La interpretación de los sueños

6 de noviembre del 2010

En la abstrusa y muy extensa obra de Sigmund Freud, genio, padre del Psicoanálisis y pionero de la psicología y el estudio de la mente y el comportamiento humano, destaca “La interpretación de los sueños”, libro clásico que precisamente acaba de cumplir 111 años de su publicación. El 4 de noviembre de 1899 salió de las prensas este libro excepcional, que debería ser lectura obligada para aquellos interesados en el estudio de la psiquis humana y también para el público en general. Según Freud, el inconsciente se expresa en el lenguaje de los sueños, aparentemente incoherente y deshilvanado. El papel del terapeuta consiste en dirigir al paciente para que él mismo descifre el sentido y el significado de estas imágenes incongruentes.

Freud ofrece numerosos ejemplos extraídos de su práctica psicoterapéutica, algunos dejan un extraño sabor a improvisación, otros atestiguan sobre la poderosa imaginación freudiana y otros iluminan sobre la manera de interpretar el inquietante universo onírico. Freud fue un genio adelantado para su tiempo, como buen genio fue incomprendido y malintepretado, podemos afirmar que entre los intelectuales tuvo su cuarto de hora, de manera que diversos campos de conocimiento fueron literalmente invadidos por el psicoanálisis, como podemos apreciar en la obra de psicólogos psicoanalistas devenidos en filósofos, como Jacques Lacan, que todavía se estudia y se comenta en varias universidades. Por cierto, y a manera de anécdota, un profesor que conoció personalmente a Lacan contaba que era un tirano con sus pacientes, la emprendía a gritos contra ellos y los insultaba, es decir, Lacan estaba más para paciente que para terapeuta.

Freud fue pionero en un campo que hoy rinde frutos, no solo entre los terapeutas sino también entre los cultivadores de la llamada new age, pululan los libros, las páginas en Internet y hasta las consultorías on line que nos ofrecen una rápida interpretación de los sueños, si sueñas con animales estos representan personas de carne y hueso con las que convivimos en nuestro hogar y trabajo, si soñamos con el mar, la interpretación del sueño depende de si el mar estaba tranquilo o embravecido, si soñamos que escalamos una montaña y no llegamos a la cumbre, nuestros esfuerzos no verán frutos.

Se trata de la banalización de un campo del saber que inauguró Freud con su portentosa obra, el pobre debe estar halándose los bigotes en el más allá, porque como siempre, los seres humanos decidimos trivializar y banalizar en lugar de bucear en las profundidades de la mente humana, como lo hizo este gran hombre genio llamado Sigmund Freud.

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