Los discípulos de Godofredo

Los discípulos de Godofredo

2 de agosto del 2012

Con inmensa satisfacción ideológica, pedagógica e intelectual debo registrar que, como poderosas esquirlas de la Nueva Granada, mis discípulos se han multiplicado e inundan con su estilo (que es en realidad el mío) las páginas de los medios para consolidar la Doctrina, el Estado de Opinión y la Refundación de la Patria.

Todas estas innumerables noches de insomnio pensando lo mejor para el país de la gente de bien, han dado frutos: mis amados alumnos que a diario reciben mis pensamientos como dulce hidromiel en este río de nuestra extrema derecha sin complejos, ponen en su boca y en sus letras mi pensamiento uribista, que es el único posible y legal. No podemos permitir que nadie piense distinto a nosotros. ¡Todos los demás escribidores ateos son amanuenses del terrorismo!

No quisiera tacharlos de imitadores (aunque en el fondo lo son) sino más bien de excelsos intérpretes de mis entretelas políticas. Regalo mi savia mental para bien de la sociedad, con amor libro el Godofredismo a quien lo quiera reproducir, en esta cruzada para recuperar la Jerusalén nacional. ¡Viva Uribe Rey!

A continuación una pequeña muestra de estas Nuevas Escrituras Refundadoras…

De mi discípulo amado, quien a mis pies embelesado hace de mis pensares saeta, José Obdulio Gaviria: “Todo ello será hasta el 2014, cuando la doctrina de Seguridad Democrática, que nunca fue derrotada en las urnas, regrese triunfante al poder”.

Así se dice, lindo filósofo de la arepa. Así de simple. ¡Volveremos! ¡Bala señores!

De Fernando Londoño, gran autor intelectual de mis deseos: “Llenar el Cauca de comunidades de paz, inspiradas y comandadas por el cura Giraldo y por Baltasar Garzón, es el principio del fin”.

Sí, gran pensador greco-volcánico. Necesitamos comunidades de guerra.

De María Isabel Rueda, la dulce María, cuyas virginales reflexiones son inmaculadas flechas anti populares: “Lo que se ha dado por llamar el “proceso de resistencia civil de las comunidades del norte del Cauca frente a los actores armados legales e ilegales” es un espejismo sociológico.”

Así se habla, goda de mi alma. La sociología en general es camilista, subversiva. Que los indios resistan, si, pero que resistan con el lomo arqueado sembrando sus inmundos tubérculos…

De mi general Álvaro Violencia Tovar. Quien con sus salvas de artillería atruena las mentes timoratas: “… la última Constitución… se creyó panacea frente a la centenaria de 1886…carente de vertebración ideológica y en muchas partes de claridad conceptual”.

¡Soldado universal! ¡Todos los tanques cascabel de mi coronel Plazas Vega contra la bigornia y el adefesio del 91!

Francisco Santos, mi díscolo infante, arrurú mi niño. “El Cauca es un departamento. No es cierto…. No más mamadera de gallo para poner fin a este ir y venir de quienes quieren destruir la democracia. Esta tiene derecho a defenderse. Acabemos esta patria boba”.

Así se habla, bien aceleradito, con la chispa adelantada mijito. El Cauca no es departamento, es una choza, una pocilga de indios insurrectos.

De Rafael Nieto Loaiza, preciosamente extremista, inteligencia también superior, casi un buen muchacho: “fueron sometidos a unas repudiables agresiones físicas y morales, de miembros del pueblo Nasa contra los soldados apostados en Toribío.”

Eso, papacito. Cosa atroz, frente a la poca cosa que puede significar unos indios abaleados. Así se hace, magnificando lo nuestro y ocultando lo de ellos. ¡Gran periodista!

De José Feliz Lafaurie, nuestro toro de lidia, nuestra vaca que más caga. ¡Y qué!: “La movilización (en el Cauca), pues, ni es espontánea ni es resultado de que estén “cansados de la muerte” y del conflicto. “

Bien dicho, Chepito. No hay que cansarse de la muerte, pues ella hace parte de la guerra estable que tantos dividendos nos reporta.

