El soldado que consiguió el botín de Wikileaks

El soldado que consiguió el botín de Wikileaks

20 de marzo del 2011

Bradley Manning fue acusado por la justicia militar de ser la fuente de Wikileaks, el responsable de la mayor filtración de información confidencial de la historia. Acusan a este muchacho de 23 años de haber compartido con Julian Assange más de 260 mil archivos confidenciales, entre documentos relacionados con las guerras de Irak y Afganistán, cables diplomáticos de las embajadas y videos de acciones de combate. En suma, todas las revelaciones que sacudieron al mundo el año pasado. Manning nació en Oklahoma y fue capturado a finales de mayo.

Mientras le llega el momento de enfrentar los tribunales, Manning permanece detenido en los calabozos de una brigada militar en Quántico, Virginia, en condiciones de máxima seguridad. Pasa 23 horas al día en una celda de 6 metros cuadrados, y es obligado a dormir desnudo para evitar que cometa suicidio, aunque no existen evaluaciones psiquiátricas que justifiquen esta medida extrema. El tratamiento al que han sometido al antiguo oficial de inteligencia ha sido objeto de críticas por parte de su abogado, el congresista demócrata Dennis Kucinich, y activistas de los derechos humanos como la ONG Code Pink, entre otros, pero también del portavoz del Departamento de Estado Philip J Crowley, quien lo calificó como “ridículo, contraproducente y estúpido”, declaraciones que forzaron su renuncia el pasado domingo.

Mientras estuvo preso en Virginia, Manning fue obligado a dormir desnudo para que no se suicidara.

El 10 de marzo se conoció el primer comunicado oficial de Manning desde que fue detenido, en el que hace una descripción pormenorizadas de sus condiciones de reclusión y de su interacción con el comandante de la brigada de Quántico, a quien acusa de tomar represalias en su contra, luego de una manifestación que simpatizantes con su causa organizaron a las afueras de la brigada. También su papá, Brian Manning, ha decidido conceder su primera entrevista, emitida por el programa Frontline, donde reitera la posición de la defensa, en el sentido de que Bradley es inocente de los cargos que se le imputan, que son más de veinte y donde se incluye ayudar al enemigo, y podrían significarle pasar el resto de su vida tras las rejas. Igual que su hijo, Brian fue oficial de inteligencia y descarta como impensable que Bradley haya violado su juramento marcial.

El soldado Manning ha recibido muchas manifestaciones de apoyo.

Por su parte, Julian Assange nunca ha admitido que Manning haya sido la fuente de las filtraciones, en concordancia con un principio fundacional de Wikileaks, que consiste en garantizar el anonimato de sus informantes. Para analistas como Glen Greenwald, abogado constitucionalista y autor de uno de los blogs más populares de Salon, es claro que la administración de Barack Obama se ha propuesto someter a Manning a un castigo ejemplarizante como estrategia de disuasión para otros posibles informantes que en el futuro contemplen la idea de revelar documentos clasificados. Greenwald señala que esta es otra de las contradicciones entre Obama el candidato, quien se comprometió a proteger a quienes revelaran ilegalidades (a lo que se refirió como “actos de coraje y patriotismo”), y Obama el presidente, quizás el mandatario estadounidense que más implacablemente ha perseguido este tipo de casos.

Julian Assange no ha admitido que Manning haya sido la fuente de las filtraciones.

En cualquier circunstancia, Manning actuó por convicción: “Son datos públicos; quiero decir, pertenecen al dominio público”, dijo en algún momento. “La información debería ser libre”. El soldado señala que tomó la decisión de hacer pública esa información por los dictámenes de su conciencia. Pero, luego de haberlo hecho, experimenta sentimientos de angustia, de soledad, de confusión. “Quizá soy demasiado idealista”, dice el ex soldado Bradley Manning, que ignora, como buen personaje trágico, que su suerte ya está echada.

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