Alianza Verde, ¿una 'tercera opción' biche o madura?

27 Septiembre 2013, 11:26 AM
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La alianza entre verdes y progresistas no acaba de cuajar. Además de las oposiciones internas en ambas colectividades, que por poco logran tumbar el acuerdo, se suman las diferencias dentro de la nue
La alianza entre verdes y progresistas no acaba de cuajar. Además de las oposiciones internas en ambas colectividades, que por poco logran tumbar el acuerdo, se suman las diferencias dentro de la nueva Alianza Verde, que desde el mismo nombre no parece querer ocultar las fracturas. Puede parecer una nimiedad, pero para muchos progresistas el hecho de que el nombre de su movimiento no apareciera en la nueva marca generó incomodidad; algunos reclamaban que la alianza era una fusión y no una adhesión. También hay incertidumbre sobre el futuro de uno de sus más importantes propósitos: la candidatura a la presidencia. Hasta ahora hay dos posibles candidatos, Enrique Peñalosa, originario de los verdes, y Antonio Navarro, de los progresistas. Los dos con profundas diferencias ideológicas. Tratar de conciliarlas para que vayan a una consulta única de la Alianza Verde será difícil. Asegurar que el derrotado en esas primarias apoyará incondicionalmente al vencedor también suscita dudas. Pero más allá de eso, las mayorías en ambas agrupaciones se sienten felices con la nueva unificación y aspiran ser la tercera opción para los millones de electores que no quieren enmarcarse dentro el polarizado espectro del ‘uribismo’ y el ‘santismo’. KienyKe.com evaluó la situación con dos líderes políticos de las dos colectividades para encontrar si existe optimismo dentro de las bases sobre esta nueva alianza y no se trata de un efervescente instante como la ‘ola verde’ de hace cuatro años. Los concejales de Bogotá Angélica Lozano, originalmente de progresistas y que no ha estado tan inmersa en la consolidación de la fusión, y Antonio Sanguino, originario del Partido Verde que prestó sus buenos oficios para lograr la unión, nos contaron sus visiones. ¿Creen que esta alianza nació con pie derecho, en medio de tantas críticas y divisiones tanto dentro de los verdes como dentro de progresistas? Angélica Lozano: El reto que tenemos en esta alianza es crear una plataforma y un espacio para la ciudadanía. Todos los partidos políticos están desconectados de la realidad. Se representan así mismos. El reto de esto, más que superar un umbral, que es un reto real, es ser un espacio para conectarse con la ciudadanía. Ahora toca ir a enamorar y seducir con resultados, con programas de contraste viables. No solo de hacer oposición, sino de formular propuestas. Ese es el reto, la tarea por hacer. Antonio Sanguino: Este acuerdo no nace ni con pie izquierdo ni con pie derecho. Nace por el centro. Yo creo que este es una cuerdo que tiene muchas posibilidades de éxito, nosotros aspiramos a que no sea un acuerdo meramente electoral, sino que aquí estemos consolidando un proyecto con vocación de largo plazo. Es un proyecto que más allá de las definiciones ideológicas  de izquierda o derecha, tiene un conjunto de propuestas para el país y una coincidencia programática para adelantar transformaciones democráticas como las que Colombia reclama, nosotros queremos hacer política independiente por fuera de la política tradicional y ofrecerle una alternativa de esas características a los colombianos. ¿Pero cómo arrancar bien si hasta con el nombre hay problema? Antonio Sanguino: Este tipo de alianzas nunca son fáciles, tienen una cuota de dolor al interior de  las partes que concurren en este acuerdo, pero quienes estamos jalonando este proceso de congruencia creemos que la responsabilidad que tenemos con el país y la inmensa posibilidad que tenemos de ofrecer por fin un gobierno distinto a las formulas tradicionales, es tan grande que estas dificultades y dolores son pequeñeces que deben ser superadas y tramitadas adecuadamente. Angélica Lozano: Para mí es un asunto menor el del nombre. Yo confió en la tarea de los negociadores y también respeto las decisiones que tomen allá. Esto no está en el nombre ni en los símbolos, sino en los contenidos y las prácticas. Eso sí hace la diferencia. ¿Realmente existen coincidencias puntuales que comparten los dos movimientos?, y ¿en qué se siguen diferenciando en términos ideológicos? Angélica Lozano: Hay es que construir una plataforma común. El reto es clarificar esa plataforma, clarificar los objetivos. Creo que el Partido Verde está haciendo un giro de regreso. Hoy se quejan los que ven como un absurdo inconcebible una alianza con progresistas, pero son los que se fueron con Uribe. La vida da vueltas y es una oportunidad para responderle a la gente ubicándose y generando