Tres apuntes sobre el Puente de Brooklyn

11 de agosto del 2018

Por: Carlos Mario Rodríguez

Brooklyn

Brooklyn Bridge - Foto: @carloswario

Existen 105.000.000 de resultados en Google para las palabras “Brooklyn Bridge”. Hace ya algún tiempo tenía pendiente escribir sobre este lugar, pero sentía que cualquier cosa que contaba ya había sido dicha. ¿Qué mas se podría decir sobre uno de los puentes más famosos del cine y la televisión, sobre el protagonista de la mayoría de las postales de Nueva York?.

He decidido entonces, hacer tres apuntes personales sobre los recuerdos que guardo de mi visita al Puente, y así, quizás algún nuevo viajero, se lleve tres nuevas posibilidades que cambien su experiencia en el lugar:

1) La hora del día:

No planeé que sucediera el atardecer durante mi caminata sobre el puente de Brooklyn, pero el sol se oculta temprano cuando es invierno. Ese día llegué a las tres de la tarde a la estación Brooklyn Bridge / City Hall, y desde allí comencé a caminar en dirección Manhattan – Brooklyn. Vale la pena hacer el recorrido despacio, tomarse el tiempo de apreciar la vista, de ver a los turistas que van y vienen, a los carros que pasan por debajo y a los ciclistas que siguen el ritmo de la ciudad.

Puente de Brooklyn – Nueva York. – Foto: @carloswario

La hora del día no pudo ser mejor, casi llegando a los primeros arcos, el sol empezó a descender y el espectáculo de la luz de la tarde reflejada sobre la estructura metálica del puente, hizo que fuera inevitable detenerme a observar.

Puente de Brooklyn – Nueva York. – Foto: @carloswario

Paleta de color inspirada en el atardecer en el Puente de Brooklyn – @carloswario

Un cielo completamente despejado comenzó teñirse de una luz rojiza que se reflejó en la estructura y realzó el tono bronce del puente. Las sombras que produjo el efecto de la luz en la red del cables de acero, creó un juego de contrastes que enmarcaron el panorama de tonos plateados y grises del East River y el skyline de Manhattan.

Una paleta de colores bronce, ocre, siena, naranja y azul.

Nota 1. Procure que su visita al Brooklyn Bridge, coincida con el atardecer.

2) La estructura del puente:

Entre tantas personas tratando de tomarse la selfie perfecta, y con la vista de los contornos de los edificios de Manhattan en frente, casi se deja de lado la estructura misma de la construcción. No por demás, fascinante.

El camino peatonal, es una pasarela de madera dividida entre el paso de ciclistas y peatones, que se ubica sobre los carriles de los carros. Al caminar, la visual se empieza a envolver por los cables de acero tensados, que en perspectiva, forman una red de líneas que se cruzan en diagonales y producen una sensación ascendente.

Puente de Brooklyn – Nueva York. – Foto: @carloswario

Desde los arcos de las torres, los faroles, el enrejado y los pernos de las barras de acero, hasta la vista en paralelo del Manhattan Bridge, la sensación de caminar en medio uno de los puentes más grandes del mundo es majestuosa.

Nota 2. Si bien la vista es hermosa, no se pierda de observar el puente en sí mismo y los detalles de su construcción.

3) Jane’s Carousel:

El último apunte tiene que ver con el final del recorrido, luego de cruzar el puente y llegar a Brooklyn, tomé el camino hacia la izquierda. A unas pocas cuadras, se encuentra el parque Brooklyn Bridge en Dumbo y allí está Jane’s Carousel*, un carrusel de 1922 que fue restaurado por Jane Walentas y hoy es un ícono del lugar.

En inglés le dicen Bucketlist a una lista de propósitos a realizar, si hubiese tenido una, seguramente visitar el carrusel, habría sido uno de mis grandes deseos. Ya casi era de noche y pude ver el momento en el que se encendieron las luces del carrusel. Estaba solo, así que pregunté si un adulto se podía subir. La vendedora me respondió que sí, pagué 2 dólares y di unas cinco vueltas.

???? a carousel’s poem… ????

A post shared by Carlos Mario Rodríguez (@carloswario) on

Desde el caballito se veían las luces del puente encendidas en el final de la tarde, el lugar es hermoso. Prometí regresar.

Nota 3. Desde Jane’s Carousel y el Brooklyn Park, hay una vista completa de los puentes Brooklyn y Mahattan, de la isla de Manhattan y del Río Este.

Vista del Puente de Brooklyn desde Jane’s Carousel. – Foto: @carloswario

* Jane’s Carousel es un carrusel que originalmente estaba ubicado en el parque Idora de Ohio. Luego de un incendio fue vendido en subasta en 1983. Desde entonces hasta 2011 tuvo un largo proceso de restauración dirigido por Jane Walentas.

Hoy luce con la misma combinación de colores originales. Mayor información sobre horarios y tickets aquí: http://www.janescarousel.com

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO