Transformación enfocado en la experiencia del trabajador

Publicado por: maria.vargas el Jue, 17/09/2020 - 09:53
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Por: Luis Betancur Correa.
Luis Betancur

La pandemia ha cambiado la experiencia del trabajador en la empresa, por lo que ha sido esencial proporcionarle herramientas digitales para garantizar la continuidad de sus funciones e igualmente esencial continuar generando esa experiencia, por medio de estas herramientas tecnológicas adecuadas en su casa y ahora de forma semi presencial.

La experiencia del trabajador se crea a partir de todas las interacciones que este tiene con su empresa, desde la entrevista, al momento de su ingreso y durante toda la vida en la empresa, por esto el área de talento humano tiene como objetivo, que todos los procesos deben maximizar los sentimientos positivos del trabajador hacia la empresa y alcanzar el justo equilibrio entre sus funciones, el entorno laboral, relación entre áreas, las metas individuales y grupales y la cultura corporativa, siendo vital para prestar servicios enfocados en la satisfacción del cliente final logrando una experiencia extraordinaria para todos.

En estos momentos, de  incertidumbre, la experiencia que tiene el trabajador con su empresa y su entorno laboral, debe pasar a un primer plano, ya que la satisfacción y emociones positivas, entre otras, hacia su trabajo generan una lealtad y sentimiento de pertenecia que proyectara internamente en la empresa  y externamente  hacia los clientes y la comunidad, sin esta que se vea afectada por causas externas o por la apropiación y uso de soluciones digitales.

Hoy la experiencia del cliente externo e interno (trabajador), está directamente relacionada con el crecimiento de la empresa, por ello, hay que evitar que esté en un segundo plano y la nueva realidad brinda una gran oportunidad para replantearla y extenderla hacia el entorno digital. 

Mejorar la vida del trabajador en la empresa, facilitando y manteniendo una comunicación continua y directa ayuda a este objetivo, ya que el mundo laboral está atravesando un periodo de cambios rápidos y disruptivos, en donde han surgido nuevos estilos de gestión y liderazgo, siendo esencial garantizar la salud y que todos los recursos fundamentales del trabajador esten cubiertos, asegurando un mayor desempeño, compromiso y lealtad hacia la empresa, sus pares, sus superiores, los productos, servicios, proveedores y hacia el cliente externo.

Las empresas en esta nueva realidad estan evolucionando y adaptándose a las condiciones del mercado, al impacto de las tecnologías emergentes y a nuevas expectativas profesionales de todas las generaciones, donde ha surgido un nuevo estilo de empresa, más plana, flexible, solidaria, ágil y alineada en torno a un propósito común y en la que la colaboración es la normativa. El éxito en este nuevo entorno depende de la ágilidad para adaptarse y la necesidad de dar respuesta a la demanda de los clientes del “aquí y ahora” aportando nuevos productos y servicios cada vez más personalizados, de acuerdo a sus expectativas.

Rasgos que antes se daban como indicadores de éxito como decisión, distanciamiento, rudeza y enfoque en resultado final, estan siendo ajustados por un pensamiento abstracto, creatividad, colaboración, confianza y capacidad de empoderar a los trabajadores. Ágiles e innovadores, los líderes deben tener información basada en datos, para la toma acertada de decisiones además de estar capacitados en herramientas digitales para poder trabajar eficientemente en este nuevo modelo de empresa, con estructuras dinamicas que requieren una fuerza laboral multigeneracional con un esquema de trabajo colaborativo, innovador y fluido adaptandose a una constante evolución de las tendencias del mercado por efectos sociales, económicos y tecnólogicos.

La clave esta en definir perfiles basándose en competencias exigidas por la transformación digital, teniendo en cuenta habilidades de alto desempeño, resilientes, innovadores, serviciales, digitales con una estrategia de atracción, captación y desarrollo de talento humano sólido, por eso, las empresas deben replantear las bases para la incorporación del mejor talento, centrándose en habilidades blandas, competencias técnicas, proactivos, solidarios, resolutivos y creativos.

Las empresas se están dando cuenta que sus equipos no deben limitarse únicamente a sus trabajadores con contrato laboral, sino también a trabajadores independientes, asesores externos y quienes trabajan por proyectos, al crear un modelo de empresa conforme a esta nueva realidad laboral, siendo clave para establecer un entorno sostenible y de alto desempeño, en donde la formación para todas las generaciones se ha convertido en un aprendizaje continuo y compartido.

Además de transformar la estructura jerárquica, algunas empresas estan cambiado su enfoque hacia el compromiso y desarrollo de sus trabajadores, creando oportunidades en otras áreas para que puedan moverse de manera transversal y asumir otras responsabilidades para conocer mejor la empresa, definir su interés dentro de la misma y compartir mejores prácticas.