La suspensión de los ataques redujo de inmediato la tensión en los mercados internacionales. El precio del petróleo registró una fuerte caída ante la expectativa de una disminución del riesgo sobre el suministro mundial de crudo, luego de que Washington y Teherán anunciaran una pausa en las hostilidades.
Aunque la decisión abre una ventana para la diplomacia, el panorama sigue siendo incierto. El presidente Donald Trump advirtió que Estados Unidos podría reanudar las operaciones militares si las negociaciones con Irán no avanzan, mientras Teherán insistió en que responderá si vuelve a ser atacado.
El petróleo Brent cayó cerca de un 5 % y se ubicó alrededor de los 92 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) descendió hasta los 84 dólares, reflejando un menor temor a interrupciones en el suministro mundial.
La caída del petróleo respondió principalmente a la expectativa de que disminuya el riesgo de interrupciones en el suministro mundial de crudo, especialmente a través del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo.
Sin embargo, la incertidumbre continúa. Aunque Washington y Teherán mantienen suspendidas sus acciones militares directas, Irán aseguró que no busca reanudar conversaciones con Estados Unidos en este momento y advirtió que responderá si se reactivan los bombardeos. Al mismo tiempo, varios países de la región reportaron incidentes con drones, lo que refleja que la tensión en Oriente Medio sigue latente pese a la tregua.
