Un ciudadano colombiano fue detenido en Estados Unidos luego de provocar graves daños materiales a un avión de Spirit Airlines mientras era trasladado para ser deportado. El hecho ocurrió en Florida y obligó a suspender el despegue de la aeronave, generando retrasos y pérdidas económicas para la aerolínea.
El implicado fue identificado como Eduardo José Restrepo Caballero, de 27 años, quien ahora enfrenta varios cargos penales que podrían costarle hasta cinco años de prisión en territorio estadounidense.
Qué ocurrió a bordo del avión
De acuerdo con el reporte de las autoridades locales, Restrepo ingresó al baño del avión minutos antes del despegue. Una vez allí, destruyó paneles de las paredes y derramó un líquido de origen desconocido en el piso, lo que encendió las alertas de la tripulación.
Ante la situación, el piloto decidió regresar la aeronave a la puerta de embarque. Tras una inspección de seguridad, se determinó que los daños ocasionados ascienden a 10.000 dólares, motivo por el cual el colombiano fue inmediatamente retirado del avión y puesto bajo custodia.
Los cargos que enfrenta el colombiano
Luego del incidente, Eduardo José Restrepo Caballero fue trasladado nuevamente a la cárcel donde permanecía detenido mientras esperaba su deportación. Según abogados consultados por las autoridades, el colombiano enfrenta delitos graves por daños criminales y conducta desordenada.
Además de la posible condena de hasta cinco años de cárcel, el caso tiene consecuencias migratorias definitivas: al cometer estos delitos, Restrepo pierde cualquier posibilidad futura de regularizar su estatus migratorio en Estados Unidos.
Deportaciones masivas de colombianos en Estados Unidos
Este caso ocurre en medio de las masivas deportaciones ordenadas por el presidente Donald Trump, como parte de su política de mano dura contra la migración irregular. Las cifras reflejan el impacto de estas medidas en la comunidad colombiana.
Solo en los primeros siete meses del año pasado, 19.434 colombianos fueron deportados, una cifra que casi iguala el total registrado durante todo 2024. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), cerca de 2 millones de migrantes irregulares salieron del país el año pasado, de manera voluntaria o forzada.
La mayoría optó por la autodeportación, motivada por incentivos económicos ofrecidos por la administración Trump, una estrategia que ha sido duramente criticada por organizaciones defensoras de los derechos humanos.
