Belleza sí, pero con responsabilidad, afirma el congresista y médico Jorge Iván Ospina.
Según sus investigaciones, Colombia es el quinto país en el mundo donde más se realizan procedimientos quirúrgicos con fines estéticos, y el segundo en América Latina, después de Brasil. Tenemos más de 5000 profesionales que realizan éstos procedimientos, algunos cuentan con estudios que los certifican como médicos especializados en este tipo de cirugías; sin embargo, en algunos casos, los mencionados certificados no ofrecen plena garantía frente a un procedimiento estético bien practicado.
Ospina le hizo a KienyKe un resumen de la situación:
De enero a la fecha, 12 personas han muerto por complicaciones en cirugías plásticas mal realizadas, y alrededor de 140 han presentado daños irreversibles e incapacitantes por la misma causa. Por esta razón, la Plenaria del Senado debatirá el proyecto de ley que regula la práctica de los procedimientos médicos y quirúrgicos plásticos y estéticos en Colombia, como autor y ponente de esta iniciativa legislativa, busco que el Congreso de la República establezca las respectivas sanciones a los médicos y establecimientos que practiquen procedimientos indebidos o sin permisos, con el fin de evitar complicaciones de salud y más muertes por cuenta de cirugías mal practicadas.
Lo que buscamos es “sacar de circulación” a los irresponsables que hacen procedimientos invasivos y no tienen la formación para ello. Por tal motivo, le he solicitado al Congreso que asuma la discusión del proyecto de ley que regula las cirugías con fines estéticos, y a su vez, impida a las personas inescrupulosas que no tienen formación para ello, que sigan adelantando procedimientos altamente invasivos. Es de vital importancia brindar garantías a los ciudadanos que decidan practicarse una cirugía, tanto de los profesionales que llevan a cabo las intervenciones quirúrgicas, como de los espacios en donde se llevan a cabo, pues con la vida y la dignidad de las personas no se juega.
Es absurdo que en nuestro país sigan presentándose muertes y complicaciones de salud por cirugías mal practicadas. Debe sancionarse drásticamente a las personas, - así como a clínicas y hospitales que alquilan deliberadamente salas de cirugía-, a los que sin estar calificadas, intervienen sin ningún reparo el cuerpo de otras personas que gozan de salud, causándoles desde infecciones, amputaciones o muerte. En este sentido, el proyecto de ley contempla multas de hasta 5.000 salarios mínimos, el cierre del establecimiento de comercio y responsabilidad ante la justicia penal, civil, administrativa y disciplinaria.
Según recientes estudios de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica, Colombia como referente para la realización de intervenciones de belleza, y debido a la proliferación de profesionales de la salud que ofrecen tratamientos estéticos y de embellecimiento corporal, se ha convertido en potencia para la realización de cirugías plásticas. Como referente internacional en el mencionado ámbito, es necesario que existan controles rigurosos para la realización de estos procedimientos quirúrgicos, con el fin de garantizar la idoneidad del profesional que la realiza y brindar las mínimas normas de sanidad en donde se realiza.
Con la ley se propone que cada persona que se realice un procedimiento estético, debe contar con un consentimiento informado completo e ilustrado en el cual se le comuniquen los riesgos y complicaciones a los que se somete. De igual forma, se debe adquirir de manera obligatoria una póliza que ampare las complicaciones que se puedan presentar durante la cirugía.
Con el proyecto de ley también se plantea crear el Consejo Técnico de Cirugía Plástica y Estética, encargado de regular estas cirugías, y el Registro Nacional de Especialistas, que será de libre consulta al público que este interesado en verificar los médicos avalados para realizar procedimientos estéticos en Colombia.
Es importante mencionar que las cirugías estéticas de embellecimiento, los procedimientos de cirugía plástica cosmética y el tratamiento de las complicaciones quirúrgicas que de éstos procedimientos se derivan, están expresamente excluidos del Plan Obligatorio de Salud (POS). Como consecuencia, los pacientes que se someten a este tipo de procedimientos quirúrgicos, se encuentran desprotegidos del tratamiento que requieran en caso de una complicación. Así las cosas, en la mayoría de los casos las IPS niegan la atención a estos pacientes, de modo que éstos solo reciben atención médica en la medida de que sus posibilidades económicas les permitan asumir los altos costos.
