No me cabe la menor duda de que es imposible que en los cuatro años venideros que corresponden al segundo período del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, será difícil la implementación de las políticas del posconflicto, producto de los acuerdos que se logren firmar con las Farc y de un posible diálogo con la guerrilla del ELN, por eso creo que es necesario y urgente que el Estado en su conjunto se prepare para esta eventualidad, y para esto en lo primero que se debería pensar es en la creación de un ministerio para la Paz, ahora que el presidente Santos está considerando la posibilidad de crear nuevos ministerios.
En adelante se debe concebir el tema de la paz en Colombia como una política de Estado, y esto solo se garantiza si se la aborda de manera institucional con todas sus aristas(Víctimas, tierras, desmovilización, proyectos productivos, etc.), desde un ministerio y no de forma dispersa como se lo ha venido haciendo desde tiempo atrás, a partir de distintas entidades como la Agencia Colombiana para la Reintegración, subdirección de Derechos Humanos del ministerio del Interior, la oficina del Alto Comisionado, la Vicepresidencia de la República, Unidad de Víctimas, etc.
No desconozco la interesante e incansable labor que desde todas las entidades del aparato gubernamental se pueden ejecutar en materia de paz, porque gracias a ellas se ha podido avanzar, pero se debe tener en cuenta que su objetivo principal corresponde a otros fines, por lo que el tema de la paz, resulta ser una labor de más que estas deben abordar.
La creación de este ministerio permitirá ejecutar recursos propios para desarrollar temas encaminados a la atención y cumplimiento de los acuerdos firmados con los grupos al margen de la ley; brindar las garantías de no repetición a quienes han padecido las consecuencias del conflicto armado y ayudar y promover hechos de reconciliación entre quienes llegan de la guerra y los colombianos en municipios y veredas.
Además de lo anterior, conviene que exista un ministerio que le haga el debido seguimiento y acompañamiento a quienes se desmovilizan, con el fin de que estos no caigan en la tentación de regresar al negocio de la guerra y el narcotráfico, y otorgue soluciones de vida no solo para este, sino también para toda su familia, y esto incluye educación básica y superior para sus hijos, y para él mismo.
Pero lo más importante es que este ministerio garantizaría la continuidad de las políticas que en materia de paz y reconciliación nacional se inicien en este gobierno, y que en un próximo les quede difícil de desmontar a quienes pretenden llegar a acabar con la tranquilidad que en adelante se logre en Colombia.
Cambiando de tema, sorprende el cinismo del expresidente y ahora senador Álvaro Uribe, quien para gobernar se rodeó de personas cercanas al paramilitarismo y ahora pretenda dar clases de moral, descalificando al presidente Santos, acusándolo de haber sido ayudado por las Farc.
@ludyspalencia
Es necesario un ministerio para la Paz
Vie, 08/08/2014 - 15:10
No me cabe la menor duda de que es imposible que en los cuatro años venideros que corresponden al segundo período del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, será difícil la implementación de
