Una ciudad amable no sólo para los pobres, propone De Roux

Una ciudad amable no sólo para los pobres, propone De Roux

2 de febrero del 2015

Al concejal Carlos Vicente De Roux se le respeta en la ciudad por su independencia política y consagración al estudio de los problemas de Bogotá. De ahí a convertirse en el próximo alcalde hay un gran trecho, pero -en todo caso- su presencia en el debate como precandidato de la Alianza Verde es bien estimada.

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En su opinión, su partido debe generar una coalición, porque en un escenario de dispersión se atomizan los votos y cualquiera puede ganar por una nariz. Y llega con un mandato débil (25 o 30%) del apoyo ciudadano, porque no hay una segunda vuelta.

¿Con quién se hace la coalición?

No debe ser del centro y la derecha (como lo propone David Luna). Más bien debe ser una coalición del centro y de la izquierda para conservar las cosas buenas del programa de Bogotá Humana, que son muchas, y corregir sus problemas y sus deficiencias que también son muchas.­

Carlos Fernando Galán propone una coalición más allá de los partidos…

Para mí el ideal es una coalición de centro izquierda, que podría recoger las apuestas genuinas de construcción de una ciudad más equitativa, más igualitaria, que tiene Bogotá Humana, pero abierta hacia el centro. Hay que construir una ciudad más amable para todos, no solamente para los pobres.

En esta coalición podrían estar Alianza Verde, el petrismo que ahora está expresado en tres precandidatos, Hollman Morris, María Mercedes Maldonado, Guillermo Alfonso Jaramillo. Y algunos sectores de la Unidad Nacional, pues hay sectores liberales social demócratas, con los que se podría construir un centro.

Preferiría en principio que la coalición no se hiciera con el Polo. Para quienes nos salimos del Polo es bastante difícil volver a una alianza con el Polo que hace unos pocos días estaba en una actitud un tanto prepotente, exigiendo la adhesión obligatoria a Clara López.

¿De qué dependen las coaliciones inmediatas?

De los muy móviles escenarios de la política. Si se crece la derecha en Bogotá, en orden a que entra en juego un valor superior y es el de evitar que el palacio Liévano se convierta en un bastión contra el proceso de paz de La Habana y contra el posconflicto… creo que ahí tendríamos que correr a formar un bloque con toda la izquierda y con el centro.

Clara-Lopez

¿Les incomoda la candidata Clara López?

No diría que es arrogante, porque es una mujer amable, pero la suya sí es una posición prepotente. Clara está dispuesta a hablar con todo el mundo, con gente de todos los partidos, pero la premisa básica es que ella no va a consultas, y que adhieran a su candidatura las otras fuerzas. Eso dificulta un diálogo político. Incluso hay tensiones en el interior del Polo porque hay quienes sostienen que ella está muy angustiada, muy interesada en convertirse en la candidata de Santos, y eso genera en ciertos sectores del Polo urticaria, rechazos.

Por otra parte, las figuras que rodean a Clara son personas que la condujeron a ser un soporte del gobierno de Samuel Moreno Rojas en la época en que Petro, Avellaneda y yo denunciábamos el carrusel de la contratación. Personas como Carlos Romero, personas como Jaime Dussán.

Yo no descarto acercamientos con el Polo. Suponer que nos juntemos con Pacho Santos ¡jamás lo haría! Pero tenemos temas profundos por aclarar.

Sería muy grave que el gobierno Distrital a partir del 1° de enero de 2016 se convirtiera en un centro de comando contra el proceso de paz de La Habana.

Por otra parte quisiera que el tema nacional no entrara a definir los asuntos de Bogotá.

¿Y qué papel juega Enrique Peñalosa?

Creo que Peñalosa tiene muchas ganas de ser candidato y alcalde. Tiene mucho conocimiento de ciudad y muchas habilidades y capacidades para ponerse al frente. Pienso que está esperando a ver si sube o no en las encuestas porque le tendría mucho temor a saltar al escenario de las elecciones de octubre y no reunir los votos suficientes y volver a tener una frustración electoral.

Quiere ser el candidato de la Alianza Verde y espera contar con otras fuerzas políticas que lo apoyen. Pero esta circunstancia está complicando la campaña de Alianza Verde, en momentos en que la ciudad vive una sensación de inestabilidad, de caos.

Casi todos los candidatos arrancaron y nosotros en Alianza Verde estamos parados. Antonio Sanguino y yo estamos en campaña pero nos preguntan por Peñalosa, cuyo nombre gravita en la atmósfera. En las localidades mucha gente nuestra se puede estar acercando a Pardo, o a Clara.

¿Usted quiere, pero lo afecta la sombra de Peñalosa?

Exactamente, es un tema que hay que aclarar y resolver porque no nos conviene, nos paraliza.Técnicamente Clara López, Rafael Pardo y Pacho Santos son precandidatos, no candidatos, pero nos están cogiendo una ventaja importante.

Pensemos en los escenarios de Peñalosa…

Su problema es que muchas veces no se ayuda como político, no se pone en la tarea de dialogar políticamente, por ejemplo, para buscar coincidencias programáticas en muchas de las cuales él tendría que ceder. Él es un político de transformaciones, modernizador, pero muchas de sus apuestas tienen efectos colaterales, sociales, que afectan por ejemplo la situación de sectores vulnerables.

Tiene una muy pertinente obsesión de protección y rescate del espacio público, pero resulta que en el espacio público hay unos vendedores ambulantes. Usted tiene que hacer unos complementos de política social para paliar los efectos de políticas modernizadoras.

Pero sería un excelente alcalde…

La ciudad no es solamente lo físico, no es solamente el espacio público, no es solamente el tema de movilidad, es también un conglomerado de personas, muchas de las cuales están en situaciones muy vulnerables, de pobreza, con las que hay que trabajar.

Enrique-Peñalosa

Hay quienes piensan que Bogotá ha perdido mucho con sus gobiernos de izquierda…

En muchos aspectos la izquierda le falló a Bogotá. Es evidente.

Quien llega a gobernar, sea de izquierda o de derecha, tiene que pensar en el conjunto de la ciudad, y en una ciudad más amable para todos, donde las cosas fluyan, donde la movilidad fluya, donde el espacio público sea respetado, donde el ambiente, el aire que respiramos, etcétera, sea de calidad, donde los servicios públicos domiciliarios sean óptimos.

En ese sentido tiene razón el exalcalde Bloomberg de Nueva York que suele citar Jaime Castro, “los alcaldes no están para hacer ideologías sino para recoger la basura”.

En materia social hay unos resultados valiosos que habría que rescatar en una obra de gobierno que combinara las dos cosas: La ciudad amable para todos y para todas, con muy buena gerencia, con esa herencia y esos resultados en lo social.

Me preocupa que futuros gobiernos echen al agua de la bañera, las deficiencias de la izquierda y ¡también! al niño, que son los logros alcanzados.