El camino sanador de la soledad y el silencio interior

Publicado por: richard.ladino el Lun, 07/09/2020 - 11:43
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Creado Por
Armando Martí
Verme tal y como soy, implica caminar hacia la soledad, que es la madre de la esperanza y encontrar respuestas en el silencio, que es el padre de la verdad.
Juan Pablo Martí
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Juan Pablo Martí

Después de este extraño semestre sobrellevando el confinamiento social, he entendido que una buena dosis de soledad y reflexión personal son muy útiles para descubrir que no sólo soy una unidad productiva laboral, sino también un ser libre y, sobre todo, auténtico.  

Muchas veces, ante el errado pensamiento del “yo todo lo puedo”, impulsado además desde la terquedad y el orgullo personal, creemos que lograremos alcanzar varias metas y objetivos enmarcados en la exageración y la irrealidad. 

Ante esta frustración de “hacer posible lo imposible”, mi autoestima y mi capacidad de amar se han debilitado en repetidas ocasiones como consecuencia de la falta de conexión con mi soledad y mi silencio interior. No sabía en realidad lo que quería y agotaba constantemente mi energía vital al sentirme insatisfecho por no ser perfecto.

Al resignificar varias de las creencias y valores materiales que gobernaban mis acciones, hoy reconozco el valor de la salud mental, el equilibrio emocional y la paz en el alma. Cuando olvido vivir en esta armonía, me lleno de rencor, tristeza, ira, justificación y oculto mis defectos ampliando los del otro. 

Sin duda, el señalamiento continuo hacia los demás, es una clara muestra de la inútil lucha interna que sostengo para no seguir justificando mis propios errores y debilidades.


Verme tal y como soy, implica caminar hacia la soledad, que es la madre de la esperanza y encontrar respuestas en el silencio, que es el padre de la verdad.
 

Juan Pablo Martí
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Juan Pablo Martí

No es posible escuchar lo que quiere mi corazón con tanto ruido exterior y mucho menos, saber lo que necesito para ser libre, si continúo esclavizado a mis deseos que son influenciados por los espejismos de felicidad que ofrece la sociedad del consumo y el cansancio. 

Por esta razón, el “darse cuenta” implica preguntarse ¿quién soy yo? ¿Qué es lo que motiva mis sueños y deseos más profundos? Y ¿cuál es el sentido y el propósito de mi vida?

La vida es de ciclos. Nada permanece estable, pero tenemos la capacidad de elegir cómo nos sentimos ante las adversidades para superarlas. 

Hoy elijo conservar mi optimismo a pesar de las circunstancias de esta pandemia. Elijo renunciar al rencor y a la venganza, elijo amarme a mí mismo y a los demás, elijo también perdonándome y perdonar los errores que como humanos podemos cometer. 

Pero, ante todo, elijo soltar el miedo y los pensamientos que me hacen daño y me lastiman, pues estas actitudes son contrarias al amor. Aprender a vivir de forma sencilla y simple, es una de las mejores recetas para aliviar las turbulencias del alma.

Por eso, doy gracias a la vida por todos los pequeños y grandes regalos que día a día me ofrece, como poder salir a respirar aire puro a las afueras de Bogotá, acatando las recientes reglas para “la nueva normalidad” decretadas por la alcaldesa Claudia López y siguiendo de forma meticulosa los protocolos de bioseguridad. Hacía mucho tiempo que no gozaba de esta libertad ni me sentía tan feliz como el pasado domingo.
 

El contacto íntimo y natural

Cortesía Liam Pozz
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Cortesía Liam Pozz

Estoy de nuevo en medio del bosque, rodeado de una bella y tranquila naturaleza viva, escuchando los agudos trinos de aves y la melodía que produce el viento sobre los grandes pinos ciprés, los frondosos siete cueros y algunas simbólicas especies de nuestros páramos como el paciente frailejón, cuya resistencia para sobrevivir en los lugares más fríos del mundo, lo hace mucho más bello y admirable.

Además, mis sentidos se recrean con el sonido del agua azul oscura de la Represa del Sisga, un lugar formidable situado en el municipio de Chocontá en el departamento de Cundinamarca, a 55 km de Bogotá. 

Mi cuerpo se siente pleno y en armonía con el exterior. Hoy puedo entender un poco más al poeta norteamericano Walt Whitman (1819 – 1892), cuando permaneció desnudo durante mucho tiempo en algunos de los bosques nativos estadounidenses.

