Tola y Maruja preparan el “haiga festival”

Tola y Maruja preparan el “haiga festival”

15 de Octubre del 2014

Una cosa es el cuentachistes y otra bien distinta es el humorista. Una más difícil es el periodista que escribe con humor en un periódico (El Espectador) y otra igualmente compleja es el caricaturista (en revista Credencial). Carlos Mario Gallego lo es todo y le va bien, tanto que vive de esto. Lo siguen 360 mil twiteros, lo contratan y le pagan bien.

Además mantiene en pie “la casa de Tola y Maruja”, donde las dos señoras chismosas hacen su show, y –como si fuera poco- abrieron el primer museo de caricatura (Antonio Caballero, por estos días).

Los viernes tienen “Los diez más pobres del mundo”, que son orgullosamente colombianos, las diez personas más chichipatas del universo, cuentan su vida y milagros.

Los sábados “Tola y Maruja patriotas”, humor político, la historia de Colombia, desde Manuelita Sáenz hasta Virginia Vallejo. Tola y Maruja hablan de aquello, un humor más picantico, para mayores de 15, su vida íntima, sobre su relación matrimonial, el nieto gay, etc.

¿De todo lo anterior, qué es lo que más le apasiona?

Siempre me ha llamado la atención mi verdadera vocación que es la pereza, pero no la he podido ejercer lamentablemente.

¿Cómo es el parto de la columna de El Espectador?

Toda la semana leo, investigo, me informo, pregunto. El viernes es el día más duro, ese día sufro de la columna, porque la entrego al periódico.

No siempre sale fácil, no llega la musa del humor, se demora, está muy arisca y entonces uno esperando. Hacer humor puede producir stress y lo puede poner a uno de mal humor. Son ocho años en ese parto.

¿Desde cuándo hace caricatura?

Empecé en el glorioso periódico El Mundo, que fue muy bueno, en 1979.

Y precisamente en febrero de 2015 Tola y Maruja cumplen 25 años. Vamos a hacer el “haiga festival” que es una parodia del Hay Festival, aquí en Bogotá, en la casa de Tola y Maruja, dedicado exclusivamente a show de humor, vamos a lanzar un libro de humor, conferencias de humor, para celebrar los ticinco de Tola y Maruja y mis 30 de caricaturista.

Tola y Maruja

Usted ha cambiado de pareja durante estos 25 años. ¿Cómo ha sido esa relación “marital”?

Es difícil una relación humorística de pareja, usted ha visto que terminan peleando: Emeterio y Felipe, Tom y Jerry, Ortega y Gasset.

Tola y Maruja van de gancho, son pegadas, eso hace que la relación sea más fraternal y más difícil también.

La primera Maruja duró hasta el 2004, fue Sergio Valencia, durante 14 años. Fuimos los inventores de Tola y Maruja y les dimos su esencia.

¿Qué ruta tomó el?

Sergio se dedicó a la política, trabaja con el gobernador Sergio Fajardo, es asesor de comunicaciones.

Cómo nacen Tola y Maruja, ¿cómo se les ocurre?

En la universidad. Sergio Valencia estudiaba español y literatura, y yo periodismo en la Universidad de Antioquia. En la cafetería tomando tinto hablábamos cháchara, conversábamos, y ahí con nuestro grupo de compañeros de la universidad, Sergio y yo empezamos a hablar como señoras. “Ay ve, mirá esto, lo otro”.

Le mamábamos gallo a nuestros compañeros, que se morían de la risa. Entonces fuimos viendo que estas señoras podrían ser un motivo humorístico y teatral. Y decidimos representarlas en las tablas, el escenario.

Escogimos una indumentaria fácil: dos pañoletas, dos carteras y un paraguas que las unificara visualmente. Eso fue hace 25 años y siguen dando lora.

¿Dónde fue la primera presentación fuera de la universidad?

Como yo era periodista entonces, fiel a mi esencia, me lagartié una presentación.

Tola y Maruja nacieron un día del periodista, por eso vamos a celebrar el 9 de febrero del año entrante, porque fue una función para los periodistas antioqueños.

¿Y regalada?

No hombre, no fue regalada, francamente. Nos contrató la Gobernación de Antioquia para celebrar el día del periodista, y nos pagaron bien, decentemente, e hicimos ese show. Pero Tola y Maruja eran, digamos, un relleno.

Cuando me gradué en la Universidad de Antioquia fundé “Frivolidad”, una revista de humor que se quebró cinco veces, y dejamos sin publicar “los diez más pobres del mundo” una parodia de “los diez más ricos del mundo”, que publicaba Fortune. En el año 1988 aparecieron Pablo Escobar y rodriguez Gacha.

Trabajamos mucho hasta que Alfonso Lizarazo nos trajo a Sábados Felices donde tuvimos el reconocimiento nacional. Ese programa llegó a tener el 79 por ciento de la sintonía, porque no había más.

¿Cuál fue su segunda pareja?

Vino Luis Alberto Rojas, “Beto Rojas” pero Tola y Maruja estuvieron cuatro años del 2004 al 2008 desaparecidas, yo esperando a ver si Sergio Valencia quería volver a hacer a Maruja…

Ah, ¿usted le guardó luto cuatro años?

Exactamente, hasta que decidí hacer a Tola sola. Fue muy simpático, monté un show que se llamaba “Tola esperando a Maruja”. Entonces Tola salía esperando el bus y hablaba ella sola, con el público.

Con ese show me invitaron al Festival Iberoamericano de Teatro del 2008. Pero antes de ese festival Fanny Mikey dijo públicamente que volvían “Tola y Maruja”, entonces me vi obligado a buscar una Maruja, y apareció Beto, que después supe que en el año 96 había ganado un concurso de imitadores de Tola y Maruja. Había trabajado en La Banda Francotiradores.

¿Y son felices?

Como novios en luna de miel.