Este título se refiere a la situación de las mujeres europeas, entre otras, para acabar con el mito de que las discriminaciones que viven nuestras mujeres, es simplemente un problema de tiempo que el desarrollo resuelve. Por ello me pareció pertinente revisar alguna prensa europea y me encontré con una joya: las cifras que maneja la Unión Europea sobre la situación de sus mujeres actualmente.
Violencia y brecha salarial son los problemas que más preocupan. O sea, que las colombianas que creen que les va mejor con parejas europeas, piénsenlo, ellos también pegan. Además, las que sueñan en trabajar en empresas extranjeras, les comunico que allí también imperan las discriminaciones de salarios. Según un reciente artículo de Maria R. Sahuquillo en El País de España, "el 46% de los europeos apunta las agresiones como el principal problema de género. Como será de grave el problema en España que el 74% de los encuestados afirma "que las agresiones contra las mujeres son el problema primordial". Además, ambos sexos en este Euro barómetro sobre igualdad de género piensan lo mismo, 46% de los hombres y 50% de las mujeres. Interesante, los civilizados suecos también son violentos con sus mujeres aunque por lo menos lo reconocen, pero entre los alemanes solo el 27% lo identifican como un problema principal.
No se sorprendan si el otro gran escollo para la igualdad en la Unión Europea, es la discriminación laboral. Con un 69%, la mayoría cree que es el mayor problema. En este tema sí hay un lío, los hombres jóvenes insisten en que no hay discriminación salarial contra las mujeres. Pero el problema existe: según el Euro barómetro, hay en Europa 62 millones de mujeres con ingresos menores al 60% de la media nacional, que padecen una “grave privación material” –sus recursos les impiden adquirir ciertos bienes básicos o pagar un alquiler, por ejemplo–, que han utilizado menos del 20% de su “potencial de trabajo".
Se comprueba así que las profundas desigualdades entre hombres y mujeres no se resuelven con el desarrollo y así lo acepta hasta el mismo Banco Mundial. La diferencia con nuestras sociedades latinoamericanas, tan patriarcales, y algunas como Colombia tan conservadoras, es que en "los europeos sí son conscientes de la discriminación de la mujer". Aquí estamos años luz de que esto suceda. Y la prueba de que en el fondo del alma de todo colombiano hay un pequeño machista es el tipo de propaganda que vemos todos los días y frente a la cual ni siquiera las mujeres protestan.
Solo una sociedad patriarcal acepta una propaganda que empieza mostrando que hace siglos se justificaba tener muchas esposas porque el trabajo del hogar era muy complicado pero que ahora, con el producto que se anuncia, una sola mujer lo puede realizar y recibe el abrazo de su marido. En nombre de las mujeres de este país, saquen esa propaganda de la televisión porque el mensaje es funesto: las mujeres son solo para hacer los oficios del hogar.
Si los europeos se preocupan porque solo el 52% creen que la discriminación de la mujer es un problema importante, aquí a pocos desvela. Como afirma el presidente del Comité de Igualdad de Género de la Unión Europea: “Es una pena, porque es un asunto que tendría que interesar a hombres y mujeres, es una cuestión de democracia”. Pilas presidente Santos: anuncios van y vienen pero mire, ahora la moda es quemarlas con ácido.
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