Supercomputación en Colombia – ¿Donde estás?

Supercomputación en Colombia – ¿Donde estás?

29 de enero del 2013

El año pasado llegó al mundo el supercomputador más potente del mundo y aunque impresionante, esto pasa todos los años dada la ley de Moore. Esta “ley” es realmente la descripción de una tendencia, hecha por el co-fundador de Intel Gordon Moore. Básicamente lo que dice su artículo de 1965 es que aproximadamente cada año se dobla la  cantidad de transistores que se pueden poner sobre una unidad de área en un chip. Por tanto se dobla la capacidad de procesamiento. Este aumento exponencial en la capacidad de procesamiento hace que la construcción de “el supercomputador más potente” sea una cuestión constante.

La competencia de la super-computación es una que le es extraña, ajena y desconocida a nuestro pedacito de tierra que de manera ilusa bordeamos con líneas imaginarias y llamamos país. El país que todavía ve con más miedo que excitación al computador, como nuestros ancestros veían los espejitos de los españoles.

Todavía no entendemos la relevancia de procesar información rápidamente porque aún estamos tratando de entender porqué debemos de dejar atrás esas ideas arcanas de deidades omnipotentes, de viejos adagios populares y supersticiones oscuras. Esencialmente estamos en la puerta de salida del oscurantismo pero todavía no hemos cruzado.

Allá afuera, la competencia se sigue con gran interés por las aplicaciones derivadas de poseer grandes capacidades de procesamiento de información. El sitio Top500 mantiene una lista que se actualiza aproximadamente cada semestre y está basada en el rendimiento de un supercomputador en la prueba Linpack.*

Estas super-máquinas tienen aplicaciones interesantes, como el deciframiento de códigos de comunicación de grupos o naciones hostiles, predicción de modelos relevantes (clima, mercado accionario). Estas son solamente las aplicaciones más obvias para mí, pero hay grupos de trabajo enfocados en la resolución de problemas relevantes en todas las áreas de la ciencia, como el modelo del movimiento de las placas tectónicas de estos suizos, o la simulación atmosférica a escala de clima de estos locos. Claro está, si nada de esto le interesa a nuestro científicamente ávido público, también se pueden usar estos sendos aparatos para averiguar contraseñas de Facebook.

Aplicaciones interesantes que se me ocurren para nuestra nación podrían ser el trazado óptimo de las vías férreas (Estos tipos tenían otra motivación…) de alta velocidad que deberían conectar a nuestras ciudades portuarias con los puntos de producción, el cálculo de las mezclas de concreto necesarias para soportar las tensiones causadas por el tráfico de Transmilleno o el diseño de sus rutas para optimizar la calidad del servicio, la evaluación de los sistemas de subasta en línea que podrían ser usados de manera pública en la contratación estatal.

Hace algún tiempo Rutgers University donó uno de sus supercomputadores del siglo XX a EAFIT. Que yo sepa no hay más y si los hay no aparecen en el Top500 en donde si aparece Eslovaquia una nación con un PIB que ronda el 30% del nuestro.

Un futuro que produce cada día más información y nosotros todavía procesamos a mano.

*.: Esta prueba para mis lectores chéveres, es la resolución de un sistema denso de ecuaciones lineales. Top500 permite la optimización de la máquina para resolver el problema usando el desempeño máximo para un problema que se considera regular y aunque esto no describe en términos comparativos el desempeño, si da una clara idea de la capacidad máxima de la máquina. El problema se resuelve para diferentes tamaños de conjunto y los resultados publicados son Rmax para Nmax (Rendimiento máximo para tamaño del conjunto máximo) y N1/2 en donde se alcanza Rmax/2. No se permiten métodos de multiplicación rápida de matrices con refinamiento iterativo. Sin trampitas algoritmicas señores TopCoder! 😉

@mojitoking

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