El senador Honorio Henríquez se convirtió en la principal carta del Centro Democrático para presidir el Senado durante el periodo legislativo 2026-2027. Su aspiración enfrenta al uribismo con sectores del Gobierno entrante que respaldan al senador Alfredo Deluque, del Partido de la U.
La elección se realizará el próximo 20 de julio, durante la instalación del nuevo Congreso. Aunque Henríquez es el nombre defendido por la colectividad de Álvaro Uribe, el escenario sigue abierto y Deluque aparece con apoyos de varias bancadas. Por eso, el dirigente uribista es el favorito de su partido, pero no puede considerarse todavía el principal opcionado de la votación.
Un dirigente cercano al uribismo desde hace más de una década
Honorio Miguel Henríquez Pinedo nació en Santa Marta y es abogado de la Universidad de La Sabana. Cuenta con una especialización en Opinión Pública y Mercadeo Político de la Pontificia Universidad Javeriana, además de estudios en Seguridad y Defensa Nacional en la Escuela Superior de Guerra.
Antes de llegar al Congreso ocupó distintos cargos en el sector público. Fue secretario general del Ministerio del Interior, secretario general del antiguo Ministerio del Interior y de Justicia y director nacional de la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP). También ejerció temporalmente como viceministro de Justicia y gobernador encargado de Córdoba, según su perfil publicado por el Centro Democrático.
Henríquez llegó al Senado en 2014 y ha desarrollado buena parte de su trayectoria legislativa en la Comisión Séptima, encargada de asuntos laborales, pensionales, sociales y de salud. También ha sido presidente y vicepresidente de esa comisión y ocupó la primera vicepresidencia del Senado durante la legislatura iniciada en julio de 2019.
Entre las iniciativas asociadas con su trabajo legislativo aparecen proyectos relacionados con el empleo público, la protección de prepensionados, las madres comunitarias, el aprovechamiento de alimentos y las condiciones laborales de trabajadores de plataformas digitales. En los últimos años también promovió propuestas sobre emprendimiento juvenil y becas educativas para deportistas.
La candidatura que abrió una pelea en la derecha
El Centro Democrático sostiene que le corresponde encabezar el Senado por ser la mayor bancada entre los partidos que respaldarán al nuevo Gobierno. La colectividad obtuvo 17 curules en las elecciones legislativas de marzo, frente a las ocho del Partido de la U, argumento utilizado por Henríquez y otros dirigentes uribistas para defender su postulación.
Sin embargo, el presidente electo Abelardo de la Espriella y su ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, han expresado su respaldo a Alfredo Deluque. El senador de La U también ha recibido apoyos anunciados por sectores conservadores, Cambio Radical y Salvación Nacional, lo que obligó al Centro Democrático a buscar votos adicionales para mantener viva la aspiración de Henríquez.
La disputa supera el nombre del próximo presidente del Senado. La persona elegida dirigirá las sesiones plenarias, administrará la agenda de la corporación y tendrá un papel central en el trámite de los primeros proyectos del nuevo Gobierno. El resultado también puede modificar los acuerdos para escoger al presidente de la Cámara de Representantes.
La decisión se conocerá el lunes 20 de julio, cuando los nuevos senadores voten por la mesa directiva. Hasta entonces, Henríquez seguirá siendo la carta oficial del uribismo, mientras Deluque intenta consolidar la mayoría necesaria para quedarse con el cargo.
