House of Cobras: voguing como expresión y protesta

Publicado por: Erika Mesa Díaz el Lun, 28/06/2021 - 06:32
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Erika Mesa Díaz
A propósito del Día del Orgullo LGBT, Kienyke.com habló con Mother José Cobra, líder de la compañía de voguing House of Cobras, sobre arte, género y expresión.
Créditos:
Instagram / houseofcobras

José —o, como es conocida entre sus amigues de la escena, Mother José Cobra— es virgo y fluctúa entre los pronombres ella y elle. Durante sus años de estudiante de teatro musical, en medio de un ejercicio, su instructor les pidió a ella y al resto de sus colegas en formación que eligieran un animal interno. Su elección fue una serpiente; nadie más pensó en ese animal.

"Es letal, es hipnótica, da miedo, pero también da un poco de verla, de analizarla. No puedes dejar de ver una serpiente. Son irrepetibles, exóticas, venenosas, peligrosas, silenciosas, letales, pero también se les asocia con la salud", cuenta José.

Cuando se disolvió la house a la que José se había vinculado en Nueva York —el centro mundial del voguing—, sus mentores y amigues decidieron alentarla a crear su propia casa en Colombia, porque vieron en ella disposición y madera para ser una mother —las líderes de las casas, quienes coordinan los entrenamientos y ejercen cuidado emocional a quienes se unen allí—.

Cuando tuvieron que elegir el nombre de la house, ella y sus hijes coincidieron en que la cobra les representaba bien. Como House of Cobras se quedaron y así se presentan ante la escena ballroom, que, según José, ha crecido en Colombia desde los últimos cuatro años y ya cuenta con una centena de integrantes.

La gente de House of Cobras se dedica al voguing, una forma de expresión corporal que nació entre los 70 y 80. Su cuna fue la escena ballroom, que hizo ebullición en los establecimientos nocturnos donde socializaba la comunidad LGBTI negra y latina de Nueva York por esa época. En los eventos de la escena ballroom era posible ganar premios y prestigio por caminar con actitud felina, posar con los mejores ángulos que ofreciera el rostro y explorar la creatividad con la indumentaria.

Hoy en día, el voguing es practicado por personas cisgénero y heterosexuales sin mayores restricciones. De hecho, en House of Cobras también entrenan personas normativas y, según José, son acogidas con amor en esta disciplina. Eso sí, es importante que se recuerde de dónde surgió para no cometer los mismos errores con apropiaciones pasadas.

"Al menos estás abriéndole la mente a las personas, aunque hayas pasado un poco por encima de las personas que lo han hecho y han sido asesinadas y golpeadas; pero, si eso ayuda, que venga el cambio de la manera en que tenga que ser", dice José. 

José contó con el apoyo de sus padres para dedicarse por completo a vivir del arte performativo. "A veces tenían algún miedo y lo que me decían era que estudiara alguna otra carrera el tiempo, pero yo sabía que no me iba a dedicar a nada más que al arte. Entonces, con el pasar del tiempo se fueron dando cuenta de que era lo que me hacía sentir segure y que todo iba a estar bien, que me ha ido muy bien".

El arte, ante sus ojos, es un acercamiento a la sensibilidad humana y un espejo que confronta al artista con sus inseguridades. "No quiero comparar las carreras, pero cuando estudiamos otras cosas nos adentramos, obviamente, en esos temas. Pero, cuando bailas, tienes que estar totalmente a gusto y segure de ti, de tu cuerpo, de tu ser, porque el arte es un entretenimiento para el ojo de la humanidad. Más te vale sentirte cómode en tu propia piel", recomienda José.

En su caso, tuvo que afrontar y soltar los miedos e inseguridades que tuvo en su infancia, para luego familiarizarse con "una fuerza que siempre estuvo ahí, pero la sociedad nos enseña a opacar porque es diferente, así que mejor te mantienes al margen". Hoy cree que está ayudando a otras personas a hacer lo mismo con su forma de vida. 

Para Mother José Cobra, vivir del arte es perfecto porque no le gusta la monotonía de los trabajos "normales", que infructuosamente trató de desempeñar sin sentir sopor. "No me gusta sentir que estoy viviendo días repetidos y ser artista, para mí, es una aventura nueva: todos los días crear algo interesante. Todo es una sorpresa, una cantidad de emociones, conocer gente increíble y sensible. Conectarte con tu alma, con tus emociones, con la humanidad".

Ella es consciente de que vivir del arte en Colombia es lejos de ser maravilloso o fácil, pero cree que la constancia, la disciplina y el amor por su oficio se refleja en los frutos. "Siempre que he hecho algo, lo he hecho soñando en grande, con amor, y gracias al universo esas cosas se han ido cumpliendo. La verdad, no me puedo quejar".

 

 

 

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