ser un músico prometedor. 

Fue apodado como el “Hombre Caimán” por el también humorista Edgar Palacio, mejor conocido como “El Corroncho” en el programa Sábados Felices. La idea surgió de una leyenda típica de Plato, en la que se cuenta sobre un hombre llamado Saúl Montenegro quien espiaba en el río Magdalena a mujeres mientras se bañaban. Para poder complacer sus deseos sin ser descubierto, decide acudir a un brujo para poder hacerse de una pócima que lo convierta en caimán durante sus andanzas.

Sin embargo, el amigo que siempre le aplicaba las pócimas no pudo acompañarlo en uno de esos días, por lo que fue otro en su reemplazo, pero al momento de aplicar la pócima que lo convertiría en hombre, arrojó parte del líquido en su cabeza mientras la otra parte cayó al río. Finalmente, la mitad de su cuerpo quedó convertido en caimán para siempre

Dicha leyenda es representativa de la región, por eso Plato cuenta con un monumento al “Hombre Caimán”,  también hay una plaza y una festividad anual en su honor.  No obstante, no era suficiente, era necesario mortalizar al “Hombre Caimán” y para eso Alvaro Lemmon sería el indicado, aunque no por las andanzas del hombre de la leyenda, sino por su talento y su sonada fama.

“Mi pueblo está un poquito olvidado ahora lo puse a moverlo por las redes sin ningún interés. Solamente el interés mío es sacar adelante todas las cosas malas que tiene este país”, señala Lemmon en diálogo con KienyKe.com.

Luego de haber vivido en Bogotá durante más de medio siglo, decidió trasladarse a Santa Marta, desde donde trabaja tras su salida de Sábados Felices en el año 2019.

“A mí me llaman para que haga videos de felicitaciones, cumpleaños, shows en Tabernas. Yo trabajo aquí en el Rodadero y me contratan también en Barranquilla, Cartagena, Maracaibo, por todos lados”, señala. 

Su vida en Bogotá 

Aunque ama su tierra, no esconde su amor por Bogotá, ciudad que, según él, le abrió las puertas de par en par. “Bogotá para mí es lo más bello que hay en el mundo, para mí Bogotá es la ternura de las ciudades”. 

Al arribar a Bogotá, cuando era muy joven, se encontró con el tanguero argentino Raul Iriarte, quien lo contrató en su bar como cantante“Me contrataron allá para cantar bolero en las mesas, pero entonces allá me encontré con Jaime Agudelo”, afirma Álvaro. 

Allí conocería al reconocido ‘Flaco Agudelo’, también humorista, icono de Sábados Felices y quien iba a impulsarlo en el humor. “Entonces empecé a oírlo a echar chistes y me fui enamorando del humor”, dijo. 

Llegó a Sábados Felices ganando programa tras programa, cuenta que el premio máximo en su época era de 100 mil pesos, dinero que logró ganar en varias ocasiones. Sin embargo, una de sus frustraciones fue nunca haber podido ganar un carro. 

“Yo me gané varias veces los 100 mil pesos, pero mi afán era ganarme un carro. Nunca pude ganar un carro porque en ese tiempo no daban carro para los que estaban trabajando sino para los que estaban desempleados”, cuenta el humorista. 

Pero no solamente Bogotá le abrió puertas en el humor, también se destacó como fisiculturista, incluso llegó a batir récord nacional. 

“Gané el Señor Bogotá y el Señor Raza. Yo fui campeón nacional de potencia, puse marca nacional en Press de Banco. Yo tenía 60 kilos y movía 130 en Press de Banco, nadie podía mover eso”, afirma

Álvaro Lemmon es cantante, guitarrista, humorista y libretista.
Créditos:
Cortesía: Álvaro Lemmon/iTalentt

Sábados Felices

Para esta entrevista aclara que no quiere hablar de su salida de Sábados Felices, no obstante, él mismo decide romper el acuerdo. 

“No me quieren dar mi jubilación yo salí de Sábados felices a los 46 años de estar ahí, que por favor se pongan la mano en el corazón y me paguen lo que tienen que pagarme”, denuncia

Además, con su característico humor, aclara que su pensión es mínima y apunta contra el Canal Caracol por cerrarle las puertas: “No es una pensionsota, como cree la gente, a mí me dan una pensión normal. No alcanza para nada pero ahí vamos”.

Aun así, insiste en clarificar que se encuentra bien y muy motivado para seguir adelante, contrario a lo se ha dicho de él luego de no ser más tenido en cuenta por Caracol Televisión. “No estoy pasando hambre, ni estoy rebuscándome, yo estoy trabajando en lo que tengo. Me siento cheveróngo, me siento y me acuesto muy bien”. 

“No quiero hablar más de ese tema, no quiero que todo se me volteé. Yo quiero que todo siga en la línea que yo tengo siempre: de ser un tipo correcto, amable, de ser un humorista chevere, que se saluda con todo el mundo. Quiero que la gente me vea bien y no me vea mal”, agrega. 

A sus 76 años, Alvaro Lemon siente que todavía le hace falta hacer algo: publicar un libro sobre su vida. Meta que logrará más temprano que tarde, debido a que ya está en ese proceso. 

“El arte de ser humor”, será el título de la obra con la que ‘El Hombre Caimán’ contará anécdotas de su vida; desde que salió de Plato hasta sus 45 años en el programa más longevo de la televisión, Sábados Felices. 


En su intento por seguir vigente, Lemmon desea ser más conocido. Aunque ya lo es, no quiere dejar por fuera sus recuerdos y anécdotas. “Con el libro en la mano, se van a dar cuenta de quién es Álvaro Lemmon de verdad”, advierte.