El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que visitará Venezuela, aunque aún no ha decidido la fecha del viaje, luego de que su administración lograra el control de la industria petrolera venezolana y concretara la captura del exmandatario Nicolás Maduro.
El anuncio se produjo en medio de un nuevo escenario político entre Washington y Caracas, marcado por la operación militar ordenada por Trump el pasado 3 de enero. Esa incursión terminó con la detención de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York, donde el exgobernante enfrenta cargos por narcotráfico y otros delitos. Maduro se ha declarado no culpable y su próxima audiencia judicial está programada para el 17 de marzo.
Desde entonces, la encargada de Venezuela es Delcy Rodríguez. Consultado sobre si la reconoce como líder legítima del país, Trump respondió: “ya lo estamos haciendo”. Además, afirmó que las relaciones actuales entre ambos gobiernos son “tan buenas como uno podría desear” y aseguró que Rodríguez está haciendo “un gran trabajo”.
Tras la captura de Maduro, el mandatario estadounidense consiguió en pocas semanas que Venezuela accediera a poner su explotación petrolera bajo control de Estados Unidos, un giro significativo en la relación bilateral. Este cambio ha sido presentado por la Casa Blanca como un avance estratégico tanto en materia energética como en estabilidad regional.
Rodríguez, por su parte, afirmó esta semana que fue invitada a realizar una visita oficial a Estados Unidos, aunque no precisó una fecha. También reiteró que el derrocado líder Nicolás Maduro continúa siendo el mandatario legítimo del país sudamericano, lo que introduce un elemento de tensión política en medio del acercamiento diplomático.
De concretarse el viaje de Rodríguez, sería la primera gobernante venezolana en visitar oficialmente Estados Unidos en más de 30 años, excluyendo participaciones en la Organización de las Naciones Unidas y otros foros multilaterales.
En paralelo, Trump visitó este viernes una base militar en Carolina del Norte para reunirse con los militares que participaron en la captura de Maduro. Durante el encuentro, el presidente habló sobre un arma secreta denominada “discombobulator” o “desorientador”, que, según explicó, fue clave para bloquear los sistemas de defensa rusos y chinos durante la operación del 3 de enero.
Es la primera vez que Trump menciona públicamente esa arma en un evento oficial, tras haber adelantado algunos detalles en entrevistas anteriores. “Hasta se habla del discombobulator, porque no alcanzaron a hacer ni un solo disparo”, dijo ante los soldados, en referencia a la supuesta neutralización de gran parte de los sistemas defensivos venezolanos durante la incursión.
- Le puede interesar: Reactivan orden de captura contra alias ‘Violeta’
La operación militar fue calificada por el mandatario como un “éxito total”. El asalto comenzó con bombardeos estadounidenses contra objetivos militares venezolanos y dejó 83 personas muertas y más de 112 heridas. Según Trump, ningún militar estadounidense falleció durante la intervención, aunque tres pilotos de helicóptero resultaron heridos.
A poco más de un mes de la operación, el panorama político en Venezuela sigue en transformación, mientras se consolida un nuevo capítulo en las relaciones entre Washington y Caracas, a la espera de la anunciada visita presidencial.
