Teguas, los indígenas expertos en medicina que han sido olvidados

Publicado por: luis.cifuentes el Vie, 13/08/2021 - 15:39
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Creado Por
Luis Cifuentes
Los Teguas se hicieron famosos por su curación con plantas, se podría decir que fueron los primeros médicos más influyentes de Colombia, pese a no poseer títulos para demostrarlo.
Créditos:
Wikimedia

La variedad de grupos indígenas en Colombia son la prueba fehaciente de que nuestros orígenes están más de este lado que del europeo. Muchas culturas se han conocido a lo largo de la historia del país, incluso algunas de ellas perviven a pesar de la amenaza totalitaria de la mal llamada “Conquista”, la cual en estos tiempos ha asumido nuevas formas.

Entre las que han sobrevivido se encuentran la Wayú, Kogui, Arhuaco, Chimila, Arzario, Yuco Yukpa, Zenú, Motilón barí, Tulé, Emberá, entre otras. Sin embargo, los Teguas no gozaron del mismo destino y no pudieron sobrevivir a la represión cultural de occidente. Esta cultura indígena habitaba entre los departamentos de Boyacá y Casanare, más exactamente en la provincia de Lengupá, desde Miraflores hasta Aguazul, en el piedemonte llanero.

Según afirma Rafael Aponte, director de la fundación Región Museo, los Teguas eran reconocidos por sus conocimientos medicinales, incluso otras culturas acudían a ellos no solo para ser curados sino también para ser instruidos. “El pueblo Muisca traía gente a la zona de los Teguas para que se prepararan como médicos. Era como una universidad indígena a dónde venían, aprendían y luego volvían a sus pueblos para curar a otros”.

Para los Teguas su recurso medicinal más importante eran las plantas,  por eso se destacaban como expertos en el conocimiento de la naturaleza y sus beneficios curativos para el cuerpo. “Tenían una relación con la naturaleza muy profunda, por eso eran tan longevos. Además, eran famosos por curar en otros pueblos”, agrega el director de Región Museo.

Rafael Aponte vive en el municipio de Miraflores, en el departamento de Boyacá, desde allí ha trabajado durante varios años para visibilizar la cultura Tegua. Se interesó por su madre, quien nació en una vereda en Santa María (Casanare), zona donde se asentaron los Teguas y donde la curiosidad lo llevó a conocer algunas terrazas de piedra construidas por ellos cuando todavía estaban vigentes.

Vestigios arqueológicos de los Teguas
Créditos:
Fundación Región Museo

Hay unas zonas arqueológicas en Santa María, Campohermoso, Páez y Chámeza, donde hay terrazas en piedra y plazas con canales de acueducto”, agrega el investigador.

Los Teguas, según cuenta Rafael en dialogo con KienyKe.com, fueron descendientes de los indígenas que venían por el lado de Venezuela, Guyana y la Orinoquia. Además, fueron emparentados con los Achaguas, cultura indígena del Meta, con quienes incluso tenían relación lingüística: hablaban en jerigonza, es decir, formaban silabas intercalando con precisión consonantes y vocales. 

Aunque algunas personas fueron identificadas como descendientes del pueblo Tegua, muchos de ellos son conocidos más por su labor como campesinos. Uno de ellos es Saúl Villamayor, el primer descendiente Tegua en ser reconocido por las autoridades indígenas y el precursor para que Rafael investigara más sobre esta cultura. “Gracias a Saul Villamayor fuimos profundizando en los Teguas. Él siempre se proclamaba como descendiente de los Teguas, nadie le prestaba mucha atención, era la única persona que molestaba con eso”, dice Aponte.

Hasta el momento 12 personas se han autoidentificado como Teguas, aunque la búsqueda de Rafael y su fundación no se detiene. El trabajo es arduo, requiere de recursos y disponibilidad, por eso es crucial realizar una cartografía social en parroquias y notarias para identificar a sus descendientes.

El objetivo más importante es alcanzar la autonomía territorial, para ello es necesario cumplir con una serie de requisitos que no escapan a los trámites burocráticos de la cotidianidad. De logarlo, los descendientes Teguas podrían crear su propio cabildo y vivir bajo los principios de su cultura; entre los cuales se encuentran, una estrecha relación con la naturaleza, implementación de la medicina natural y una vida autosostenible.

Zona donde habitaban los Teguas
Créditos:
Fundación Región Museo

Resistencia a los españoles

Para el experto, los Teguas fueron llevados violentamente por los españoles a Sutatenza –municipio ubicado al oriente de Boyacá- por resistirse a ser adoctrinados en la religión y las costumbres cristianas, pero desconocieron el territorio, estaban acostumbrados a las grandes montañas y a los accidentes geográficos, por eso varias familias decidieron volver a sus tierras, pero ya era demasiado tarde para ser lo que alguna vez fueron. “Todo ese tránsito los separó, fueron cortados sus lazos. No tuvieron a quien transmitirle su lengua”.

"Tegua", en su lengua natal, significa “el sabio más sabio de todos”, aunque con el paso de los años se convirtió en un colombianismo con el que se identificaba, de manera despectiva, al curandero que no poseía título profesional alguno.  Y en casos más extremos, se ha utilizado como sinónimo de “estúpido” o “pendejo”.

Desde luego que la conquista de la época colonial ya no es la misma, incluso es peor. Nos convence de manera simple de que la cultura es una sola, y es la nuestra. Mientras tanto, en ese proceso, las culturas indígenas vigentes son pisoteadas, y las que han sido extinguidas son olvidadas.

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