propuestas con práctica. El futuro de esta alianza es tender al centro, ni tan a la izquierda, como puede ser progresistas con Petro, ni tan a la derecha. Antonio Sanguino: Tenemos una primera identidad, que somos fuerzas independientes. Es decir que no hacemos parte de la política tradicional en Colombia. Incluso tenemos una suerte de monarquía familiar en el manejo de los asuntos públicos, y esas fuerzas tradicionales se siguen expresando como lo han hecho siempre, o asumen nuevas empaquetaduras, con todo respeto, Cambio Radical, La U, son expresiones con nuevos empaques de la política tradicional. Tenemos diferencias por supuesto, de apreciaciones del acontecer político nacional, seguramente en la revisión de los TLC por ejemplo. Antonio Navarro Wolff, Enrique Peñalosa, Kienyke Antonio Navarro y Enrique Peñalosa se enfrentarían en una consulta interna para definir el candidato de la Alianza Verde a la Presidencia. En general, hasta aquí, la visión compartida es de diferencias que se pueden conciliar y coincidencias que valdría la pena utilizar como bandera política, como la de no ser “lo mismo” en la política tradicional de Colombia. Además parece haber ambiente para que el proyecto tome fuerza y trascienda más allá del momento electoral. Pero al margen de las intenciones, los ojos de la opinión estarán centrados en el menú de políticos que ofrezcan para las elecciones de 2014, innegable motivo que detonó esta fusión. Los dos partidos tenían amenazado su futuro ante el riesgo de no lograr obtener en las elecciones parlamentarias el umbral del 3%, unos 450 mil votos, que firmara su supervivencia. Esta incertidumbre se alimenta con la inminente salida de varios de sus miembros, como el congresista Alfonso Prada, que tuvo una popular votación de 158 mil. No se puede olvidar que desde hace algunos meses, Cambio Radical le ha coqueteado a él para ir a sus filas. ¿Estiman que podrá haber una salida masiva de militantes, tanto de verdes como progresistas, por esta nueva alianza? Angélica Lozano: Masiva no, pero sí es viable y es respetable, porque cada persona debe estar donde se siente cómoda. No lo vería como una desbandada porque no veo las masas (que quieran irse). Yo creo que es legítimo, válido y hay que tomarlo con respeto, altura y tranquilidad. Antonio Sanguino: Yo creo que puede pasar lo contrario, que puede haber una sumatoria de muchos sectores independientes de este país a este propósito. Con depuración y nuevas adhesiones, ¿podrán convertirse en esa ‘tercera opción’ que desafíe al uribismo y santismo? ¿Cómo lo harán? Antonio Sanguino: Siendo coherentes con lo que pensamos, rescatando el espíritu de la ‘ola verde’, reafirmando unos valores, unos principios y unas prioridades programáticas, una propuesta realista pero comprometida con transformaciones democráticas para el país. Creemos que el país está cansado de la política tradicional y de la polarización entre el santismo y el uribismo, por la polarización entre izquierda y derecha, por la  confrontación política y armada que se ha vivido en los últimos 50 años. Y hay una gran clase media y unos sectores populares que están dispuestos a una propuesta de cambio como la que podemos representar. Angélica Lozano: No tengo el afán ni la locura de buscar ganarle a Santos en la presidencia. Yo creo que este espacio y plataforma se puede conectar con la ciudadanía y tener futuro real si calma la fiebre, si deja de perseguir el oropel de la presidencia. Hay que concentrarse en el congreso, que ha sido cooptado por alas ilegales, y luego alentar esfuerzos regionales para 2015. Creo que tanto afán presidencialista lo que hace es desviar las energías y ponernos en una carrera loca, y lo que necesita la democracia no es afán ni calentura de creer que es para ganarle a Santos o al uribismo. ¿En una eventual consulta interna entre Enrique Peñalosa y Antonio Navarro Wolff, cree que habrá reglas claras para que quien pierda realmente apoyo al vencedor? Angélica Lozano: Yo tengo gran aprecio personal y político por ambos. Reconozco sus gestiones en cargos que han ocupado. Pero quisiera a ambos verlos en el Congreso, en el Senado. Esos dos talentos podrían coexistir. Ahora, ellos como personas, si se comprometen, creo que harán su esfuerzo como han hecho en el pasado (de reconocer derrotas). Navarro cargó la maleta de Carlos Gaviria cuando perdió la consulta. Peñalosa cargó la maleta de Mockus cuando perdió la consulta. Los dos tienen la altura para hacerlo, cumplir su palabra. Pero las bases de uno y otro tendrán las diferencias, y resulta ingenuo creer que en este momento se pueda dar ese apoyo. Antonio Sanguino: Esa debe ser una condición, es una regla de oro de una consulta democrática. ¿Alguna otra opción para la precandidatura