El debate que despertó el homenaje a víctimas de Masacre de las Bananeras

Publicado por: juan.sacristan el Mié, 18/11/2020 - 20:27
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Ernesto Macías se opuso al proyecto para exaltar la memoria de las víctimas de la Masacre de las Bananeras que propusieron los senadores Antonio Sanguino e Iván Cepeda.
homenaje a víctimas de la Masacre de las Bananeras
Créditos:
Museo Etnográfico de Santa Marta de la Universidad del Magdalena.

Las leyes de honores y exaltación de memoria no suelen tener mayor discusión en las comisiones segundas de las cámaras del Congreso, pero el senador Antonio Sanguino propuso uno que despertó cayos en la Comisión Segunda del Senado.

El senador Antonio Sanguino, junto a Iván Cepeda, presentó un proyecto de ley para exaltar la memoria de las víctimas de la Masacre de las Bananeras, que a causa de la oposición al proyecto estuvo a punto de hundirse y quedar archivado en los anales de la Comisión Segunda, tal como la memoria histórica del hecho.

El 5 de diciembre de 1928 los manifestantes de la United Fruit Company, que llevaban cerca de tres años en huelga, fueron citados en la Plaza de Ciénaga para negociar, supuestamente con el Gobierno y los funcionarios de la empresa, las exigencias por condiciones laborales dignas. Los manifestantes mantuvieron su protesta y en la noche cerca de 300 militares emprendieron una respuesta violenta de la que no se conoce el número total de muertos.

El embajador norteamericano de la época, como relató el senador Sanguino, afirmó que la cifra podría llegar a mil personas asesinadas. Varios historiadores coinciden en que el desconocimiento de la cifra oficial radica en el control de la información que hizo el presidente Miguel Abadía Méndez de la época, él mismo notificó 15 muertos y 12 heridos. Sin embargo, la Comisión designada descubrió que podrían ser más de 1.500 muertos por los relatos de pobladores que vieron los trenes que antes cargaban bananos, llenos de muertos, cual holocausto Nazi.

En ese sentido, los senadores Sanguino y Cepeda propusieron un proyecto de ley que busca establecer el 6 de diciembre como el día nacional de conmemoración de la masacre, el desarrollo de un documental sobre el hecho, la compilación de la información por parte de la academia, y un monumento en Ciénaga para la conmemoración de las víctimas.

El proyecto también contemplaba la creación de un programa de desarrollo económico y un grupo de becas, pero estos artículos fueron eliminados por la oposición del senador Macías y Berner Zambrano, quienes criticaron la inversión en gasto que podría generar el reconocimiento de las víctimas de la Masacre de las Bananeras.

El senador Ernesto Macías, del Centro Democrático, criticó que se ordenara el gasto del presupuesto, aseguró que hay reconocidas más de 9 millones de víctimas en la Ley 1448, que si bien se establece a partir de 1985, es extensiva para las demás personas afectadas por la violencia en el país. 

Macías también señaló que no consideraba necesario establecer un día para un grupo específico de víctimas, como es el caso de la Masacre de las Bananeras, porque el país ya contaba con el 9 de abril que por ley es el día de conmemoración de ese grupo poblacional. Además, cuestionó el programa de becas que propuso Sanguino, porque el gobierno estableció Generación E para ese respecto y ya ha beneficiado a más de 120 mil jóvenes.

“Sería un mal mensaje de la Comisión que ante un proyecto de esta naturaleza hubiera un voto negativo. No hay una acción clara, afirmativa, del Estado para resarcir la memoria de este acontecimiento y sería un acto de negacionismo plantear un voto negativo a esta iniciativa”, señaló el senador Cepeda.

Junto a Macías, Paola Holguín, José Luis Díaz Granados, John Harold Suárez Vargas, Juan Diego Gómez Jiménez, Luis Pérez Oyuela votaron negativamente el proyecto y se ordenó archivar la iniciativa, por una votación mayoritaria de 6 contra 5 votos.

Pese a la votación, uno de los senadores que votó negativo no escuchó la proposición del ponente y autor Sanguino de eliminar dos artículos que representaban el mayor gasto fiscal, como el programa de becas y desarrollo, por lo que se propuso reabrir la votación y el resultado cambió.

Por esta razón el proyecto será votado nuevamente en la comisión con un nuevo articulado en la próxima sesión, sin embargo, la oposición seguirá vigente y podría confirmarse que por decisión mayoritaria quede archivado.