“Si no lo necesitas, no lo compres”: el llamado de Greenpeace para salvar el planeta

Publicado por: luis.cifuentes el Mié, 29/12/2021 - 17:28
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Luis Cifuentes
Silvia Gómez, directora de Greenpeace Colombia, en diálogo con KienyKe.com, advierte sobre la necesidad de cambiar los hábitos de consumo para salvar el planeta.

La época decembrina, además de ser una fiesta que se vive en familia, es también una temporada de compras, regalos y gastos. Los almacenes suelen estar a reventar y en las calles alrededor de los comercios no se pueden dar dos pasos seguidos.

 “Si no lo necesitas, no lo compres”, es el llamado de Silvia Gómez, directora de Greenpeace Colombia,  para reflexionar sobre el consumo desmesurado durante esta época.

Y es que la publicidad juega un papel primordial en los hábitos de consumo,  el ‘bombardeo’ constante de avisos en los medios de comunicación, en las calles, en el transporte público y hasta en las facturas de servicios públicos, genera múltiples necesidades que no existen.

Además, las fechas exclusivas de rebajas en días únicos como Black Friday y Días sin IVA son utilizadas como gancho y generan ansiedad de compra en los clientes, quienes ven en esos días la última posibilidad para adquirir un producto que posiblemente no necesiten.

El mercado va generando consigo ciertas necesidades, las cuales crean en los ciudadanos una urgencia por obtener aquello que no es primordial, pero aparece como si lo fuera. Tener cierta ropa de moda de alguna marca en específica, un electrodoméstico o un celular por simplemente una necesidad de renovación, aunque el anteriormente adquirido funcione sin problemas, son algunos de los hábitos de consumo de la sociedad actual.

“Cuando hay días especiales como el Black Friday o cuando el Gobierno decreta días sin IVA a uno le termina generando una ansiedad porque todo está más barato y probablemente es la oportunidad para comprar esas cosas que uno siempre ha querido, pero que en realidad, cuando uno se detiene y piensa si realmente lo necesita, uno llega a la conclusión de que probablemente no”, afirma Silvia Gómez.

Precisamente, la vida actual en las grandes urbes implica también el desarrollo de prácticas de consumo a gran escala. De acuerdo a lo señalado por la Directora de Greenpeace, el 70% de las emisiones de CO2 a nivel global surgen en las ciudades y el 55% de las personas viven en ciudades, esa cifra irá en aumento en los próximos años.

“La vida en la ciudad, obviamente, tiene implícita la vida del consumo. Estamos inmersos en una publicidad y en un mercadeo constante donde se hace muy difícil callar el ruido y apelar al criterio propio a la hora de decidir comprar o no hacerlo”, afirma.

Solamente en el año 2019 todas las ventas del Black Friday implicaron el 3.6% de las emisiones anuales. De ese porcentaje, el 70% está relacionado con la producción y comercialización de productos; un poco más del 20% con el transporte de materiales, productos y de las personas que acuden a comprar; y un poco menos del 1% en materiales para los embalajes.

“Sin duda, estos días de alto consumo: las fiestas la Navidad, el día del padre, el día de la madre, son fechas que exaltan estas cifras y que demuestran que realmente el consumo desmesurado está empeorando la crisis climática”, advierte.

Silvia Gómez

El cambio empieza por la sociedad

 

Ante el problema de sobrepoblación en las grandes urbes, resalta que es muy difícil controlarlo, pero lo que sí ve posible es la transformación de la vida en las ciudades y el cambio en los hábitos de consumo de los ciudadanos.

En ese sentido, asegura que ese sería el aporte más importante de la sociedad para salvar el planeta: cambiar el pensamiento alrededor de las prácticas de consumo.

Para ello, hace una invitación a comprar comida local, sin empaques y que no implique largos trayectos para ser transportada de un lugar a otro. Asimismo, evitar comprar bebidas en botellas de plástico y, en cuanto a moda, adquirir prendas de alta calidad que tengan alta durabilidad.

Es un llamado a comprar pocas cosas de buena calidad, a reutilizar, a heredar, a reparar, a circular todos estos enseres”.

“Probablemente un niño no necesita 10 regalos de plástico chino, necesita una cosa significativa y que tenga como un valor más allá de las cosas materiales”, agrega.

Al ritmo que va el planeta, se necesitarán seis planetas más para extraer las materias primas necesarias en la producción de los productos que se consumen por necesidad o capricho.

Si bien el propósito de lograr cero emisiones es imposible de cumplir, la experta en medioambiente invita a la reflexión a la hora de decidir sobre la adquisición de un nuevo producto.

“Solo el acto de reflexionar, preguntarse y tomar decisiones, no solamente por mis intereses individuales, sino por una sensación mucho más colectiva y sobre todo protegiendo las generaciones futuras, hacen un cambio invaluable”, indica.

San Victorino

Muchas promesas incumplidas en materia ambiental

 

Colombia es, seguramente, de los países latinoamericanos con más centros comerciales construidos, en ese sentido, la directora de Greenpeace Colombia insta a dejar de construir grandes superficies comerciales y darle lugar a más zonas verdes, centros de cultura, arte y danza, con el fin de desincentivar el consumo desmesurado.

Si bien Colombia no hace parte de la lista de los países más contaminantes del mundo, si puede llegar a ser uno de los países más afectados, su riqueza en fauna y flora podría estar en peligro si no se hace algo ya.

En cuanto a política ambiental interna, Silvia Gómez es firme en señalar que se ha dicho mucho en eventos internacionales, pero se ha hecho poco.

“Colombia es desafortunadamente, después de 2 años consecutivos de informes, uno de los países más peligrosos para hacer líder ambiental; no hemos visto tampoco mayores avances con respecto a la firma de Escazú; somos un país que sigue poniendo todo su futuro en combustibles fósiles y en una mentalidad extractivista; y las cifras de desforestación no disminuyen. Eso preocupa muchísimo en un momento donde hay que tomar  medidas mucho más contundentes y donde no solamente la ciudadanía tiene un papel fundamental, sino también los gobiernos y las políticas públicas”.

El Gobierno colombiano se ha comprometido, de manera ambiciosa, en escenarios internacionales a bajar las emisiones a un 51%, a tener más de 16 mil hectáreas de océanos y bosques tropicales protegidos, sin medir el compromiso que ello requiere en decisiones políticas internas de gran calibre.

“Colombia es un país piloto en la región, sin embargo, cuando comparamos las políticas domésticas con la realidad, con la capacidad de implementación y con la destinación de recursos públicos para que eso efectivamente sea posible, ahí se encuentra una profunda incoherencia”, concluye.

 

Escuche la entrevista completa con Silvia Gómez: