Los poderes que protegen al fiscal Martínez

7 de diciembre del 2017

El primero de agosto de 2016 se posesionó como fiscal Néstor Humberto Martínez Neira. Desde entonces ha sido cuestionado por su inmenso poder y las relaciones que le permitieron llegar a ese cargo. Antes había sido Ministro de la Presidencia, cargo creado a su medida tras el triunfo de la llave de Juan Manuel Santos […]

Los poderes que protegen al fiscal Martínez

El primero de agosto de 2016 se posesionó como fiscal Néstor Humberto Martínez Neira. Desde entonces ha sido cuestionado por su inmenso poder y las relaciones que le permitieron llegar a ese cargo. Antes había sido Ministro de la Presidencia, cargo creado a su medida tras el triunfo de la llave de Juan Manuel Santos y Vargas Lleras en 2014. En esa campaña se empleó a fondo consiguiendo recursos y hoy se ventila, tras declaraciones del senador Armando Benedetti, que Odebrecht le habría entregado directamente plata para financiar la campaña del hoy presidente de la República.

Sus relaciones con la multinacional brasilera tenían para entonces un antecedente. Fue protagonista en el procedimiento que se desarrolló para que, tras la negativa dada el 6 de septiembre de 2011 a la petición del Concesionario Ruta del Sol para suscribir un contrato de estabilidad jurídica, las cosas se pusieran a su favor. Martínez se ocupó de aceitar la burocracia a favor de su cliente en calidad de abogado.

El contrato solicitado congelaría por 13 años un paquete de impuestos y le generaría un ahorro millonario para la construcción del tramo 2 del proyecto. El 31 de diciembre de 2012 se firmó el contrato con el Ministerio de Transporte para la concesión, cuyo socio mayoritario fue la multinacional brasileña Odebrecht.

El detalle se encuentra en que, tras la negativa, el abogado Néstor Humberto Martínez presentó un recurso de reposición en febrero de 2012 contratado por el Concesionario Ruta del Sol. Lo anterior ha sido presentado por Martínez como un detallito menor, que repite para que entre tanto barullo termine por ser aceptado como verdad. Al periódico El Colombiano le dijo que lo que existió fue “un compromiso precontractual en la división de riesgos […] este tipo de contratos lo que buscan es incentivar la inversión extranjera” (El Colombiano, 5/11/2017, pág. 4-5). Falso.

Un simple chequeo de la información permite contradecirlo. Martínez le prestó al Concesionario Ruta del Sol S.A.S tres asesorías, por las cuáles le pagaron cerca de 100 millones de pesos. Esto ha sido denunciado por el Senador Jorge Robledo en múltiples ocasiones. Entre los tres negocios, con tres razones sociales diferentes, se encuentra una asesoría para decidir sin licitación el muy controvertido otrosí de la vía Ocaña-Gamarra. Otro detalle, seguramente menor para el fiscal: Martínez Neira aprobó el otrosí como ministro de la Presidencia en el Conpes 3817 de 2014.

Según información del Concesionario Ruta del Sol, en el año 2010, bajo la razón social Martínez & Martínez Abogados, la asesoría tenía por objeto la suscripción de un contrato de estabilidad jurídica con el Estado colombiano en máximo 10 meses. El pago fue de 80 millones de pesos. En 2012 Estudio Jurídico Martínez Ltda. lo asesoró con el objeto de avanzar en la viabilidad de suscribir un contrato de adición de la vía Ocaña-Gamarra. El pago fue de 15 millones de pesos. En 2015, Estudio Profesional MNA Ltda. hizo lo propio con el objeto de resolver requerimientos del Comité de Estabilidad, y el pago recibido fue de 5 millones de pesos.

Otra cola de Martínez Neira es el papel de Odebrecht en la reelección de Santos y Vargas Lleras en el año 2014. Según declaraciones del senador Benedetti “el único bulldozer de Odebrecht en Colombia es Néstor Humberto Martínez”. Este habría recibido 8 mil millones de pesos que la multinacional aportó para aceitar la campaña de su muy buen servidor, a su vez servido por el intermediario y hoy fiscal.

Los cuestionamientos de Benedetti ahondan en esas relaciones. Según dijo, Martínez recogió la plata para la segunda vuelta entre el 26 y el 28 de mayo de 2014. Cuatro mil millones de pesos, tras contactar al presidente de Odebrecht en Colombia Eleuberto Antonio Martorelli, habrían sido canalizados por el empresario Esteban Moreno a través de la empresa RGQ Logistics Group International S.A.S. Hoy no cursa ninguna investigación contra Moreno.

Nuevamente saltan los vínculos del banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo, amigo personal del fiscal Martínez, en todo este caso. Sarmiento habría autorizado el pago de coimas para hacerse con favores oficiales en la Concesión Ruta del Sol II, en la que participa a través de Corficolombiana y Episol, empresas que representan el 33 por ciento del concesionario.

¿Por qué el Fiscal no desmiente ninguna de estas acusaciones? ¿Por qué a pesar de todos los cuestionamientos a Luis Carlos Sarmiento Angulo y Esteban Moreno no se han abierto investigaciones contra ellos? ¿Es el otrosí que Martínez Neira aprobó como ministro de la Presidencia, en el Conpes 3817 de 2014, una forma de pago a los favores de Odebrecht al financiar la campaña de Santos a la que le recogió plata? ¿Se abstiene el Fiscal de investigar esa campaña por ser quien propició y recogió los recursos de la segunda vuelta, más los que recogió después de la elección? ¿En qué otros favores se tradujeron los compromisos con Odebrecht por su generosidad? ¿Qué poderes protegen al Fiscal? ¿Llegará el primero de agosto de 2020 sin que se aclaren las actividades de Martínez Neira antes, durante y después de la campaña de Santos y Vargas Lleras? ¿Por qué se sostiene en el cargo? ¿Lo sostienen sus cómplices? ¿Seguirá el pacto de impunidad y caerán solo los títeres mientras el titiritero sale incólume?

“¡Que viva el señor vicepresidente!”, gritó en enero de 2015 Néstor Humberto Martínez en un acto en el Carmen de Apicalá, ovacionando a Germán Vargas Lleras.

Amaury Núñez | @AmauryNG

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO