Una tormenta invernal de gran alcance obligó a más de una veintena de estados del centro, sur y este de Estados Unidos a declarar emergencia este sábado, ante la combinación de nieve, aguanieve, lluvia helada y frío extremo que amenaza con colapsar infraestructuras y servicios básicos.
El enorme frente, que afectaría a dos tercios del país, se desplaza hacia el este y ya golpea con fuerza zonas de Oklahoma, Kansas, Arkansas y Texas. De acuerdo con los pronósticos, el temporal llegará en las próximas horas a áreas más densamente pobladas, incluyendo Nueva York, mientras se anticipa un aumento del riesgo por heladas prolongadas tras el paso de la tormenta.
Apagones y presión sobre la red eléctrica
El impacto ya se siente en el suministro de energía: Texas reporta decenas de miles de hogares sin electricidad y Luisiana registra una cifra similar, con preocupación por el antecedente de apagones masivos durante el temporal de 2021. El temor principal es que la lluvia helada y la acumulación de hielo dañen líneas y transformadores justo antes de una caída adicional de temperaturas.
Hacia el cierre del domingo, el balance empeoró: el temporal dejó más de 700.000 hogares sin electricidad, principalmente en estados del sur, según reportes asociados al avance del frente.
Miles de vuelos cancelados y ciudades en alerta
El transporte aéreo también está bajo presión. Portales de seguimiento registran miles de cancelaciones: alrededor de 4.000 vuelos durante la jornada y más de 8.000 previstos para el domingo, en medio de condiciones meteorológicas adversas y protocolos de seguridad reforzados.
En tierra, la amenaza es doble: carreteras congeladas y posibles interrupciones en comunicaciones y servicios por el hielo. Por ello, múltiples autoridades locales recomiendan evitar desplazamientos y mantenerse atentos a avisos oficiales.
El frente apunta al Atlántico Medio y Nueva Inglaterra
Se espera que a primera hora del domingo el sistema alcance con nevadas significativas la región del Atlántico Medio, incluyendo Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania, Delaware, Maryland, Virginia Occidental y Virginia, además de Washington, D.C. y las Carolinas en el sureste. Luego, el temporal se movería hacia Nueva Inglaterra.
Los meteorólogos atribuyen el fenómeno a un vórtice polar extendido o desplazado, que intensifica el frío y favorece la formación de hielo y nieve en amplias zonas del país.
Acumulación de nieve y frío “peligroso”
El Servicio Nacional de Meteorología contempla para Nueva York acumulaciones de nieve y hielo de 17 a 27 centímetros, con mínimas cercanas a -9 °C. En ciudades como Baltimore, Filadelfia y Washington, se anticipa algo menos de precipitación, pero igualmente con condiciones complicadas.
Lo más delicado llegaría después: tras el paso del frente, se prevén temperaturas todavía más bajas. En Nueva York, las mínimas entre lunes y miércoles podrían caer hasta -15 °C, lo que incrementa el riesgo de hielo persistente, tuberías congeladas y nuevas fallas eléctricas.
Escuelas y oficinas federales, en pausa
La emergencia ya se traduce en decisiones prácticas. Distritos escolares del sur anunciaron suspensión de clases para el lunes. En Washington, D.C., se informó también el cierre de oficinas federales, como medida preventiva frente a carreteras peligrosas y condiciones extremas.
Gobierno federal: emergencia en varios estados
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, advirtió que el temporal podría prolongarse: “En los próximos días, esta tormenta provocará fuertes nevadas, lluvia helada peligrosa, hielo y sensaciones térmicas extremadamente bajas que pondrán vidas en peligro”, señaló en rueda de prensa, al tiempo que pidió limitar traslados.
Por su parte, el presidente Donald Trump informó en redes sociales la aprobación de declaraciones federales de emergencia para varios estados, incluyendo Tennessee, Georgia, Carolina del Norte, Maryland, Arkansas, Kentucky, Luisiana, Mississippi, Indiana y Virginia Occidental. Tanto Trump como Noem indicaron que el Gobierno federal trabaja coordinadamente con FEMA y las autoridades estatales para apoyar la respuesta.
Con el frente aún avanzando y el frío más severo en camino, el país entra en un tramo crítico donde la prioridad es sostener el suministro eléctrico, mantener rutas operativas y evitar accidentes por hielo en carreteras y aceras.
