Deisy Dorelly Guanaro Chavita era apenas una niña cuando, según su testimonio, fue reclutada de manera forzada por las FARC. Su infancia quedó atravesada por los abusos, las torturas y diferentes hechos de violencia que aún hoy permanecen en su memoria.
Décadas después, mientras continúa esperando una reparación efectiva, su historia llegó hasta Daniel Briceño, quien este 20 de julio inició su periodo como representante a la Cámara y decidió que su primera acción como congresista estaría relacionada con ella.
Briceño anunció que entregará la totalidad de la prima de servicios que recibirá durante su primer año en el Congreso para financiar un proyecto productivo en beneficio de Deisy. El objetivo es que estos recursos se conviertan en el capital inicial de un emprendimiento que le permita generar ingresos y recuperar su autonomía económica.
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La decisión fue conocida en medio de la discusión nacional por la determinación judicial que mantuvo el pago de la prima de servicios para los nuevos integrantes del Congreso. Mientras el debate se concentraba en si los legisladores debían o no recibir ese beneficio, Briceño decidió darle un destino diferente.
“Esta prima se convertirá en una oportunidad para una víctima del conflicto armado”, explicó el representante, quien señaló que el proyecto contará con el acompañamiento del empresario colombiano Mario Hernández.
La iniciativa busca que Deisy pueda poner en marcha una actividad productiva sostenible y no dependa únicamente de una ayuda económica temporal. Por esa razón, además de los recursos, el proceso incluirá orientación para la construcción y consolidación del emprendimiento.
Para Deisy, la propuesta representa una posibilidad de comenzar una nueva etapa después de años esperando que el Estado y los responsables del reclutamiento respondan por lo ocurrido. Ella ha manifestado que uno de los momentos más difíciles ha sido observar cómo algunos de sus victimarios accedieron a beneficios y escenarios de participación política, mientras muchas víctimas todavía buscan respuestas.
Briceño aclaró que su decisión no pretende reemplazar la obligación que tienen los responsables del conflicto de reparar de manera integral a quienes sufrieron sus acciones. Sin embargo, aseguró que espera enviar un mensaje sobre la necesidad de poner a las víctimas en el centro de la conversación nacional.
El representante también anunció que su intención es mantener esta iniciativa durante los próximos años de su periodo legislativo. Su propuesta consiste en destinar cada prima de servicios que reciba como congresista a la creación de proyectos productivos para víctimas de las FARC.
De esta manera, la prima que normalmente reciben los legisladores se transformaría anualmente en una oportunidad económica para una persona afectada por el conflicto armado. La selección de los beneficiarios y el acompañamiento de cada emprendimiento se realizarían de acuerdo con las necesidades de las víctimas.
La primera beneficiaria será Deisy Dorelly Guanaro, una mujer cuya historia comenzó marcada por el reclutamiento forzado, pero que ahora tendrá la posibilidad de construir un proyecto propio.
Más allá del debate sobre los ingresos de los congresistas, la decisión de Briceño vuelve a poner sobre la mesa una deuda pendiente: la reparación de miles de colombianos que sobrevivieron al conflicto y que todavía esperan oportunidades reales para reconstruir sus vidas.
