La periodista Marta Gómez Montero y el presentador Jesús Cintora hicieron las paces este lunes con un apretón de manos en el set de Malas lenguas, del canal RTVE (España) apenas dos días después de que ella abandonara el programa entre lágrimas tras asegurar que se sentía humillada.
Al regresar al programa, Gómez Montero declaró: "Somos humanos y hay días que tienes un impulso". Añadió que se sentía "tranquila, reconfortada por la actitud del presidente de la corporación, José Pablo López, y la tuya [Cintora], y haciendo lo que he hecho los últimos 38 años, trabajar desde el respeto". Asimismo, enfatizó el compromiso con el público: "Respeto es lo que nos debemos tener y el que yo le tengo a la audiencia, a la que quiero trasladárselo. Yo estoy aquí para tratar de informar y debatir".
El origen del conflicto
La polémica ocurrió el sábado por la noche durante un debate sobre el absentismo laboral. Al recibir el turno de palabra, la colaboradora se negó a responder y expresó en directo: "No voy a contestar, Jesús, lo siento, no me vas a volver a humillar, me siento absolutamente humillada. He aguantado mucho tiempo, he aguantado por pagar las facturas, he aguantado por mis hijos", antes de abandonar el plató afirmando que prefería "comer mierda" antes que estar ahí.
Tras el incidente, el presidente de RTVE elogió la generosidad y profesionalidad de la periodista. Por su parte, Jesús Cintora desmintió los rumores de las redes sociales, asegurando que él no insulta ni grita, y que todo se debió a un momento de tensión.
A pesar de los constantes conflictos, el programa Malas lenguas sigue cosechando éxitos de audiencia.
