Colombia extramuros

Dom, 02/10/2011 - 00:02
¿Se imagina que ese galón de gasolina por el que paga $8.700 le costara $14.700? ¿Y que la libra de arroz costara $4.000, en lugar de $1.500? ¿Escandaloso, no? De h

¿Se imagina que ese galón de gasolina por el que paga $8.700 le costara $14.700? ¿Y que la libra de arroz costara $4.000, en lugar de $1.500? ¿Escandaloso, no? De hecho, parece una locura, cosa de otro mundo o de una hipotética y desafortunada Colombia. Pero no. Esa es la realidad de miles de personas que viven en alejadas zonas de nuestro país a donde únicamente se puede llegar por avión o en lancha.

Y es que, para una gran mayoría, Mitú, Inírida o Puerto Carreño parecen más ciudades extraterrestres, antes que capitales de gigantescos departamentos, ricos en biodiversidad y recursos económicos. Es más, hagamos un ejercicio sencillo: ¿Inírida (o Puerto Inírida, como le dicen algunos) es la capital de Guainía, Vaupés o Vichada? Créame que muchos se equivocan a la hora de darle una respuesta a esta pregunta, pero cómo no equivocarse si las clases de Sociales del colegio fueron hace ya tantos años.

Es difícil imaginarse a ese otro país. En cambio, siempre será sencillo pensar en la colonial Cartagena, la industrial Medellín o la cosmopolita Bogotá. A fin de cuentas son las ciudades que todos los días vemos en la televisión, así que a quién le interesa saber cómo vive alguien en esas ciudades-pueblos olvidados por todos.

Pues ahora lo invito a que se haga una idea de lo que es vivir en esa zona de frontera de la mano de los siguientes datos: en Taraura (Vaupés) el galón de gasolina cuesta $23.000. En Mitú (Vaupés) casi el 25% de las viviendas no cuentan con servicio de acueducto. El aeropuerto de Inírida (llamado César Gaviria Trujillo) es el único en el país que no tiene controlador aéreo. En Primavera (Vichada) los niños hacen sus tareas a la luz de las velas, porque el máximo avance del siglo pasado aún no llega: la luz eléctrica.

¿De quién es la culpa? No le miento, creo que aquí terminamos untados hasta usted y yo por la misma indolencia en que tenemos sumidos a los otrora llamados 'territorios nacionales'. Es como si creyéramos que aquellos que viven en el Guainía o en Vichada ya tienen todo resuelto por vivir en 'la selva'. Pero las cosas son al revés, por estar allá, aislados y solos, cada día la ven más negra.

"Aquí, para sobrevivir, el salario mínimo debería ser de un millón de pesos", me dijo un habitante de Mitú, "el problema para nosotros no es si con $190.000 alcanzamos a hacer un buen mercado". Y tiene razón. Si una libra de carne cuesta $10.000 pesos y una panela $2.000, es evidente que el debate del Vicepresidente apenas si pasa rozando por la problemática de los vaupenses o los vichadenses.

Ahora pongámonos trascendentales. Eche un vistazo a la realidad de Manaos, en el Brasil, o Iquitos, Perú. Ambas son ciudades igualmente amazónicas, pero a diferencia de las nuestras, son verdaderos polos de desarrollo e impulso para esas regiones tan distantes de los grandes centros urbanos.

Desde 1967, Manaos es la zona franca más importante del norte de Brasil, hecho que convirtió a esta no solo en una ciudad económicamente sólida, sino que además atrajo industrias de todo tipo a instalarse en ese lugar.

Por su lado, Iquitos es la ciudad más importante del norte del Perú, cuenta con ocho vuelos diarios que la conectan con la capital e innumerables conexiones con otras ciudades de ese país. Allí encontramos industrias de aceites, bebidas alcohólicas, además de los principales puntos de acopio de maderas en la Amazonía peruana.

¿No es cierto que es grande la diferencia?

Como centros urbanos en la periferia, a estas ciudades debería ponérseles especial atención y convertirlas en polos de desarrollo, bajo una premisa de respeto al ecosistema y al frágil entorno natural de esas regiones. Vivir en los departamentos fronterizos no debería ser visto como una hazaña o como un acto valeroso de quien desea marginarse del desarrollo y las dinámicas urbanas, sino al contrario, como un acto tendiente a nuevas direcciones de desarrollo para el país.

Jefe de información de Radio Nacional de Colombia

@colombiascopio

juanpablocalvas@gmail.com

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