El fracaso de los impulsadores

El fracaso de los impulsadores

18 de agosto del 2017

Se ha puesto de moda la contratación en los medios de comunicación de personas con unas redes sociales abultadas en seguidores.  Entre más tengan muchísimo mejor.  Las empresas creen ciegamente que la respuesta a la compra de sus productos se disparará al tener “un impulsador” “ o “embajador de la marca “ con millones de admiradores.  Así que los profesionales carentes de éste tipo de herramienta virtual están condenados a seguir en desventaja frente a éstos modernos héroes de la tecnología. Cuando la realidad nada tiene que ver con las cifras descrestantes exhibidas en las redes de la gran mayoría de ellos.

Esto a propósito de la salida al aire de la  nueva Cadena 1, el pasado lunes 14 de agosto, con números de sintonía desalentadores para los televidentes aunque las directivas den parte de éxito porque lograron un millón y pico de televidentes y un aumento del ochenta por ciento en “share” con relación al lánguido canal 1 que recibió la despedida ante la llegada del publicitado nuevo Canal 1.

Si hacemos un barrido por las redes de uno solo de sus presentadores con más de dos millones de admiradores, ya van en desventaja.  Porque ni siquiera cautivaron al número total de los Cristinistas, por ejemplo.  Ella tiene una cifra por encima de estos guarismos y el rating promedio del programa “Guerreros” conducido por ella y su esposo ni siquiera alcanzó a redondear el 1.0.  ¿Debería ser así?.  ¡Nooo!.  Tendrían que marcar por lo menos 3.0.  Juntando los números de seguidores de ella, los de José y participantes en el reality, arrojaría un promedio aceptable.  Igual sucede con los presentadores de “Primera hora”, todos reconocidos por su permanencia en la televisión, además vigentes, con excepción de Silvia Corzo quién llevaba ausente desde su salida de RCN, noticiero.  Iván Lalinde es uno de los presentadores más queridos de la televisión Colombiana y sus redes siempre están activas.  Poco fue lo que aportaron en esta oportunidad.  Adrián Magnoli tiene lo suyo, pero no lo demuestran sus redes.  Lucho Garzón ni se diga, ex alcalde de Bogotá, ex Ministro de Trabajo, muchos admiradores que tampoco marcan en sintonía.

Todo esto nos lleva a concluir lo que algunas empresas ya habían aceptado: las redes son una falacia en respuesta efectiva en respuesta adquisitiva.  No compran la propuesta de la nueva Cadena 1.

Curiosamente y de manera contundente “un cucho” según los amantes de los usuarios de la tecnología sin ser “un impulsador” es quién más vende y sin ayudas.  Yamid Amat, con su programa  “Pregunta Yamid”,  es el dueño del primer lugar en seguidores efectivos al mantener un promedio de 1.0, durante ésta primera semana de la Cadena 1 al aire.  Igual sucede con su noticiero, totalmente ganador y al igual que su programa de opinión gira alrededor del 1.0.  De ahí para abajo que entre el diablo y escoja, porque todo anda del 0.3 al 0.9 y las figuras son mucho más jóvenes y mediáticas que Yamid a quién creo le debe importar muy poquito si en las redes tiene millones de seguidores o no.  ¿Es más, será que él utiliza estas herramientas de la moderna tecnología para comprobar su vigencia?

Lo cierto es que el descreste con los seguidores en las redes debe ser examinado por quienes creen a ojo cerrado como vehículo infalible de ventas. Se debe replantear porque no corresponde a la realidad de lo publicitado.  Carisma, profesionalismo, conocimiento, experiencia, credibilidad le sobran a don Yamid Amat y le falta a muchos integrantes del equipo del nuevo Canal 1 que se están desinflando al aire ante la demostración clara y contundente de la poca efectividad de los millones de sus seguidores en la web a la hora de apoyarlos en momentos cruciales como estos.

La nueva Cadena 1 debería marcar por los menos un promedio de doce puntos, sumados los fanáticos que sus presentadores muestran en la internet.  Resultaron puro humo. Nada que ver.  ¿Y ahora que van a hacer?

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