La hora en la que se realiza la última comida del día puede influir más de lo que muchas personas creen. Expertos en nutrición y salud metabólica aseguran que cenar tarde o de manera desordenada podría afectar la digestión, el descanso e incluso el control del peso.
Sin embargo, los especialistas aclaran que no existe una hora universal para todos. Factores como el trabajo, la edad, el estilo de vida y los hábitos diarios influyen en el horario ideal para cenar.
La mejor hora para cenar, según expertos
La dietista certificada Vanessa Rissetto explica a Vogue que lo más importante es mantener horarios regulares de alimentación durante el día.
“Como norma general, recomiendo comer a las dos horas de despertarse y comer algo cada tres o cuatro horas”, señaló.
Aunque algunos estudios sugieren que cenar entre las 5:00 p. m. y las 7:00 p. m. puede beneficiar la salud metabólica, la especialista destaca que lo fundamental es dejar pasar al menos dos o tres horas entre la cena y la hora de dormir.
Esto ayuda a prevenir molestias digestivas como el reflujo ácido y favorece un mejor descanso nocturno.
¿Por qué recomiendan cenar temprano?
La experta en longevidad Saranya P. Wyles, de la Clínica Mayo, asegura que cenar temprano permite que el cuerpo siga de mejor manera su ritmo circadiano natural.
“Este horario se alinea mejor con nuestro ritmo circadiano y favorece la salud metabólica”, explicó.
Wyles también señaló que, más allá de una hora específica, la clave está en mantener hábitos sostenibles y constantes, sin caer en extremos difíciles de cumplir.
Beneficios de cenar varias horas antes de dormir
La dietista McKenzie Caldwell explicó que las personas con problemas de reflujo, acidez o diabetes podrían beneficiarse especialmente de cenar temprano.
Al dejar más tiempo entre la comida y el sueño, el organismo puede digerir mejor los alimentos y regular con mayor facilidad los niveles de glucosa en sangre.
Por su parte, Perri Halperin destacó que mantener horarios regulares ayuda a generar sensación de saciedad y estabilidad energética durante el día.
Los expertos coinciden en que la mejor estrategia no es obsesionarse con una hora exacta, sino priorizar una alimentación equilibrada, evitar comidas pesadas en la noche y mantener rutinas saludables de forma constante.
