Ruptura

24 de mayo del 2011

“¿A quiénes les sirven los psicofármacos?” Porque si alguna columna de opinión les molestó o les produjo ansiedad tomen Urbadan: “potente, efectiva y rápida acción contra la ansiedad”. Es como el Ajax o el Límpido JGB y se utiliza cuando “el psicótico necesita mejorar la calidad del sueño”, sobre todo, cuando se tratan de sueños mojados. “Permite continuar la vida activa. No altera su desempeño sexual o inteligencia”. Muy bien tolerado por vacas, camellos, jirafas y  plebeyos. “Resuelve el temor, la opresión, la sensación de fatalidad, la hiperactividad, agresividad, neurosis, náuseas, intranquilidad, reacciones situacionales, cefaleas e irritabilidad”.

“Y si alguno se siente deprimido, tomen Evadyne: antidepresivo, alivia la tensión, el temor y la aprehensión”. Es decir, evade. En siete días desaparecen los temores, en 14 días las preocupaciones y a la segunda quincena la depresión. “A los tres meses, el patrón de vida es completamente normal. Alivia la apatía, la anorexia y el autodesprecio”. Restaura la capacidad para un trabajo inútil y podrán seguir siendo analfabetas funcionales. Usos: niños con mal desempeño en la escuela donde todo se cuela. Infantes con predisposición a pegarle a la madre, dispararle al profesor o echar al chofer.

Incluso, funciona para personas con tendencias a llorar cuando son abandonadas en mar abierto. Alivia la pérdida del interés, ¿cuánto valés? Y reduce los sentimientos de culpa, por mi culpa, tú culpa, nuestra gran culpa.

Y si alguno entró en crisis tome Stelazine: controla inmediatamente la crisis psicótica. Reduce las alucinaciones y los delirios”. Rápida recuperación de mínimo dos realidades en una, por eso es más conocido popularmente como la estela 2X1. Útil para combatir la agitación, sin olvidar que es ideal y muy eficaz para los antimotines en las manifestaciones de las universidades públicas. Controla los trastornos del pensamiento, incluso las perversiones de la curia. “Asimila la hipoactividad, impulsividad y destructividad. Los inactivos se tornan alerta, se comunican más”. Recetado para los veteranos de guerra y para los secuestrados políticos cuando recién son liberados, porque inmediatamente vuelven a interesarse por el país y por demandar al Estado. Ayuda a trabajar los traumas y aumenta considerablemente la actividad sexual frente al computador.

“Y para los que no tengan capacidad de autocrítica tomen Ludiomil: Ludiomil aumenta la autocrítica y reduce el ego narciso”. “Y para los que todo se les dificulta: Meleril”: Meleril hace fácil al tipo difícil. “Y para los que se agitaron: Leponex: disminuye la irritabilidad, la agresividad y la tensión cotidiana produciendo una placentera calma interior”. Más efectivo que los seminarios cristianos, el yoga de Uribe y la meditación, aunque es preferible la morfina y simular un disparo en la pierna durante un enfrentamiento con la guerrilla de las Farc.

“Y para los indiferentes o pesimistas: tomen Ecatril, porque elimina la tristeza vital, la apatía y el abatimiento”. “Eleva el interés por la realidad”, embellece una finca inundada, rompe las inhibiciones, rompe con todo, lo llaman el tsunami  “y suprime las ideas de culpabilidad o de autoacusación”. Y para los hiperactivos o hipersensibles recomiendo Akineton. El Akineton aquieta hasta un tigre con hambre.

Y para los que le tienen miedo al miedo, después de un ataque de pánico, les recomiendo Alprazolam, el génerico del Xanax. Los ancianos comienzan a sentir que su muerte todavía es lejana y los trastornos de ansiedad trastean en 45 minutos una sonrisa de Marlon Becerra a la cara. Y para los que le temen a la gente, a las arañas o a las hormigas, tomen Paroxetina, porque le permite al paciente cambiar las páginas de su historia como si estuviera leyendo a Rayuela. Y si necesitan tratar la esquizofrenia o el trastorno bipolar, la Olanzapina los lanza del anonimato a la fama.

Y como los “locos” no hablan de su locura, los columnistas sí escribimos sobre lo que no sabemos. En otras palabras, nosotros somos como esos doctores con sus antiguos relojes de cuerda o de arena, que confunden los asilos con los estudios, a los químicos con la filosofía y a la ausencia de elementos menores con una cantidad de mundos posibles, que lamentablemente continúan sin ser valorados por la otra verdad.

Por eso vuelvo y les pregunto juiciosos hombrecitos del sistema, “¿a quiénes les sirven los psicofármacos?” ¿Para los loquitos como ustedes o yo? ¿O para mantener el status quo y los intereses de unas corporaciones en las manos saludables de cada vez más pocos?

Nota: La idea de la columna es extraída de un documento que perdí hace más de diez años y no lo encuentro ni por Internet pero recuerdo que fue transcrito o expuesto en una conferencia en la Universidad Nacional. Por eso las comillas, las cursivas en el texto y a ellas o ellos todos los créditos a los que haya lugar.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO