Anapoima

Anapoima

11 de diciembre del 2010

En Anapoima, un municipio situado a dos horas de Bogotá, con un calor seco considerado por varios como el mejor clima del país, está la casa de descanso del presidente Santos. Anapoima es para él lo mismo que El Ubérrimo para el ex presidente Uribe. La única diferencia son las 10.000 hectáreas ganaderas del antioqueño.

La familia Santos veranea allí desde hace más de 25 años, en una casa que le construyó el arquitecto Jorge Rueda a Enrique Santos Castillo, papá del Presidente. Así, este lugar se convirtió en el punto de encuentro de hermanos, sobrinos, primos y tíos donde celebran sus cumpleaños, aniversarios, navidades y queman  la pólvora del año nuevo que  retumba  sobre el cañón del río.


La finca de Luis Fernando Santos, ex presidente de la Casa Editorial El Tiempo, queda justo encima de la que construyó su papá, Enrique Santos Castillo, hace más de 25 años. Hoy les pertenece al Presidente y a su hermano Felipe.

Una de las características más marcadas de la casa de Luis Fernando Santos es el lago que se encuentra en la entrada.

A comienzos de los años ochenta, algunos propietarios de tierras tuvieron el olfato comercial e inmobiliario de generarle a sus predios un alto contenido de valorización. Entre ellos se destacaron José Roberto Silva y Julio César Sánchez. Su estrategia fue vincular a la región a personas de la elite bogotana, al facilitarles el acceso a lotes para que construyeran sus casas de vacaciones. Así lo hicieron Alfonso López, los Santos, Umaña de Brigard. Con ellos llegaron otras familias bogotanas influyentes.


La Hacienda La Chica fue construida hace más de un siglo y hoy es propiedad del senador Camilo Sánchez. En su capilla se casó María López, hija de Felipe López, en la que fue considerada la boda del año en 2008.

Al lado de la casa de Enrique Santos Castillo, su hijo Luis Fernando, el ex presidente de la Casa Editorial El Tiempo, construyó su casa de verano. Así, la casa paterna quedó de propiedad de sus hermanos Enrique, Juan Manuel y Felipe. La arquitectura moderna y minimalista de fincas, como la del presidente del Banco de Bogotá, Alejandro Figueroa, y la de la periodista María Elvira Samper, contrastan con las de haciendas como La Chica, propiedad del hoy Senador Camilo Sánchez, una de las más antiguas de la región con más de un siglo de construida. La capilla de esta finca ha sido escogida para matrimonios como el de María López, la hija de Pilar Castaño y Felipe López, quien también tiene casa en Anapoima.


La finca de Alejandro Figueroa  se destaca por su arquitectura moderna y minimalista.

Todos los años, por la época de navidad, el dueño de Publicaciones Semana ofrece un almuerzo donde reúne a la dirigencia política, empresarial y social del país. Periodistas como Margarita Vidal y Yamid Amat también son vecinos del sector.


Yamit Amat también disfruta del buen clima de Anapoima en su finca Santa Fe.

Visitar el pueblo en temporada alta es como caminar en el Centro Comercial Andino en sandalias. En una tarde se puede ver a José Gabriel Ortiz, de guayabera blanca en el supermercado, o al director de El Tiempo, Roberto Pombo, comiendo helado con su hijo. El casco urbano de este municipio es uno de los más limpios y bien conservados de Cundinamarca, en el que se respeta el espacio público y los bolardos y la buena señalización son protagonistas.

Con la construcción de clubes como El Chicalá y El Anapoima Club Campestre, y de condominios como Mesa de Yeguas, Anapoima amplió su capacidad para convertirse en una sucursal de los tradicionales clubes bogotanos.

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