Descontrol en la elección de Contralor de Bogotá

Publicado por: admin el Mié, 25/05/2016 - 14:17
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Las elecciones de órganos de control territoriales, esto es contralorías municipales y distritales así como de personerías tienden a mantener los rasgos marcados
Descontrol en la elección de Contralor de Bogotá
Las elecciones de órganos de control territoriales, esto es contralorías municipales y distritales así como de personerías tienden a mantener los rasgos marcados  de clientelismo aún en la capital de la República,  en abierto desconocimiento de la  reforma   de la Constitución que recientemente consagró la meritocracia como principio, criterio y valor central en la elección de personeros y contralores. Como se recordará el concejo de Bogotá en un principio se rehusó someterse al sistema de concurso y convocatoria pública para proveer dichos cargos, hasta que el Consejo de Estado prácticamente les impidió hacerlo de manera directa, y por eso mientras tal proceso se cumplió en el resto del país aun en esta ciudad no se ha elegido sino personera. Juan Carlos  Granados: de gobernador a contralor  anunciado En  la elección de contraloría distrital, pese al sistema de méritos obligatorio, uno de los más opcionados candidatos es paradójicamente  quien obtuvo uno de los más bajos puntales en la prueba de conocimiento y escasamente logró el puntaje mínimo para ser llamado a entrevista. Se trata del exgobernador de Boyacá, Juan Carlos Granados. La entrevista de Granados: un acto de coronación no de evaluación   Al la entrevista del exgobernador Granados,  de la cuerda de Cambio Radical – la misma  que respalda al alcalde Peñalosa, al que habrá  de vigilar,  por lo que decimos seria un ¨contralor de bolsillo¨, control de ¨yo con yo¨-  acudieron en primer término la totalidad de los concejales, 45, 42 de los cuales le dieron el máximo puntaje,  muchos de los cuales tras esta votación en estampida abandonaron el reciento, así  en las entrevistas restantes quedaba dibujado un patético cuadro de candidatos defraudados y concejales despistados quienes  escasamente  cumplían la desatenta tarea de arrastrar el yugo del quórum. Muy estricta fue la mesa  directiva  con los tiempos de diez minutos para las intervenciones de cada uno los entrevistados,  pero en el caso de Granados se le concedió más tiempo del reglamentariamente establecido, aproximadamente trece minutos en total. En menos de los  últimos dos minutos se dedicó puntualmente a dar respuesta a la pregunta sorteada. Mientras otros candidatos que desarrollaron juiciosamente su respuesta obtuvieron un puntaje  de 1,2 o 3, Granados obtuvo el puntaje más alto de todos con un ponderado superior  al noventa por ciento, pese a no haber contestado  la pregunta formulada y simplemente haciendo una presentación o sustentación, y con lo que su puntaje debió ser cerca de la mitad del asignado. Tal calificación de la entrevista deja en duda el respeto por los principios de transparencia, objetividad, participación ciudadana y selección por méritos y no a dedo entre otros. Las inhabilidades de Juan Carlos Granados Sin duda el escollo mayor  que tendrá que superar Granados será el de establecer si el mismo no está  inhabilitado por haber sido como Gobernador de Boyacá miembro de la Junta Directiva de la Car y la Rape Central, la cual es una región administrativa  conformada por los departamentos de Boyacá, Cundinamarca, Tolima y Meta, hasta diciembre pasado, con lo cual habría desempeñado cargos públicos prohibidos para cualquier candidato en el año  anterior violando  el Acto Legislativo 2 de 2015 o Equilibrio de Poderes. Granados: un político sin control…haciéndose al control... Si así se elige a quien vigilará el presupuesto y recursos mas cuantiosos en Bogotá en toda su historia, por el proyecto del metro, y quien podrá ejercer un control sobre la administración distrital, uno se preguntaría como será entonces su desempeño, y si no terminaremos con los mismos o peores vicios por lo menos de clientelismo de las contralorías donde no se imponía la meritocracia… y más aun si dicho control se realiza por alguien con pobre conocimiento del área y peor aun sin la mas mínima experiencia en ese campo, y que viene de la arena electoral con varios cuestionamientos encima,  como en el caso de Juan Carlos Granados: un político de carrera metiéndose al control a las volandas… en lugar de mejorar la política, deteriora el control…muy propio de la política boyacense por cierto. Sin duda vendrán acciones judiciales, y mientras la justicia o la Procuraduría decide así las cosas ¡concejo y contraloría distritales seguirán en deuda con la ciudad, y más aún con el cuidado de los sagrados recursos públicos! @redveeduriascol