Las redes de la ayahuasca

Publicado por: erika.diaz el Lun, 23/11/2020 - 23:07
Share
Creado Por
Erika Mesa Díaz
La ayahuasca podría ayudar a crear nuevas células cerebrales, pero ¿qué tan viable sería recibir ese tratamiento a largo plazo? Análisis de Kienyke.com.
La ayahuasca podría ayudar a crear nuevas células cerebrales, pero ¿qué tan viable sería recibir ese tratamiento a largo plazo?
Créditos:
Creative Commons

La ayahuasca es una fuente de iluminación y respuestas, una experiencia curiosa, un conjunto de plantas prohibidas y un camino a la perdición, según quien esté mirando. Las perspectivas son tantas como grupos étnicos que la usan en rituales y naciones que han legislado en contra de su consumo. Sin embargo, un estudio científico sugiere que la medicina alopática podría abrirle las puertas a esta preparación en poco tiempo. 

Hace unas semanas, un equipo de científicos de la Universidad Complutense de Madrid inyectó a un grupo de ratones adultos una pequeña cantidad de ingrediente activo del té de ayahuasca. En un lapso de 21 días, los roedores tuvieron un mejor desempeño en pequeñas tareas de aprendizaje y memoria. Los científicos notaron que la exposición a la sustancia aumentó la producción de células cerebrales en el hipocampo y que esas células resultaron funcionales para las tareas mencionadas.

¿Por qué es importante ese hallazgo? Hasta el momento, no hay manera de reponer una célula cerebral cuando muere. Por ese motivo las enfermedades neurodegenerativas, como la demencia, no tienen reversa e incapacitan lentamente al humano adulto hasta que fallece. Con investigación más honda y si se puede controlar el resto de efectos del componente activo, la ayahuasca podría ayudar con el tratamiento de estas enfermedades.

Sin embargo, el proceso para que esa alternativa se concrete a largo plazo podría ir mucho, mucho más allá de la prueba en humanos. Kienyke.com ha reunido algunos datos importantes sobre esta sustancia, sus usos y la controversia alrededor de ella.

La chacruna, planta que contiene DMT
Créditos:
Creative Commons

La sustancia prohibida

Los beneficios que los científicos han encontrado en otras sustancias, como la marihuana o la hoja de coca, no han sido suficientes para que su uso deje de ser controvertido socialmente, incluso en países donde ya se reguló su uso medicinal. 

Lea también: ¿Legalizar el consumo recreativo de marihuana? Colombia no lo logra

En el caso de la bebida de ayahuasca, tener las plantas o cocinarlas es ilegal en países como Francia, Suecia, Noruega o los Países Bajos, usualmente abanderados de las libertades individuales. En Canadá y EE. UU.,  solo una iglesia brasileña tiene permiso para importarlas y prepararlas. Entretanto, en países amazónicos como Colombia, Perú, Brasil y Costa Rica es completamente legal; bien está disponible para la venta, bien se puede acceder a ella mediante organizadores de rituales de yagé.

La restricción es más agresiva y general cuando se habla del componente activo de la bebida de ayahuasca: la N,N-dimetiltriptamina (DMT). Esta sustancia es un enteógeno o psicodélico de corta duración: un alucinógeno que causa un estado alterado de la conciencia. Se ha encontrado en el organismo y los desechos de varias plantas y mamíferos, incluidas las ratas y los seres humanos —aunque los métodos que se usaron para concluir que los humanos producen DMT han sido duramente cuestionados—.

De acuerdo con un representante del proyecto Échele Cabeza, el trance producido por la DMT es muy intenso y no es equiparable con el de ninguna otra sustancia psicotrópica. “Hace una activación muy fuerte sobre el cerebro: produce una distorsión visual, extrema relajación y una introspección profunda”. No es fácil controlar las reacciones que puede experimentar el cuerpo al ingerirla, que pueden variar entre la alegría y la angustia.

La DMT ya ha sido preparada de forma artificial y aislada de las plantas que la contienen, en forma de cristales. Sin embargo, está incluida en la Convención de Sustancias Psicotrópicas de 1971, un tratado de las Naciones Unidas para controlar los usos no medicinales de ese tipo de sustancias. Esto, bajo el argumento de que usarlas inadecuadamente deteriora la salud y degrada los estándares de la moral

Eso significa que está prohibido tener, consumir o vender DMT en estado aislado… pero las plantas que las contienen no están incluidas en esa convención, así que cada país legisla sobre ellas con independencia. En Colombia, el debate para restringir su uso revive cada vez que una persona muere durante un ritual de yagé. 

“Esta es una sustancia relativamente segura, pero siempre debe llevarse en un contexto de tranquilidad, con personas de confianza, sin muchas estimulaciones externas. El abuso de esa sustancia sí puede causar un estado de crisis y problemas de salud mental, porque se producen muchas introspecciones muy profundas en muy poco tiempo”, aseguran desde Échele Cabeza, quienes añaden que la sustancia en su estado aislado no es tan apetecida en Colombia como sí lo son otros psicotrópicos como los hongos.

