La situación de seguridad en Nigeria vuelve a encender las alarmas tras un reciente informe de la organización Sociedad Internacional de Libertades Civiles y Estado de Derecho, que documenta 1.402 cristianos asesinados y 1.800 secuestrados en los primeros 96 días de 2026.
Las cifras, que superan las reportadas el pasado 19 de marzo, evidencian un aumento sostenido de la violencia en varias regiones del país africano. El reporte detalla que entre finales de marzo y el 6 de abril de 2026 (Lunes de Pascua) se registraron 350 homicidios adicionales y 110 nuevos secuestros.
Especial preocupación generan los ataques ocurridos durante la Semana Santa, donde se contabilizaron 102 asesinatos, incluidos 34 durante el Domingo de Pascua, un panorama que la ONG calificó como particularmente grave.
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El secuestro, una amenaza letal
Además del aumento en los homicidios, el informe advierte sobre el alto riesgo que enfrentan las víctimas de secuestro. Según los datos, uno de cada diez cristianos secuestrados muere en cautiverio.
Las causas incluyen torturas, hambre, heridas de bala, ataques con machete y falta de atención médica, en condiciones descritas como inhumanas.
InterSociety también lanzó fuertes críticas contra el Gobierno de Nigeria, al que acusa de minimizar la crisis y de promover versiones que atribuyen la violencia a enfrentamientos entre comunidades.
La organización sostiene que existe una tendencia a ocultar la magnitud de los ataques contra cristianos, además de denunciar una supuesta parcialidad de las fuerzas de seguridad frente a los grupos armados.
Presencia de grupos yihadistas en expansión
El conflicto está marcado por la acción de organizaciones como Boko Haram y el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), activos principalmente en el noreste del país. En el noroeste, también opera el grupo Lakurawa, vinculado al Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), con presencia en regiones como Kebbi y Sokoto.
La respuesta militar se intensificó a finales de diciembre de 2025, cuando fuerzas nigerianas, con apoyo de Donald Trump, ejecutaron ataques aéreos contra posiciones yihadistas. El presidente estadounidense justificó estas acciones como una reacción ante una supuesta “masacre de cristianos” en el país.
*Con información de EFE*