presidencial? Antonio Sanguino: Son las cartas que hasta ahora se han barajado, seguramente podrán aparecer otras, pero sea cual sea el número de personas que se presenten lo más importante es que aquí haya un proyecto colectivo y político por encima de los liderazgos personales, aquí no estamos construyendo un club de amigos para alabar a un personaje, acá estamos construyendo una propuesta política. Angélica Lozano: No me interesa, no me despeina, no me preocupa ni me emociona la competencia presidencial. Me entusiasma toda la enérgica en el congreso, porque ese va a ser un escenario importante. ¿Cómo deberán conformarse las listas al congreso de la Alianza Verde, para que no haya peleas entre los partidos fusionados? Angélica Lozano: Ni siquiera se necesita  la milimetría de determinados cupos para uno y otro…  lo que importa es la calidad de la gente, la representación regional, la diversidad de esfuerzos. Antonio Sanguino: Aquí no vamos a aplicar la milimetría. Vamos a construir una lista con un criterio muy abierto, incluso personas que no son de las dos o tres  fuerzas que fundan este acuerdo podrán presentar su nombre si son líderes independientes y si comparten nuestro programa. Congreso Partido Verde, kienyke En el Congreso Nacional del Partido Verde, esta semana, se selló la alianza con Movimiento Progresistas La tarea no está totalmente hecha. La Alianza Verde podría buscar adherir a más partidos, entre ellos a Compromiso Ciudadano, del gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, que garantiza un importante caudal electoral paisa. También se ha rumorado de llamados al Polo Democrático, pero que han sido tajantemente descartados. Para muchos, como Angélica Lozano, la tarea no es pensar en más partidos, sino en ciudadanos independientes que quieran unirse a esta opción. ¿Está tan sólida esta alianza como para seguir buscando más partidos para fusionar? Antonio Sanguino: Primero lo primero, hay que consolidar esta alianza, ese es el trabajo que vamos a hacer estos meses. Pero en todo caso hay que mantener un dialogo muy fluido con el espectro de fuerzas políticas independientes que el país tiene, sin afanes, con mucho cuidado, con mucha responsabilidad pero también con mucha firmeza en las convicciones y en los acuerdos que hemos construido hasta el momento. Angélica Lozano: No. (Angélica Pregunta cuál otro partido, y entre otros nombres le presentamos el Polo). El Polo que gobernó con Samuel Moreno, que fue silencioso y mudo ante sus desmanes no me representa. No tendríamos puntos de encuentro, creo yo. Ellos están haciendo un trabajo válido de la izquierda radical, importante, necesaria, lo respeto y valoro, pero la política no es todos con todos. Esta alianza, para muchos, tuvo más fuerza desde el lado de los verdes que de los progresistas. No se vio mucha participación de Petro o Navarro en su consolidación. ¿Qué tal Progresista se eche para atrás? Angélica Lozano: Es que Petro no puede meterse en esto. Él tiene un reto gigantesco de gobernar y gobernar bien. Lo último que puede es dedicarle tiempo a esto, ni más faltaba. Y Navarro es la persona que más le ha dedicado tiempo, lleva más de un año hablando con todos los actores del espectro político alternativo y construyendo estas relaciones de confianza. Navarro por progresistas ha liderado desde hace mucho más de un año todos los esfuerzos. Los verdes han hecho lo propio, pero Navarro le ha metido la fecha. Antonio Sanguino: Yo he visto a Navarro muy entusiasmado y  ha sido un promotor y un motor en la construcción de este acuerdo. Por lo que conozco y he hablado con los amigos del progresismo hay también un ánimo muy grande en que esta unión no solo se cristalice, sino que además sirva para invitar a otros sectores, liderazgos y fuerzas independientes.  Creo que Compromiso Ciudadano seguramente va a decidir volver plenamente a este acuerdo y hemos recibido con beneplácito la disposición de Pido la Palabra a ingresar a esta fuerza independiente. El cuestionamiento final fue solo con Angélica Lozano, quien suena como candidata al congreso y que encontraría una oportunidad en esta alianza. ¿Le suena ir por la lista de Alianza Verde al Congreso? Algún día llegaré. Hace cuatro años lo intenté, no llegué. Vine al concejo, haciendo mi mayor esfuerzo, y aquí vamos. ¿Está inhabilitada por su curul en el Concejo? Algunos dicen que sí, otros que no. ¿Y los que le dicen que no, le han motivado a que lo haga? En este país donde hay menos mujeres haciendo política, a las mujeres que estamos, que hemos hecho carrera con pausa… no soy delfín, no soy rica, llevo 18 años en esto, pero creo que esta construcción es de largo plazo, y pues hay que tomarse el tiempo para tomar cada paso.

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