¿Cómo se vive en la ciudad más fría de la Tierra?

¿Cómo se vive en la ciudad más fría de la Tierra?

13 de julio del 2013

En los días más fríos del invierno, el hielo cubre por completo el rostro de la estatua de Lenin que se alza solitaria en una plaza donde el viento quema la piel y hace tiritar los huesos. Solo aquel Lenin impávido, esculpido en bronce y granito, puede aguantar la intemperie en Yakutia, una ciudad de 270 mil habitantes que ostenta el título de la más fría de La Tierra.

Es tan fuerte el frío que quienes han llegado Yakutia aseguran que el aire hiere la piel, cuesta trabajo respirar y hasta las cejas y pestañas se cristalizan. Los rostros de los transeúntes, ocultos tras las bufandas, parecen salpicados de helado de vainilla. Todo el mundo camina con la cabeza gacha, entre una niebla helada que enfrentan con sombreros de zorro ártico y botas de piel de reno. Viven en un congelador al aire libre donde las temperaturas descienden por debajo de los 60 grados.

Mamut, Yakutsk, Kienyke

En esta región se halló un mamut tan conservado, que se extrajo sangre.

Yakutia, en la región este de Siberia, está ubicada a 5 mil kilómetros de Moscú. Es la capital de la República de Sajá y fue fundada por los Cosacos en el siglo XVII. El oro –se extraen 30 toneladas al año en las fronteras de la región– atrajo a la gente a asentarse en un lugar donde solo querría vivir el mitológico Pie Grande. Desde hace cientos de años, entonces, sus pobladores se han acostumbrado a ocho meses del más crudo clima.

En Yakutia todo se preserva, desde el pescado –que se vende en grandes cestas al aire libre, como si fuera pan francés– hasta un mamut que fue encontrado hace un par de meses en una isla cercana a la ciudad: Liajovski. Los científicos se sorprendieron al ver que la carne del animal, así como sus tejidos, estaban frescos. Al cortar el vientre, un chorro de sangre negruzca brotó del interior. “Es el caso más sorprendente que he visto en mi vida”, dijo el encargado de la investigación, Semyon Grigoryev, luego del hallazgo que aumenta las posibilidades de que el mamut pueda clonarse. El suelo de este lugar parece conservar todo intacto.

La leyenda más tradicional de Yakutia cuenta que cuando Dios repartía las riquezas en cada lugar de La Tierra, al llegar a Yakutia las manos se le paralizaron de frío y dejó caer todos los tesoros sobre sus suelos. La historia se fundamenta en que esta tierra produce el 25% de los diamantes del mundo, tiene grandes cantidades de oro y reservas de petróleo. Hay tantos ríos, que, dice una broma local, cada habitante podría tener uno propio.

Ciudad más fría del mundo, Yakutsk, Kienyke

El mercado de peces, que aquí no necesitan refrigeración. 

Aunque se habla el ruso, la lengua de Yakutia es el Yakuto o Saja, un idioma de origen turco que se escucha como quien habla bajo el agua. Abundan los carros japoneses, que aguantan mejor el frío que los demás. Aunque sorprenda, muchos habitantes tienen pequeñas casas de campo, donde suelen vivir durante las cortas temporadas de verano. La ciudad se ha occidentalizado. Hasta McDonalds ha abierto restaurante.

En la región hay 17 museos, entre los que se cuenta el de Tesoros de la República de Yakutia, que exhibe el diamante más grande del mundo y un enorme bloque de oro.

La mayor amenaza para esta región son las altas temperaturas, que están calentando el Permafrost (suelo helado). El mismo que ha resguardado los animales extintos que se han descubierto.  De persistir el calentamiento global, el permafrost se podría derretir, lo cual ocasionaría terribles daños. Bajo este suelo se hallan grandes cantidades de gas metano. Además se alterarían las corrientes marinas y fluviales.

Ciudad más fría, Yakutsk, Kienyke

Las botas de reno son el mejor calzado para aislar los pies del frío.

En el caso de Yakutsk, el derretimiento de su suelo haría que la ciudad se derrumbara. Muchas casas de la región se han encogido y deformado transformándose casi en casas de muñecas. Todo debido a este fenómeno.

En febrero de 1892 se registró la temperatura de la ciudad: -69,8°C. Aunque en los últimos años las temperaturas han aumentado, Yakutsk sigue siendo la ciudad más helada del planeta. Una de las palabras que el turista debe aprender es “tɨmnɨyɨ”. Traduce: frío.

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