Jaime Bateman, el comandante carismático del M-19

Publicado por: admin el Sáb, 28/04/2018 - 08:04
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Jaime Bateman fue uno de los fundadores del M-19 y posterior comandante de esa guerrilla. Era el bailarín, el cantante, el que enrollaba a cualquiera con su impresionante personalidad y su discurso f
Jaime Bateman, el comandante carismático del M-19
Jaime Bateman fue uno de los fundadores del M-19 y posterior comandante de esa guerrilla. Era el bailarín, el cantante, el que enrollaba a cualquiera con su impresionante personalidad y su discurso fluido apenas interrumpido por la muletilla del '¿cierto?'. Jaime Bateman Cayón nació en el seno de una familia de clase media, en Santa Marta, en una casa colonial. Era el tercer hijo de Clementina Cayón, quien militaba en el Movimiento Revolucionario Lberal y defensora de presos políticos.
"Porque el amor es la certeza de la vida. Es la sensación de la inmortalidad".
Ese hecho y su amistad con Marta Carlos Romero, quien venía de militar en el Partido Comunista argentino, fueron las circunstancias que lo convirtieron en un revolucionario asiduo, encausado en las necesidades de la sociedad. Era un enamorado del mar, más por un accidente que por haber nacido en su orilla. A los ocho años, mientras regresaba del colegio, un bus lo atropelló y le partió una pierna, estuvo muy cerca de perder la extremidad pero logró recuperarse. Para recuperar la movilidad, Jaime Bateman inició terapia de natación lo que lo llevó a estar largas jornadas sumergido en el mar Caribe. Viajó a Bogotá junto a su familia para terminar sus estudios de bachillerato en el Liceo Panamericano. Ya desde Santa Marta había tenido contactos con la Juventud Comunista JUCO, pero al llegar a la capital se aferró a su militancia, repartió volantes, hizo pedagogía y terminó detenido un mes por subversión. [single-related post_id="864223"] Poco a poco se fue internado en los movimientos de izquierda extrema, hasta que a mediados de los 60 entró a las Farc - EP, según sus biografos, allí fue secretario de los más importantes dirigentes, mano derecha de Manuel Marulanda, Jacobo Arenas y Ciro Trujillo. Pero, al igual que sus compañeros, se retiró de esa guerrilla porque creía en una lucha urbana, más que en la rural. Después de retirar se esa guerrilla, se reunió con esa disidencia de la ANAPO que fundó el M-19 tras las elecciones de 1970. Militó allí y dirigió las acciones más sonadas y recordadas de esa guerrilla, el robo a la espada de Bolívar, el saqueo a las armas del Cantón Norte, la Toma de la Embajada de la República Dominicana. Jaime Bateman era un líder innato, su personalidad le permitía convencer y hacerse entender de quien quisiera escucharlo. Por eso llegó prontamente a ser uno de los principales comandantes de la guerrilla del M-19.
"Y la revolución se hace para el pueblo, por eso tenemos que nacionalizar la revolución, ponerla bajo los pies de Colombia, darle sabor a pachanga, hacerla con bambucos, vallenatos y cumbias, hacerla cantando el Himno Nacional", pregonaba Bateman.
Por su carisma se convirtió en el líder unánime de la guerrilla lo que lo convirtió en el hombre más buscado del país. Tenía que refugiarse en las selvas, reunirse poco y a escondidas con su madre y dejar de visitar su tierra natal porque era un donde más visible podría ser. Cuando llegó Belisario Betancour al poder se inició la posibilidad de unos diálogos con el M-19 para su desarme, Bateman era un partidario de las conversaciones y, desde Panamá, envió un mensaje al Gobierno para reunirse con el presidente de la República. Aceptaron su propuesta y, supuestamente, se reunirían en ese país el 28 de abril de 28 de abril de 1983. Según reconstruyó el amigo de Bateman, Gabriel García Márquez, el comandante guerrillero tomó una avioneta Piper PA 28 con matrícula colombiana HK 2139P, salió de Santa Marta e hizo una escala clandestina en Ciénaga. Allí, Jaime Bateman abordó la aeronave junto a un hombre y una mujer. La avioneta nunca llegó a su destino y sus restos no fueron hallados.
"A nosotros no nos asustan esos epítetos, al contrario, entendemos que lo estamos haciendo bien: entre más nos critiquen, entre más nos persigan, entre más nos fusilen, entre más nos torturen, más razón tenemos. Así se mide la política en este país", declaró Bateman.
Esos hechos desembocaron en mayores acciones armadas por parte del M-19 que empezaba a ser mayormente acorralado por el Ejército. Hoy se conmemoran 35 años de la desaparición del líder guerrillero que es llamado el 'profeta de la paz'.