Allí se inspiró en su maravillosa obra “Hojas de hierba”, en una época donde conectarse con los sentidos era una pérdida de tiempo y la expresión del “sí mismo” se consideraba un pecado egoísta.

La sencillez de la naturaleza y la simplicidad de vivir en el aquí y en el ahora, me motivaron a “darme cuenta” que estoy vivo y conectado a la Madre Tierra. 

Somos la única especie que se percata de que existe, pues nos reconocemos en una fotografía o al mirarnos en un espejo. Asimismo, desde la sabiduría natural entendemos que nuestra esencia es espiritual y, además, poseemos una identidad propia que nos fusiona a todos socialmente, pero al mismo tiempo, es única e irrepetible en cada ser humano. 

En los últimos años, la capacidad de “darse cuenta” y el entrenamiento de la “conciencia plena”, es uno de los procesos terapéuticos más sanadores para las personas que consultan y a su vez, se benefician con otros métodos de recuperación no menos importantes, tales como la medicina psiquiátrica y alternativa, la psicoterapia, la Logoterapia y el Coaching Ontológico certificado.
 

Cortesía Aditya Das
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Aditya Das

Desde esta novedosa orilla, podemos comprender la importancia de vivir en el hoy para descubrir el mundo exterior, es decir, sintiendo, tocando, mirando, oliendo y saboreando este mismo instante.

Además, podemos iniciar la gran aventura de emprender nuestro viaje interior para descubrir el potencial que existe en cada uno de nosotros, comunicándonos con nuestro cuerpo y experimentando sus manifestaciones físicas, tensiones musculares, sensaciones de calor o frío, al igual que los sentimientos y las emociones. 

Cabe recordar que estas funciones son coordinadas por nuestro cerebro, que distribuye a todos nuestros sistemas psicobiológicos la energía necesaria para mantenernos conscientes y con vida.

Esto mejora nuestra evolución hacia la unicidad, habilitando una nueva conciencia personal y colectiva en donde prima la cultura del auto cuidado, la cual puede crear un nuevo equilibrio social para la mayoría de los habitantes del planeta.

Sin embargo, existe un proceso mental entre el recuerdo y la imaginación que muchas veces nos impide vivir en el aquí y en el ahora, pues el individuo intenta racionalizar, explicar y proyectar todos sus pensamientos. Por esta razón, en ocasiones, es difícil asimilar el concepto del eterno presente. 

Para el físico y Premio Nobel Albert Einstein (1879 – 1955), el tiempo es relativo pues es la mente la que crea las líneas del tiempo. Desde la física moderna, tanto el pasado como el presente y el futuro son en realidad uno solo, debido a que las leyes de la física son temporalmente reversibles, es decir, los mismos efectos ocurren sin importar si el tiempo corre hacia delante o hacia atrás.

Una nueva actitud interior
 

Quentin Rey
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Quentin Rey

Un corazón alegre multiplica la salud y los años, pero un espíritu de crítica y tristeza, enferma y amarga la existencia. Cuando las cosas se ponen difíciles y oscuras en la vida, tu actitud interior las ilumina con la luz de la esperanza y el sosiego. Deja que todo fluya. Simplifica tu vida y siente. Vive en el aquí y en el ahora... Sencillamente, existe. 

La madurez es el arte de vivir conciliado contigo mismo, aceptando que ciertas cosas de tu manera de ser, sí se pueden cambiar y mejorar, como quizás otras no. Esta cualidad de la humildad es la que te ayuda a fortalecer y organizar las emociones, tomando decisiones acertadas y benéficas para la vida. 

Vivir el día de hoy y de instante en instante, te hará disfrutar de una paz interior al llevar solamente las cargas de esta jornada sin angustia y estrés. 

La consciencia tranquila y el cumplimiento de los compromisos personales para construir una firme y justa prosperidad económica, te generan un estado de emprendimiento positivo basado en el gozo de sentirte útil no sólo para tu familia sino también ayudando a los demás. Por eso, busca islas de tranquilidad y de silencio en donde la lentitud, la calma y la armonía logren revitalizar tu cuerpo y tu mente. 

De mi parte y para preservar este nuevo estado de lucidez y bienestar general en mi vida, estoy dispuesto a seguir en aislamiento preventivo otros seis meses o el tiempo que sea necesario, con tal de seguir disfrutando de este amoroso estado de soledad y también de serenidad con el universo.