En cuidados intensivos

6 de agosto del 2012

No admite ninguna discusión. Padece de pésima salud el Sistema Nacional de Salud. Se encuentra en cuidados intensivos. Y la Ministra nos ha pedido dos meses para su recuperación plena sin anunciar una reforma estructural o un plan de choque que lo salve. La medicina de la funcionaria es más de lo mismo: una operación […]

No admite ninguna discusión. Padece de pésima salud el Sistema Nacional de Salud. Se encuentra en cuidados intensivos. Y la Ministra nos ha pedido dos meses para su recuperación plena sin anunciar una reforma estructural o un plan de choque que lo salve. La medicina de la funcionaria es más de lo mismo: una operación de salvamento financiero de las EPS, las principales culpables del colapso, para dejar todo intacto.

Hay quienes insisten en las virtudes de la Ley 100. Desde el año 1993, cuando se crea el Sistema Integral de seguridad Social en Salud -SISSS-, el gasto en salud pasó del 2,8% al 8,0% del PIB en el 2012. Con razón, el Ministro de Hacienda Juan Carlos Echeverry, el pasado 31 de julio en la plenaria del Senado afirmó que “el problema no es la falta de recursos económicos” y que este año el sistema cuenta con 30 billones de pesos. Y hoy, el 95% de la población se encuentra cubierta por el sistema de seguridad social. Más recientemente, el Gobierno Nacional unificó el POS para los del régimen contributivo y subsidiado. Pero el sistema sufre de un trauma de nacimiento que hoy lo tiene en coma. Transformó un derecho en un billonario negocio. Una verdadera traición al concepto del Estado Social de Derecho, ha dicho acertadamente la Corte Constitucional.

Pero la mayor perversión del sistema consiste en que las EPS sustituyeron su función de aseguradoras por el de intermediarias financieras. Y abusaron. El dinero de la salud de los colombianos se embolató en inversiones fraudulentas, mientras las deudas de las EPS a las clínicas privadas llegan a 3 billones y a la red pública hospitalaria a 4 billones.

El dedo en la llaga lo ha puesto la Contralora. Ha precisado como las EPS se apoderaron de los recursos del sistema en forma fraudulenta y sistemática. Solicitó a la Superintendencia Nacional de Salud y al Ministerio de Salud que los activos de Saludcoop y otras EPS se reintegren al sistema a título del Fosyga. Con vehemencia advirtió, contradiciendo a la Ministra, que “de ninguna manera se le podrá entregar recursos públicos a las EPS para resolver sus problemas de iliquidez”. Y la Superintendencia de Industria y Comercio concluyó que el comportamiento de las EPS ha sido  el de “un cartel ante el Fosyga y demás actores del sistema”.

Este paciente no lo curamos con paños de agua tibia. La urgente reforma al sistema debe obligar a las EPS a cumplir su rol asegurador. Las secretarías de salud en departamentos y municipios deben contar con suficientes dientes para la inspección, vigilancia y control. Y generalizar la experiencia bogotana de Atención Primaria en Salud denominada “Salud a su Hogar” que junto con “Bogotá Sin Hambre” y los subsidios de mejoramiento de vivienda para pisos, baños y cocinas de las viviendas ubicadas en los 117 microterritorios de intervención mejoraron sustancialmente los indicadores de salud de la capital.  Ministra, recuerde que curar el sistema no es salvar las EPS. Y que como enseña el pueblito “es mejor prevenir que curar”.

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