Los déficits gemelos

10 de febrero del 2016

Ni siquiera durante el período de casi una década de vacas gordas que vivió la economía colombiana por cuenta de un largo ciclo de precios altos de las materias primas que exportaba se pudo o se quiso saldar el déficit fiscal y el déficit en la Cuenta corriente de la Balanza de pagos, más conocidos como los déficits gemelos. Y, claro, con la destorcida de los precios, a consecuencia de la contracción de los mercados y la sobreoferta de las mismas, dichos déficits son hoy mayores. La preocupación es mayor, habida consideración que el Banco Mundial redujo su previsión de precios para 37 de las 46 materias primas que se transan en el mundo, debido a la desaceleración de las economías emergentes. Por ello ponemos en duda la afirmación de quienes aseguran que lo peor ya pasó cuando en realidad está por venir.

El primer impacto del bajonazo de los precios se ha sentido en el sector externo. Ya ajustamos cuatro años consecutivos de déficit creciente tanto de la Balanza comercial como de la Cuenta corriente de la Balanza de pagos. Al cierre del 2015 las exportaciones totales cayeron 34.9% con respecto a 2015. Ello se tradujo en un déficit  en la Balanza comercial del 4.4% del PIB y elevó el déficit estimado en Cuenta corriente de la Balanza de pagos hasta el record histórico del 6.9% del PIB.

Concomitantemente con la caída del ingreso de divisas atribuible al déficit de la Cuenta corriente de la Balanza de pagos también cayó la inversión extranjera directa el 24.3% (US $11.427 millones) con respecto al 2014 (US $15.109 millones). A ello se vino a sumar el desplome de casi el 65% de la inversión de portafolio. Ello explica en gran medida que, no obstante que la apreciación del dólar es un fenómeno global, en el caso de Colombia se viene dando una maxidevaluación del peso superior al resto de los países de la región. Y ello, pese a que el reflujo de las inversiones y la caída de las exportaciones se han visto compensados en parte por el notorio repunte de las remesas de los colombianos residentes en el exterior, que han tenido un incremento en dólares del 13.3% y en pesos del 55.6% con respecto al año anterior. Estamos hablando de US $4.639 millones, más de $12 billones a la tasa de cambio promedio en 2015 de $2.746, contra $8 billones en 2014, el más alto monto observado desde 2008 cuando alcanzó los US $4.785 millones.

Pero, indudablemente, el efecto más devastador de este cuarto menguante del boom minero-energético es en el frente fiscal, tanto en el orden nacional como territorial, ahora que encaran la época de las vacas flacas. Basta con señalar el hecho de que la renta petrolera ha venido cayendo de manera sostenida, desde los $23.6 billones en 2013, luego $19.7 billones en 2014, el año anterior $9.6 billones y se proyecta para este año sólo $3.3 billones. Es de anotar que el precio base tanto del Presupuesto General de la Nación (PGN) como del Presupuesto del Sistema General de Regalías (SGR) se ha venido revisando de manera reiterada, a medida que los precios del petróleo se han venido descolgando, en un 47% durante el 2015 y 70% desde junio 16 de 2014, cuando se cotizaba a US $115.19 el barril del crudo de la referencia Brent y US $107.95 de la referencia WTI. Ya en lo que va corrido del año el precio del crudo ha perdido el 19%, situándose por debajo de los US $30. En efecto, el precio base inicial del PGN fue de US $93 el barril, posteriormente se fijó en US $64.7, pasando por los US $52, hasta que muy recientemente el Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas, a su regreso del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, bajó su apuesta a sólo US $34.7 el barril. Adicionalmente, se redujo la meta del volumen de producción de petróleo de los 955 mil barriles/día inicial a 944 mil para el 2016.

Así las cosas, el Ministro de Hacienda se va a ver en apuros para alcanzar su meta de un déficit fiscal del 3.6% en 2016 y de esta manera cumplir con la Regla fiscal[1], después del 3% registrado en 2015; no obstante, la mayoría de los analistas hacen una previsión del 3.9%. Lo propio ocurre con el Presupuesto del SGR, cuyo precio base al momento de su aprobación fue de US $85 el barril, con razón la Contraloría  General de la República vislumbra que el aplazamiento que autorizó el año pasado la Comisión Rectora del SGR del 30% de su Presupuesto bienal 2015-2016 ($5.4 billones, aproximadamente) se traducirá en un recorte por ese mismo monto. La diferencia entre dicho precio proyectado y el precio al que se está cotizando actualmente el barril de crudo es de 36.1% y el diferencial cambiario del orden de los $745.8 por dólar. Maluco el bejuco!

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[1] Ley 1473 de 2011

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