El expresidente Álvaro Uribe Vélez advirtió que teme que personas cercanas al presidente electo Abelardo de la Espriella busquen desplazar al Centro Democrático. La declaración se produjo en medio de la disputa por la Presidencia del Senado, que se definirá el próximo 20 de julio.
En entrevista con 6AM W, el jefe natural del Centro Democrático aseguró que su colectividad respaldará las propuestas del nuevo Gobierno que coincidan con sus posiciones, pero señaló que se defenderá ante cualquier intento de debilitarla.
Uribe utilizó el símbolo del tigre, empleado por De la Espriella durante la campaña presidencial, para explicar su posición. Aunque dijo estar de acuerdo con que el próximo mandatario defienda su programa, agregó: “A mí me da miedo que rujan para que acaben este partido”.
El exmandatario no atribuyó directamente esa intención al presidente electo. Su señalamiento estuvo dirigido a sectores de su entorno y a las decisiones políticas que, según él, podrían dejar al uribismo por fuera de las mesas directivas del nuevo Congreso.
La pelea por la Presidencia del Senado
La tensión tiene como punto inmediato la elección del presidente del Senado para el periodo legislativo 2026-2027. El Centro Democrático postuló al senador Honorio Henríquez, mientras que De la Espriella y su ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, respaldan al senador Alfredo Deluque, del Partido de la U.
Uribe aseguró que una eventual presidencia de Henríquez no representaría un riesgo para el Gobierno entrante. También sostuvo que el senador uribista garantizaría el trámite de las iniciativas del Ejecutivo y los derechos de las bancadas de oposición.
El Centro Democrático reclama el cargo por ser la fuerza de derecha con mayor representación en el nuevo Congreso. Ante la falta de un acuerdo entre los partidos, la colectividad planteó que Henríquez y Deluque se sometan a una votación en la plenaria durante la instalación del Legislativo.
Deluque, por su parte, ha consolidado el respaldo de La U, Cambio Radical, la Alianza Social Independiente y Salvación Nacional. Los apoyos lo ubican con ventaja en las negociaciones previas, aunque la elección solo quedará definida cuando voten los senadores.
Primera disputa dentro de la nueva coalición
El choque representa una de las primeras diferencias públicas entre el uribismo y el Gobierno que asumirá el próximo 7 de agosto. El Centro Democrático se declaró partido de gobierno y reivindicó su papel como una de las bancadas necesarias para aprobar las reformas de la próxima administración.
Sin embargo, Uribe separó ese respaldo programático de la defensa de su organización. El expresidente afirmó que, si el nuevo movimiento político intenta debilitar al Centro Democrático, a sus integrantes les corresponderá “proceder como las abejas” y proteger su espacio en el Congreso.
La definición llegará el lunes 20 de julio, cuando se instale el Congreso elegido para el periodo 2026-2030. Ese día se conocerá si Deluque confirma los respaldos anunciados o si Henríquez logra sumar los votos necesarios para quedarse con la Presidencia del Senado.
