Aire que enferma y puede llegar a matar

Aire que enferma y puede llegar a matar

12 de mayo del 2017

Lo que no saben los residentes de Fontibón y Puente Aranda en la zona industrial de Bogotá es que viven en la zona más contaminada de Colombia. Seguramente no eran conscientes de que tenían gripas más frecuentemente que otros bogotanos, o que sus hijos tienen mayores reacciones alérgicas que otros niños en Colombia, lo mismo que sufren de piel más reseca o ardor en los ojos que gente en otras zonas de la ciudad. La verdad es que en el suroccidente de Bogotá respiran un aire que enferma y puede llegar a matar.

Un estudio reciente del Departamento Nacional de Planeación muestra que los costos en salud asociados a la contaminación del aire urbano pueden llegar a los $1.6 billones de pesos al año, representados en atenciones de síntomas respiratorias, días de incapacidad, bronquitis crónica y admisiones en urgencias por causas respiratorias.

En el 2015 se presentaron en Colombia más de 10 mil fallecimientos por polución del aire urbano. En Bogotá el 10% de las muertes se originan por este factor.

La calidad del aire es vital para un mejor bienestar en nuestras ciudades, de hecho, en los últimos años, se han desarrollado nuevos mecanismos para su medición; el principal es a través de control y seguimiento a todos los contaminantes que afectan la salud en varios puntos de la ciudad. En Bogotá el más grave es el material particulado, estas son diferentes microparticulas que respiramos, generadas por la combustión del parque automotor de la ciudad y de las calderas de las industrias, que al ingresar al sistema respiratorio se depositan en los alveolos de los pulmones generando diferentes enfermedades, incluyendo cáncer.

La contaminación en las ciudades tiene picos a lo largo del día, es más grave de 6 a 9 am y de 5 a 8 pm. En esas horas se puede ver fácilmente la franja de hollín. En Medellín el fenómeno es más grave por su ubicación geográfica y forma topográfica  entre montañas.

¿Quiénes contaminan en nuestras ciudades?

En la capital del país los que más contaminan son los automotores que utilizan diésel,  especialmente camiones, buses chimenea y el sistema de transporte público; también contaminan, aunque en menor proporción, las industrias que utilizan calderas sin filtros.

Son varias las acciones que se pueden emprender desde el gobierno nacional y distrital  para solucionar este problema que afecta la calidad de vida de millones de habitantes. En primer lugar, es necesario una regulación más exigente respecto a la concentración de material particulado, los estándares colombianos son más bajos que los de la Organización Mundial de la Salud. Se requiere mejores y más modernos mecanismos de medición de la calidad del aire, esto no puede seguir siendo un tema menor y de técnicos ambientalistas, debe ser un tema de preocupación de todos los ciudadanos.

El control de gases debería ser más exigente, de modo que el parque automotor cada vez sea menos contaminante. Medidas de corto plazo como filtros y catalizadores para los carros que utilicen diésel debe ser una prioridad. En las próximas licitaciones de transmilenio la ciudad debe exigir tecnologías más amigables con el medio ambiente, como normas mayores que EURO IV en su motor o uso de energías no convencionales.

Los ciudadanos también pueden contribuir a este propósito para disminuir la contaminación del aire y mitigar sus efectos en la salud de todos; denunciando a los buses chimenea y contaminadores. Revisando y poniendo atención a la calidad del aire de su ciudad (http://oab.ambientebogota.gov.co/esm/indicadores?id=43&v=l). Evitando largos tiempos de exposición en zonas contaminadas y usando tapabocas en horas críticas.

La importancia de la calidad del aire urbano no se puede soslayar, la ciudadanía debe exigirlo, es cuestión de vida o muerte.

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