En el 2015 atravesó uno de los años más agitados y contradictorios en su trayectoria política. Ganó todos los duelos previos que le exigieron dentro del Centro Democrático, pero intempestivamente le cortaron las alas y no pudo ser candidata a la Gobernación de Antioquia.
El popular José Ignacio Mejía, Nacho, el periodista de asuntos políticos más cotizado en Antioquia (escribe para El Mundo) se refiere a Liliana Rendón, la misma que dejó tirada el uribismo en su aspiración a la gobernación, y la misma que salió en defensa del “bolillo” Gómez, quien agredió físicamente a una mujer, situación que le costó dejar el cargo de entrenador de la selección Colombia.
En el 2016 volvió a repuntar su nombre al figurar en el Gabinete del gobernador Luis Pérez, quien “chivió” a todo el mundo con su designación en la Secretaría de Participación Ciudadana de Antioquia, que no estaba en las cábalas de nadie, pero un cargo que le cae como anillo al dedo por su estilo de trabajo, en vivo y en directo, con las comunidades, sobre todo en la comarca antioqueña.
Ya ajusta cuatro meses al frente de su despacho y acaba de sortear con éxito su primer gran reto como funcionaria con la realización de las elecciones para la conformación de las Juntas de Acción Comunal en este territorio.
No dijo cuándo regresará al activismo político, se siente muy cómoda trabajando con Luis Pérez, ya no es uribista, pero confiesa que si se encuentra de frente con Álvaro Uribe lo saludará por educación.