El yagé contiene un inhibidor y un componente activo
Créditos:
Creative Commons

La ciencia del trance

Imagine que usted está jugando un partido de fútbol como delantero. Su misión es marcar el gol y sus obstáculos son el arquero y las defensas. Le haría muy bien que un compañero de su equipo le haga un buen pase para que usted pueda hacer su gol con comodidad.

La DMT juega como delantera cuando un humano la consume. Cuando el cuerpo la detecta, una molécula que vive en la sangre, el hígado y los intestinos se encarga de desactivarla en poco tiempo. Esa es la monoamino oxidasa, que también es capaz de degradar los neurotransmisores de la felicidad: la serotonina, la noradrenalina y la dopamina.

Para que la DMT haga el gol, necesita jugar junto con una sustancia inhibidora de la monoamino oxidasa (IMAO). Este tipo de sustancias, que fueron los primeros antidepresivos del mercado, distraen a las defensas mientras el componente activo principal hace su trabajo.

La bebida de ayahuasca, entonces, tiene dos componentes. La planta comúnmente conocida como ayahuasca —la planta trepadora banisteriopsis caapi— no contiene DMT, pero sí contiene IMAO. Eso permite la acción de la DMT contenida en plantas como la chacrona —el arbusto psychotria viridis—. Al juntar estos dos tipos de planta en el brebaje, que puede tomar hasta un día entero de cocción, la persona entra en un trance prolongado.

Por ese motivo, el yagé no debería ser consumido bajo el influjo de otros psicotrópicos, si hay sensibilidad a cualquiera de esas sustancias o si la persona toma medicinas para la depresión. 

El té ancestral

Las preparaciones y los rituales de toma de yagé varían en cada comunidad. Algunas comunidades permiten que las personas toquen instrumentos, bailen o establezcan contacto físico entre ellas durante el ritual. Otras exigen que haya distancia y silencio entre los asistentes.

Yazmín Cortés, filóloga clásica, estuvo toda la vida expuesta a situaciones paranormales y ya ha asistido a varias tomas de yagé; principalmente en reuniones organizadas por la comunidad cofán, integrada por cerca de 1600 nativos asentados en la frontera entre Colombia y Ecuador. 

Para esta comunidad, el yagé es una puerta de comunicación con los dioses en la que intermedia el chamán: “la sabiduría que él me ha compartido es sobre la gente del cielo: gente alta, esbelta y brillante que vive hacia donde se encuentra el sol y se comunica con los taitas”. Sin embargo, entre comunidades que han sido evangelizadas, la experiencia del yagé está asociada con las deidades judeocristianas.

“No se sabe exactamente cómo llegaron al yagé; es un mensaje de los dioses”, asegura Yazmín. “Cuando estás en estado de yagé tienes dos sensaciones corporales: una es la pinta, que es lo visual, el mensaje que te entrega, y la otra es la chuma, un término del quechua parecido a la borrachera. Es posible que no estés pintando, que estés muy consciente, pero tu cuerpo sí lo resienta”. 

Ella también cuenta que una amiga suya tomó yagé once veces y antes de empezar a pintar; se lo atribuyeron a una desconexión entre su cuerpo y su alma que el yagé arregló entre toma y toma.

En el caso de esta comunidad en particular, el yagé solo está restringido para mujeres que están menstruando: “al estar en nuestra luna estamos en nuestra energía máxima y podríamos enfermar a los demás”. Además, para evitar una chuma agresiva, se invita a las personas a que en días previos a la toma lleven una dieta crudovegana y se abstengan de consumir alimentos “muy activos” como el ajo y la cebolla. “Ya lo que vas a trabajar interiormente es tuyo y tú verás cómo lo trabajas”.

De acuerdo con ella, los rituales de yagé le ayudaron a manejar una crisis depresiva que la tuvo al borde del suicidio y arrancó cuando tuvo que alejarse de su ciudad y sus seres queridos para comenzar una carrera universitaria. “Tampoco es que el yagé te arregle la vida, pero en esa primera toma entendí muchas inseguridades que tenía conmigo. Recordé conflictos con mi padre y con mi madre, los acepté y los liberé”, recuerda.

Familia cofán
Créditos:
Juan Pablo Gutiérrez (ONIC)

El camino a la perdición

La toma del yagé es usada con fines medicinales en la mayoría de comunidades. Los líderes espirituales de cada comunidad le dan el manejo que ellos consideran el más conveniente para cada necesidad. Por eso, las tomas de yagé constituyen una experiencia significativa para personas como Yazmín.

Lea también: El yagé me sacó de las drogas

Sin embargo, es conocido que algunas personas inescrupulosas se hacen pasar por líderes espirituales e ignoran el manejo especial que requiere la preparación. También existen personas que, de entrada, lo ofrecen de manera indiscriminada a quienes vienen a los países amazónicos en plan de turismo psicodélico. En esos casos ocurren los excesos que llevan a trances críticos y hasta la muerte de la persona.

Para evitar que se demonice el uso de un brebaje que representa la cosmogonía de muchas comunidades, es importante que las personas se asesoren con líderes espirituales reconocidos. También vale la pena saber de antemano su estado de salud y sus predisposiciones antes de acercarse a uno de estos rituales. La ciencia podría estar a punto de resolver una de las enfermedades más agresivas para el humano, pero de todos depende que la puerta se pueda abrir sin demasiados obstáculos.