Los inocentes del día a día

Publicado por: admin el Sáb, 28/12/2019 - 03:51
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En Colombia y otros países, los 28 de diciembre –como hoy– se celebra el Día de los Inocentes, costumbre social con evocaciones bíblicas en la que suelen darse numerosas y variadas “inocentad
Los inocentes del día a día
En Colombia y otros países, los 28 de diciembre –como hoy– se celebra el Día de los Inocentes, costumbre social con evocaciones bíblicas en la que suelen darse numerosas y variadas “inocentadas”, entiéndase bromas o jugadas de ingenio, pesadas unas, para furia de las víctimas y gozo de los victimarios, y gratas otras, para relax de los intervinientes. Si la persona cree o hace lo que se le dice, el proceso casi siempre termina con la ya célebre frase “¡pásela (o pásenla) por inocente!”, si bien algunas inocentadas, en medios como el colombiano, pueden finalizar en un dispensario o un cementerio… Aunque sin relación directa con lo anterior, permítanme recordar que en diversas regiones usamos la frase “vos sí sos inocente…” (o “¡no siás tan inocente!”), para darle a entender a alguien que es un bobo, ingenuo o pendejo por algo que dijo, hace o hizo, palabras que no siempre explicitamos con el fin de no herir sensibilidades, pero que reemplazamos con el “vos sí sos inocente…”, afirmación portadora de una buena dosis de ironía. En Antioquia, mi región, tal frase solemos sustituirla, en ciertos casos, por otra con gotas de humor negro y evocación religiosa, que soltamos con todas sus letras: “Vaya con ese manto a misa, y verá…”, es decir, “deje de creer en esas carajadas”. Todo esto viene porque hoy me salgo de la fila para festejar el Día de los Inocentes como “Los inocentes del día a día”, celebración en la que me valgo de las frases expuestas antes, y sin decir mentiras, pese a la reflexión del inglés Samuel Johnson: “Todo individuo prefiere que le digan centenares de mentiras a escuchar una verdad que no desea oír”. Entonces, vayamos a las verdades: ● El pasado 3 de diciembre, el senador Gustavo Petro liberó en el Congreso Nacional esta joyita: “El día que nosotros seamos gobierno…”. Como se trata de celebrar, suelto un jajaja. Dado que tuteas a todo el mundo, te pregunto: ¿Sinceramente crees, cenador, que los colombianos demócratas te vamos a elegir? ¡Vos sí sos inocente! ● Por su parte, el senador Gustavo Bolívar, fiel siervo, es decir, fiel servidor, de Petro, dijo el 20 de este mes también en el Congreso (que a veces me queda escrito “congrezoo”): “En 2022 [o sea, el día en que sean gobierno], acabaremos el ESMAD y sus integrantes entran a las universidades, pero a estudiar”. Jejeje. Otro inocente que le sale al bulto, al que desde aquí le mando a decir: Vaya con ese manto a misa, y verá… ● Otra inocentada, o autoinocentada, la protagoniza Nelson Alarcón, el presidente de Fecode, quien, en un costosísimo aviso de página entera en varios diarios capitalistas del 22 de diciembre, dijo que esa federación “lucha por una Colombia democrática, próspera, equitativa, sin miseria ni pobreza”. Me muero de la erre. Jijiji. ¿Se lo cree en serio, don Nelson? ¡Pásela por inocente! ● Incluso la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, quedó en la lista al afirmar, en El Tiempo del 22 de diciembre, que “sería muy bueno para el país iniciar el año 2020 con un gran acuerdo nacional”. Jojojo. ¿En un país que lleva más de doscientos años de acuerdo en que tenemos que estar en desacuerdo? Vaya con ese manto a misa, y verá… ● En esa misma línea se insinúa Sergio Fajardo cuando dice en la revista Bocas del mismo 22 de diciembre: “Si yo hubiera ganado [las elecciones], estaría uniendo al país en sus diferencias”. Jujuju. ¡Sergio, por Dios, vos sí sos inocente! ¿Unir al país? Ni siquiera las vías. ● El exfiscal general Néstor Humberto Martínez también tiene su nicho aquí. Se lo ganó desde el pasado 19 de mayo al sentenciar, luego de su renuncia: “En Colombia sí es posible llegar a un entendimiento entre todos los sectores de la vida nacional, expresidentes, dirigentes, partidos […] todo el mundo”. No me puedo creer, doctor Martínez, que usted, tan poco confiado, haya caído en una inocentada así. ¡Pásela por inocente! ● Pero hay otra bien particular, la del exvicepresidente Humberto de la Calle: “No se nace mujer, se llega a serlo; no se nace hombre, se llega a serlo”. Circula en Twitter, inspirado en la autora de la frase, Simone de Beauvoir. Doctor Humberto, por Dios: vaya con ese manto a misa, y verá… ● Cierro con una autoinocentada de la columnista María Isabel Rueda, el 22 de diciembre: “Claudia López [la alcaldesa electa de Bogotá] parece haber aprendido a controlar su carácter explosivo, grosero, injusto, volátil, para descalificar a sus opositores, a quienes tiene graduados de enemigos a los que hay que destruir”. María I., por favor, está bien que confíes en la gente, pero “¡no siás tan inocente!”: espera a que misiá Claudia empiece a tener problemas para que veas cómo va a explotar. ¡Un feliz y sabio 2020! INFLEXIÓN. Definitivamente, es más fácil ser inocente que sapiente. Tolstoi lo dijo de otro modo: “Es más fácil escribir diez volúmenes de principios filosóficos que practicar uno solo de sus principios”.