Volvió el tahúr

3 de junio del 2013

¿Por qué Santos no invita a Diosdado Cabello a tomar el té en la Casa de Nariño? / Columna de Abelardo De La Espriella.

A pesar de que Juan Manuel Santos no es “santo de mi devoción”, es imperioso hacerle un reconocimiento: al César lo que es del César. Tremenda jugada a tres bandas la del Presidente: recibir en audiencia privada a Henrique Capriles, el candidato opositor venezolano (al que le robaron descaradamente las elecciones Maduro y sus rufianes) para medirle el pulso al proceso de paz con las FARC, sacudirse del influjo nefasto del gobierno espurio de los chavistas y ganar puntos en las encuestas con miras a una eventual reelección, es definitivamente un plan maestro de alta filigrana política. (No creo en todo caso que haya sido diseñado por la caterva de oligarcas imbéciles que rodean al primer mandatario). Con esta movida volvió al ruedo el Santos calculador y estratega, que había sido eclipsado por un tímido, insípido, abrumado y gris gobernante.

Capriles es un personaje muy querido en nuestro país. Su férrea lucha por rescatar a Venezuela de las fauces del mal llamado Socialismo del Siglo XXI le ha granjeado el respeto y la admiración de millones de colombianos, que vemos en el joven dirigente, una esperanza de cambio en el vecino país, a cuya suerte está ligado estrechamente el porvenir de Colombia. Indefectiblemente, lo que ocurra en Venezuela tendrá consecuencias económicas y sociales directas en suelo patrio.

¿Por qué Santos no invita a Diosdado Cabello o a cualquier otro de los batracios del oficialismo a tomar el té en la Casa de Nariño? La respuesta es obvia: a esos individuos nadie los quiere por aquí. Desde la óptica electoral en estos momentos Capriles da ganancias; los chavistas, pérdidas. Por fin Santos lo entendió. Después de la estruendosa caída en las encuestas, por cuenta del monumental error al reconocer tan precipitadamente el triunfo de Maduro, el Presidente es consciente de lo que resulta más conveniente para su causa. La anterior circunstancia va aparejada de los innumerables réditos que le ha generado a Capriles su fugaz paso por Colombia; pero ese es otro asunto.

Si el proceso de paz se ve afectado por la pataleta de Maduro y Cabello, significa, entonces, que la voluntad de las FARC de ponerle fin al conflicto no era tan seria, como tampoco lo era la “desinteresada” mediación del gobierno venezolano; en otras palabras, si el proceso no se concreta en un acuerdo, la responsabilidad recaerá en el gobierno venezolano y en los negociadores de la guerrilla y Santos quedará como un príncipe.

Por otra parte, si el proceso continúa su marcha hacia la paz, la coyuntura permitiría darle un aire refrescante para “desvenezolarizarlo” y eso ayudaría mucho, pues las FARC no tendrían al lado a sus poderosos y millonarios cómplices de los últimos quince años, lo que las hace más vulnerables y menos arrogantes. El proceso de paz no puede estar hipotecado a los devaneos y delirios de unos sátrapas que, como Maduro y Cabello, ven conspiraciones e intentos de asesinato hasta en la ducha.

Manténgase firme, presidente Santos, que los tiranos de al lado entiendan de una buena vez que, a diferencia de Venezuela, Colombia es una Nación democrática, libre y soberana. No estoy pidiendo que se rompan las relaciones, simplemente espero que se les “pare el macho”.

Presidente, es su última oportunidad para demostrar que tiene las calidades y los cojones necesarios para manejar este país.

La ñapa I: Ya era hora de que el gobierno decretara la emergencia carcelaria para combatir el hacinamiento. La situación es apocalíptica e inhumana.

La ñapa II: Hay que combatir a esa plaga de las BACRIM con toda la determinación y poderío del Estado. Basta de tantos excesos y desmanes por parte de esos bandidos.

La ñapa III: A pesar de que hay excelentes funcionarios en la Procuraduría, su presencia en los procesos penales desdibuja el espíritu del Sistema Acusatorio.

abdelaespriella@lawyersenterprise.com

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO