Más de 150 medios de comunicación cesan su trabajo en Afganistán

Publicado por: christian.sandoval el Lun, 13/09/2021 - 17:36
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Agencia Sputnik
De acuerdo con los líderes de la resistencia en Afganistán, quienes han pedido al mundo no reconocer al gobierno talibán, las medidas restrictivas y la crisis económica en los medios hace peligrar la supervivencia de la prensa en el país.
Más de 150 medios de comunicación cesan su trabajo en Afganistán.
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EFE/STRINGER

En menos de un mes, más de 150 medios de comunicación cesaron sus actividades en Afganistán donde los miembros del movimiento talibán tomaron el poder, informó el canal de televisión Tolo News.

"Organizaciones que apoyan a los medios de comunicación libres en Afganistán han dicho este lunes que desde la caída del gobierno anterior a mediados de agosto, 153 medios han suspendido sus actividades en 20 provincias", comunicó el canal televisivo.

Esas organizaciones advierten de que si no se resuelve la crisis financiera que experimentan los medios de comunicación en Afganistán, así como si no se abordan las restricciones impuestas en su contra, es probable que más medios dejen de operar en el país. Esto, como parte de una ofensiva silenciosa que estaría emprendiendo dicho gobierno contra las voces disidentes. 

Dinero y nuevo Gobierno en Afganistán 

 

Los combatientes del movimiento talibán descubrieron unos seis millones de dólares y al menos 15 lingotes de oro en la casa del exvicepresidente Amrullah Saleh, líder de la resistencia que reivindica el papel de presidente interino de Afganistán, informó la agencia Khaama Press.

El medio apunta a un vídeo difundido en las redes sociales, en el que los talibanes muestran las riquezas encontradas en la residencia de Saleh. Una fuente del movimiento talibán confirmó a Sputnik que en la casa del exvicepresidente se hallaban "enormes cantidades de dinero".

Hasta el momento, ni Saleh ni los representantes de las fuerzas de resistencia a los radicales han comentado esta información.

Del 6 al 14 de agosto, los combatientes del movimiento talibán se hicieron con el control de buena parte de Afganistán y el día 15 entraron en Kabul y tomaron el palacio presidencial. El presidente afgano, Ashraf Ghani, huyó del país.

La semana pasada, los talibanes anunciaron la caída de Panjshir, la última de las 34 provincias que no habían sido tomadas por la insurgencia y el martes anunciaron la composición del nuevo gobierno interino de Afganistán, formado por los miembros del movimiento fundamentalista. El portavoz de los talibanes, Zabiullah Mujahid, subrayó que no se trata de un gobierno permanente.

Las fuerzas de resistencia lideradas por Saleh y el jefe guerrillero Ahmad Massoud, que se oponen al talibán, tacharon de ilegítimo el nuevo gobierno y llamaron a la comunidad internacional a no reconocerlo. 

Presidido por Mohammad Hassan Akhund, quien se desempeñó como canciller durante el primer gobierno de los talibanes, el nuevo gabinete tiene un marcado perfil fundamentalista, contrariamente a las promesas de "gobierno inclusivo" que los talibanes hicieron al retomar el poder tras dos décadas de intervención militar extranjera.

Según algunos medios, al menos 14 de los 33 miembros del gobierno provisional figuran en la lista del Comité de Sanciones 1988 del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas.