Diego Rivera

Diego Rivera

24 de noviembre del 2010

Los colores vivos y la realidad social son el reflejo de sus obras, plasmó la época que se vivió después de la revolución y mantuvo vivo con cada uno de sus pincelazos el ideal de un México diferente.

El muralista mexicano fue uno de los más importantes artistas del siglo XX, hizo su primera obra, La creación, en el Anfiteatro Simón Bolívar de la escuela Preparatoria Nacional en 1922.

Su formación artística tardó quince años, comenzó en la Academia de San Carlos, al poco tiempo viajó a España, donde estudió las obras de Goya, El Greco y Brueghel. En países como Francia e Italia consolidó su influencia vanguardista.

Se casó cuatro veces, su tercera esposa fue Frida Kahlo, artista mexicana y maestra del autorretrato, veintidós años menor. Su relación fue tormentosa, polémica y escandalosa. Amor y odio se conjugaban en un romance que tuvo varias idas y vueltas, para siempre volver a estar juntos. Su matrimonio estuvo marcado por el desenfado y la infidelidad, pero también, por el compromiso político con el socialismo.

En el Palacio de Cortés en Cuernavaca, Palacio de las Bellas Artes de Ciudad de México y en la Escuela Nacional de Agricultura en Chapingo están algunas de sus obras que conservan un estilo nacionalista como El buen gobierno, El reparto de tierras, La tierra fecunda Hombre en la encrucijada, entre otras.

La Epopeya del Pueblo Mexicano fue su última obra, un mural sobre la historia de México que hizo en el Palacio Nacional, se dice que la obra quedó inconclusa por motivo de su muerte, el 24 de noviembre de 1957 en Coyoacán, Ciudad de México. Sus restos fueron colocados en la Rotonda de las Personas Ilustres, contraviniendo su última voluntad.