El Partido Liberal decidió respaldar la candidatura presidencial de Paloma Valencia para la primera vuelta. La decisión puede fortalecer su campaña con estructura regional y congresistas, aunque el traslado de votos dependerá de la disciplina interna del partido.
El Partido Liberal entra a la campaña de Valencia
El Partido Liberal decidió apoyar a Paloma Valencia en la primera vuelta presidencial, en una movida que reorganiza parte del tablero político antes de la elección del 31 de mayo. La decisión fue tomada en una reunión de bancada en la casa del expresidente César Gaviria, jefe natural de la colectividad.
Según el anuncio hecho por el secretario general del partido, Jaime Jaramillo, 40 congresistas liberales votaron a favor de acompañar la candidatura de Valencia. El respaldo no solo implica una declaración política, sino también el posible ingreso de estructuras regionales, dirigentes locales y eventos partidistas a la campaña.
¿Cuántos votos podrían aportarle?
La pregunta central es cuántos votos podría aportar ese apoyo. La respuesta no es exacta, porque la política no funciona como una suma automática de maquinarias. Sin embargo, la votación legislativa del Partido Liberal permite construir una referencia sobre su capacidad electoral reciente.
En las elecciones de Congreso de 2026, el Partido Liberal obtuvo cerca de 2,2 millones de votos al Senado y más de 2,1 millones de votos a la Cámara de Representantes. Para hacer una estimación presidencial, la cifra más prudente es la del Senado, porque funciona como una medición nacional más limpia. No es recomendable sumar Senado y Cámara, ya que un mismo elector pudo votar liberal en ambas tarjetas.
Con esa base, el techo teórico del liberalismo ronda los 2,2 millones de votos. Pero una transferencia realista sería parcial. Si solo se moviera una cuarta parte de esa votación, Valencia podría recibir unos 550.000 votos adicionales. Si la transferencia llegara al 40 %, el aporte estaría cerca de 880.000 votos. En un escenario alto, del 60 %, podría acercarse a 1,3 millones.
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Ese cálculo no mide intención de voto, sino capacidad potencial de arrastre. La diferencia dependerá de si los congresistas liberales hacen campaña activa, si los directorios regionales se integran a la estrategia y si los votantes aceptan acompañar una candidatura del Centro Democrático.
El antecedente electoral muestra que el Partido Liberal conserva una base amplia. En 2018 tuvo alrededor de 1,9 millones de votos al Senado y cerca de 2,4 millones a Cámara. En 2022 volvió a superar los 2 millones de votos al Senado y los 2,3 millones a Cámara. En 2026 se mantuvo en ese rango, con una bancada de 13 senadores y representación relevante en la Cámara.
Ahora bien, no se conoce públicamente el numero de militantes oficiales para este partido. Puesto que en la práctica, el peso del liberalismo se mide más por sus votos legislativos, sus congresistas y sus estructuras regionales que por el número formal de afiliados.
Los retos de la adhesión
El principal reto será convertir el respaldo formal en campaña real. Eso implica presencia de dirigentes liberales en eventos, uso de logos, coordinación territorial, mensajes comunes y una integración visible entre la campaña de Valencia y los sectores liberales que apoyaron la decisión.
También hay un riesgo interno. No todos los liberales llegan alineados a esta decisión. Algunos sectores han explorado acercamientos con otras campañas, especialmente hacia candidaturas de izquierda o de derecha más dura. Esa división puede limitar la capacidad de traslado electoral.
Lo que sigue será ver si el apoyo se queda en una foto de bancada o si se convierte en una operación política en regiones. Para Valencia, el respaldo liberal puede significar votos, estructura y presencia territorial. Para el Partido Liberal, será una prueba de disciplina interna en una primera vuelta donde cada sector intentará mostrar cuánto poder conserva.