De Abelardo De la Espriella, el abogado del diablo, espíritu que también está de nuestro lado: “Aprovechemos la coyuntura para convocar a una constituyente y hacer un acuerdo sobre lo fundamental, que incluya la revocatoria del Presidente y el Congreso.”

Sí, corronchito único. Apoya con tu sapiencia la Nueva Carta que publiqué hace una semana. Sigue auto defendiéndonos.

De Alfredo Rangel, presunto alto oficial de inteligencia, agente doble al servicio nuestro y de la Embajada de los benefactores del Norte: “Para mejorar la seguridad Santos debe restablecer redes de informantes, soldados campesinos y fuero militar…”.

Lindo tu eufemismo. Me gusta que llames sutilmente, para la gradería, cosas tan nuestras y que reconstruiremos, como las Convivir.

De Miguel Gómez Martínez, nieto del Monstruo. Laureano desde el paraíso habla por tu boca bien conservada: “Fecode seguirá haciendo huelgas, y la MANE marchando y pintando las paredes mientras el país se queda irremediablemente rezagado.

Eso Michael, fuego para todos los lados donde asomen las cabezas de la subversión. Maestros y estudiantes todos, por antonomasia, son sediciosos.

Ay Paloma Valencia Laserna, hija de la tierra caucana en buena hora arrebatada a los indios cocaleros: “Uribe no quiere ser presidente…Tampoco sería deseable un candidato a través del cual el ex presidente pueda gobernar “en cuerpo ajeno”.

Palomita mensajera, martillito, como siempre das en el clavo. Nos encantan las marionetas. Los títeres con cabeza… en otro lado.

De Juan Gómez Martínez, discípulo probo, casto, paisa: ¿Cómo es que armados de troncos con puntas (los indios) empujan a nuestros soldados?”

Esos indios vuelven con sus lanzas a enfrentar nuestras ametralladoras M-60. Que les caigan encima los rigores del Derecho Internacional Humanitario, que es válido cuando nos conviene.

De Saúl Hernández Bolívar: “¿Será una expresión democrática la incitación a levantarse contra el Estado que hizo Piedad Córdoba en el Cauca?”.

Saúl, hermano de Salud e hijo de Mariano, te bendigo siervo de Dios. Teodora es la negra punta del iceberg. ¡Fuego! ¡Hasta derretirla!

De Plinio Apuleyo Mendoza, mi alter ego. ¿A veces, Plinio, crees que tú eres Godofredo? Te digo que yo me miro y me siento Plinio: “Ante una polarización presentada como un falso antagonismo entre izquierda y derecha… puede abrirse una real opción para un candidato inédito -así sea una limpia figura como Clara López-… Esa sí sería la gran victoria de las Farc. ¡Cuidado!, es un peligro real”.

Maestro Plinio. Qué deducción, qué sapiencia. ¡La democracia es un peligro!

De Mauricio Botero Caicedo, un elevado intelectual, un globo aerostático. “La turba, por definición, es cobarde”.

¡Carajo, son mis propias palabras! Toda reunión de más de tres indios o negros, es asonada. ¡ESMAD!

De Rafael Guarín, mi tinterillo, mi asistente: “La causa de la violencia no es la ausencia de un marco jurídico que les de impunidad sino la decisión de emplearla por parte de las guerrillas y el narcotráfico.”

Bien, Guarincito. No hay otra causa. La violencia fue una vaina que se inventó Orlando Fals Borda, viejo anarquista y cachiporro.

De Oscar Iván Zuluaga, el elegido, gran guignol de nuestra zarzuela: “También se perdió la red de informantes y cooperantes que durante años vitalizó la denuncia ciudadana y acrecentó la cercanía y apoyo a los soldados y policías”.

Eso ¡Presidente! Por la informalidad, por el rebusque en la lucha contra el terrorismo.

Se quedan por fuera de la lista dos comodines: Ernesto Yamhure y Luis Carlos Restrepo. Respeto su silencio… Y, la verdad, nunca tuvieron nada que decir. Apenas repetían.

¡Mi escuela se agiganta!