Mundial 2026

Historias

Nos acostumbramos a reaccionar con rapidez, pero cada vez dedicamos menos tiempo a reflexionar.
Horas antes del procedimiento, la psicóloga de 30 años aseguró que se sentía “muy tranquila”.
Poco a poco dejé de buscar una agenda y comencé a encontrar una vida.
Mientras luchamos contra enemigos imaginarios, descuidamos la única batalla que realmente importa: conservar la paz del corazón.
Desde la experiencia personal y terapéutica, hay una verdad que se vuelve evidente con los años: no se puede cuidar al otro sin haberse cuidado primero.
Esta cultura produce individuos hiperactivos y espiritualmente exhaustos. Mucha ansiedad, y movimiento, pero poca dirección.
El éxito ya no se disfruta, se administra. Se acumulan metas, pero no sensación de plenitud.
"La poesía es el lenguaje del alma porque no pretende explicar a Dios, sino dejarse tocar por Él".
Agradecer lo simple es detenerse. Es bajar la velocidad. Es mirar sin prisa. Es volver al cuerpo, al presente, al instante que está ocurriendo ahora mismo.
Cuando el año se va, escribir se convierte en una forma de detenerse, de mirar sin prisa lo vivido y de escuchar lo que el alma fue comprendiendo.
La culpa aparece cuando actuamos contra aquello que consideramos significativo: la lealtad, la coherencia, la ternura, la sinceridad, el respeto, la responsabilidad.