¿Bogotá seguirá financiando a MALOKA?

Publicado por: admin el Jue, 05/12/2019 - 08:55
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Con gran felicidad leí, en primera página del diario La República, que el centro interactivo de ciencia y tecnología de Bogotá - Maloka recuperó su credibilidad financiera y ajustó su sostenibi
¿Bogotá seguirá financiando a MALOKA?
Con gran felicidad leí, en primera página del diario La República, que el centro interactivo de ciencia y tecnología de Bogotá - Maloka recuperó su credibilidad financiera y ajustó su sostenibilidad de caja. En efecto, la presidenta de Maloka menciona que esto se debió al apoyo del actual alcalde y del Concejo de la ciudad que en el 2018 le dieron 10.000 millones para inversión. Sin embargo, dado que Maloka no es una entidad pública sino una corporación mixta de ciencia y tecnología, esa inversión con recursos públicos no es obligatoria sino discrecional. Lo anterior quiere decir que los recursos de inversión para Maloka en el 2020 dependerá de dos cosas: primero de que el próximo Secretario/a de Hacienda incluya en el presupuesto del Distrito Capital una partida para transferir unos recursos públicos de inversión para Maloka; y segundo, que el Concejo apruebe el monto sugerido por el Secretario/a de Hacienda de la ciudad. Ante esta situación, es importante dar argumentos por los cuales la Alcaldesa electa de Bogotá - Claudia López y su equipo directivo tengan claro que es importante seguir apoyando proyectos como Maloka. Por ello, dedicaré esta columna a dar dos argumentos para que la persona que asuma la Secretaría de Hacienda presente en el proyecto de presupuesto para Bogotá se incluyan, por lo menos los mismos recursos que se han otorgado a Maloka en los últimos dos años que han garantizado la recuperación financiera del Centro Interactivo y su posibilidad de continuar apoyando la proyección de las nuevas generaciones en temas de ciencia y tecnología. PRIMERA RAZÓN: Maloka patrimonio de niños y niñas bogotanos Bogotá necesita tener ciudadanos educados capaces de lograr soluciones con base en la argumentación y la capacidad de razonar. Para ello, es fundamental que esos ciudadanos del futuro cultiven su capacidad de abstracción. En esa tarea, la enseñanza de la ciencia y la matemática permite que el ser humano sea capaz de seguir un proceso y de argumentar su solución. Sin embargo esos procesos educativos NO son fáciles. Muchos alumnos se frustran en el intento y ahí vemos las deserciones estudiantiles. Para evitar esto, los maestros necesitan contar con herramientas alternativas a los salones de clase o los laboratorios del colegio. En ese sentido, las ciudades deben unir esfuerzos para la construcción y el mantenimiento de museos interactivos de ciencia y tecnología pues han sido y siguen siendo un apoyo fundamental en la enseñanza de la ciencia. Esos espacios también han sido un lugar de encuentro de los niños y niñas curiosos por entender su entorno que, sin distingo de clase social o capacidad intelectual, reúne a jóvenes ávidos por la pasión de aprender. SEGUNDA RAZÓN: Bogotá debe seguir construyendo sobre lo construido. En 1997 la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia - ACAC dinamizó un proyecto con el gobierno nacional y el gobierno distrital para la construcción de un centro interactivo de ciencia y tecnología para Bogotá. Con el impulso de los líderes de ACAC: Nohora Elizabeth Hoyos y Eduardo Posada, de la Alcaldía de Bogotá: Paul Bromberg (Director del Instituto de Desarrollo y Recreación) y José Luis Villaveces (Secretario de Educación) y de Colciencias: Fernando Chaparro (Director), se logró identificar un lote en la ciudad, unir recursos y construir el primer centro interactivo de ciencia y tecnología de Colombia. Utópicamente, esos líderes consideraron que el centro interactivo Maloka sería autosostenible, lo cual hizo que por más de 15 años el estado financiero del centro presentara pérdidas financieras, aunque ganancias en los indicadores sociales, pues muchos de los niños y niñas bogotanos se beneficiaron del centro. La realidad de este tipo de inversiones es que requieren de recursos públicos para garantizar su existencia. Dudar de darle el apoyo financiero con recursos públicos a Maloka sería un revés no sólo financiero sino para los indicadores de crecimiento social para Bogotá. Por ello, insto a la electa alcaldesa Claudia López y a todo el equipo que la acompañará a cuidar y a proteger a Maloka y responder a lo que Antanas Mockus nos enseñó a los bogotanos: construir sobre lo construido.