De la Calle y Jaramillo rechazan revisión de la relación bilateral con Cuba

Publicado por: sebastian.alvira el Sáb, 16/01/2021 - 12:35
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El Jefe del Equipo Negociador del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle y el ex Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, se refirieron a la petición del Centro Democrático sobre la relación con Cuba.
De la Calle y Jaramillo rechazan revisión de la relación bilateral con Cuba

La saliente administración de Donald Trump por medio del Departamento de Estado de los Estados Unidos reintegró a la República de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo. Uno de los argumentos que determinaron tal posición es la permanencia de miembros de la delegación de paz del ELN en su territorio. 

Ante esa situación, congresistas del Centro Democrático le solicitaron al presidente Iván Duque, que revise la relación que tiene Colombia con Cuba y tome decisiones de fondo respecto al régimen cubano liderado hoy por Miguel Diaz-Canel.

"Usted, Señor Presidente, ha solicitado en reiteradas ocasiones al régimen cubano la captura y extradición de varios miembros del ELN, entre las que se encuentran Nicolás Rodríguez alias "Gabino", "Pablo Beltrán", y "Aureliano Carbonell", quienes son protegidos por el régimen de Cuba. Hasta el día de hoy no ha sido acogida dicha solicitud por la isla", dice el comunicado de los congresistas.


También le recordaron a Duque que él mismo ha manifestado que Cuba debe privilegiar "las relaciones con los criminales del ELN o privilegiar las relaciones con Colombia", sin embargo, en su administración, el régimen cubano "ha decidido estar del lado del grupo terrorista que tanto daño le ha hecho a nuestra nación".

Calificaron a Cuba como un obstáculo para lograr la paz: "En las relaciones diplomáticas de nuestra nación, hoy Cuba significa un obstáculo real para poder alcanzar esa paz con justicia que anhelamos todos los colombianos, por lo que de manera respetuosa le solicitamos una revisión cuidadosa, y decisiones de fondo, respecto a las relaciones con el régimen cubano liderado hoy por Miguel Diaz-Canel". 

Dicha comunicación del Centro Democrático, fue rechazada fuertemente por el ex Jefe del Equipo Negociador del Gobierno colombiano. Humberto de la Calle y el ex Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo. Explicaron que, durante los casi cinco años de negociación en La Habana, gozaron del apoyo decidido del gobierno de Cuba, que echó mano de sus mejores recursos para garantizar junto con Noruega el éxito de las conversaciones.

"En una situación que no era precisamente de abundancia, Cuba puso a nuestra disposición una multiplicidad de casas, salones de conferencia y -mucho más importante- sus más expertos diplomáticos, en La Habana y en Bogotá, para facilitar de la mejor manera la negociación. Lo decimos con toda certeza: sin el compromiso y el aporte de Cuba no habría habido acuerdo de paz en Colombia". 

 

Agregaron que en ese tiempo, las autoridades cubanas ejercieron especial vigilancia sobre la delegación de las Farc, para asegurar que su presencia en La Habana se ajustara a los propósitos del proceso de paz.

"En broma una vez nos dijeron: "a las Farc no las dejamos hacer ni siquiera ejercicio en conjunto, para que nadie vaya a pensar que están montando aquí un campamento".

Por lo tanto, calificaron como un despropósito y un acto de ingratitud estatal sin par con la República de Cuba que, en el marco de negociaciones similares con el ELN, el Gobierno de Iván Duque haya exigido la entrega a las autoridades colombianas de los miembros de esa delegación, en contra de los protocolos firmados por el Gobierno de Colombia y los garantes internacionales, que exigen regresar a los negociadores del ELN a sus lugares de origen en caso de rompimiento de las conversaciones.

"El hecho de que el ELN hubiera cometido un acto terrorismo atroz en la Escuela de Cadetes de la Policía Nacional en Bogotá -que condenamos con la mayor vehemencia- y de que el gobierno, como es su derecho, hubiera abandonado la negociación, no cambia los términos de lo acordado formalmente por Colombia en el marco del proceso de paz". 

Sostuvieran que al igual que en su momento los miembros de la delegación de las Farc, todos los miembros de la delegación del ELN estaban autorizados por el Gobierno de Colombia para participar en las negociaciones, y sus órdenes de captura habían sido levantadas. Pero, el actual Gobierno prefirió ignorar esas obligaciones internacionales de Colombia y hacerle juego a una estrategia de corte ideológico de la saliente administración americana, que desde el inicio tenia como objetivo, como era fácil adivinar, poner de nuevo a Cuba en el listado de países que patrocinan el terrorismo.

"Ahora el Centro Democrático, partido de gobierno, reclama con característica incoherencia que se "tomen decisiones" contra Cuba, olvidando que su jefe Álvaro Uribe como presidente de Colombia solicitó a Cuba que recibiera una delegación del ELN para iniciar conversaciones exploratorias de paz". 

De la Calle y Jaramillo detallaron que en esos mismos años el ELN secuestró 236 civiles, según cifras oficiales. Y sin embargo al Gobierno Uribe probablemente nunca se le pasó por la cabeza exigir la extradición a Colombia de la delegación de paz del ELN para responder por esos actos, porque sabía que eso suponía romper con las reglas de juego que permiten una negociación.

"El problema en el fondo, más que de coherencia, es privilegiar la ideología y los intereses partidistas sobre el sentido común y los compromisos internacionales. El Gobierno Duque prefirió enmarcarse en el programa ideológico de la administración Trump y dejar las relaciones internacionales de Colombia en su punto más bajo. Ahora que esa administración termina su periodo atentando contra su propio proceso electoral y violando su propia constitución, es hora de que Colombia de un viraje y busque una nueva relación, más constructiva, con los Estados Unidos", concluyeron.